Capitulo El cumpleaños de los niños Las semanas que Florencia pasó con Gabriel fueron un respiro inesperado en su vida. Durante esos quince días de vacaciones, se permitió dejar atrás, aunque fuera por momentos, el peso constante de la ausencia de Andrea y concentrarse en el presente: su hija. Florencia había llegado con su sonrisa radiante, una pequeña maleta llena de vestidos coloridos y esa energía inagotable que parecía iluminar cada rincón de la casa. Por primera vez desde que Andrea partió, Gabriel volvió a encontrar alegría en la cotidianidad. Pasaron largas horas en el parque, compartiendo juegos con Dylan y celebrando pequeñas aventuras que, para ellos, se sentían como grandes triunfos. Reían, corrían, se ensuciaban las manos y volvían a casa cansados, pero felices. La primera

