Aquel segundo día de los hermanastros viviendo a solas... Eran las seis de la mañana y Mely se levantó muy ansiosa porque había tenido según ella una gran pesadilla. Como ella había peleado con Derek antes de encerrarse en su habitación, la imagen del pelinegro encima de ella se había quedado grabada en su mente por lo que su subconsciente no dudó en hacerle una jugarreta mientras dormía en aquella noche. En esa pesadilla ella se imaginó que el hombre en medio de esa pelea la besaba y que ella se dejaba dominar por él, cosa que la Mely actual jamás haría y menos con él. Así que, estando en la cama sentada cerraba sus ojos con fuerza y tocándose su cabeza en repetidas ocasiones se decía lo siguiente: —¡Mely que asquerosidades estás pensando por amor a Dios! ¿Como es eso que imaginaste

