Karina no tenía ni la más mínima idea de la persona que era Mely. La pequeña rubia le ganó en varias ocasiones peleas a Derek y eso que él prácticamente la doblaba en tamaño. Por lo que la mujer acercándose más a su rostro mirándola con sarcasmo le respondió: —Si, enana. ¡Es que eso es lo que eres! Tú no te mereces a Derek, él se merece una mujer como yo, no un experimento de casi mujer como lo eres tú. En aquel instante, Mely se contuvo con todas sus fuerzas en darle una gran paliza a la mujer al punto de llevarla al hospital porque se acordó que la estaba grabando y a su vez, era la hija de aquel abuelo millonario a pesar de todo. Entonces, mirándola con sarcasmo pensaba: «Contente mely, vamos tú puedes. No puedes romperle la nariz a esta quita maridos porque es la hija del abuelo mil

