Mi celular comenzó a sonar pero ninguno se dispuso a atenderlo. Nuestra situación era mucho más importante que cualquier cosa. Yugyeom me sonrió y guiñó un ojo. Besó mi frente de golpe y ambos nos acostamos en la alfombra riéndonos. Michelle y Mark nos miraban desentendidos.
- ¡Hey! ¿qué creen que hacen? ¡eso es trampa! ¡ya se, besan! -exclamó Michelle en un reproche. Se acercó a nosotros y nos volvió a unir. Yugyeom y yo seguíamos sonriéndonos como dos idiotas. Se sentía increíble entenderse con otra persona con tan solo contacto visual.-
- No pusimos reglas, dijimos besar. Yo besé a ____, en la frente, pero la besé -afirmó Yugyeom. Asentí con la cabeza apretando mis labios. -
- ¡Pero se sobreentiende que es un beso en los labios, Yugyeom! -gritó Mich. Su enojo por algo tan estúpido provocó que hasta Mark se riera. -
- Okey. Está bien, no te enfades. Puedes pedir lo que quieras para compensar. -comentó Yugyeom. Mich estaba por volver a gritar pero su rostro de relajó y sonrió divertida.-
- Entonces lo que pediré es un beso entre ustedes dos, y uno real -abrió sus enormes ojos y arqueó sus cejas acompañando la sonrisa maligna que mostraba-
- Michelle, ya. -dijo Mark interponiéndose entre los dos.- Ellos ya perdieron su turno y no quieren hacerlo
- ¿Qué? -Mich volvió a elevar su tono de voz. - ¡creí que me apoyarías! -se quejó. En realidad no me importaba besar a Yugyeom. No podía atraerme, no luego de haber pensado en él como un hermano. Ella se notaba realmente fastidiada, ¿cómo algunas personas podían tomarse los juegos tan en serio? -
- ¡Okey! ¡ya! ¿por qué no se besan y ya? -exclamó Mark levantándose de su lugar y alejándose un poco.- ¡Vamos! - extendió su mano hacia nosotros. ¿Por qué estaba tan histérico el también.-
- Sólo hay una razón por la cual no la beso, y si tu estás de acuerdo ya no la tengo -comentó Yugyeom. Lo miré. ¿Qué demonios decía?¿Mark tenía el control de todas sus acciones? -
- Este juego perdió su gracia -dijo Mark sentándose sobre el sofá. -
Yugyeom me tomó por la cintura y me apretó contra su cuerpo. No era para nada sexy aunque se viera de esa forma, Yugyeom era tres veces más alto que yo y parecíamos dos idiotas. Colocó sus manos en mi rostro y volvió a unir nuestras narices. Le guiñé el ojo y el mordió su labio.Luego soltó una risa y se alejó un poco. Aquello era un total fracaso. Yugyeom besó mis labios. Pero no fue un beso en sí, apenas podía sentir sus labios sobre los míos. Duró un instante. Miré a Michelle y sonreía victoriosa, Mark rodó sus ojos y mi celular comenzó a sonar. Michelle ya sabía que tenía que hacer, entonces atendí y le pasé el teléfono para que pudiera mentirle diciéndole que era Abie. Mi madre pareció creerle, porque no volvió a llamar.
- ¿Entonces ahora a qué quieren jugar? -preguntó Mark fastidiado- ¿quieren hacer una lista de actividades para hacer?¿como niños? -bufó. Michelle se acercó a él y rodeó su cuello con ambos brazos.-
- ¿Puedes dejar de gruñir? ¿qué demonios haces aquí si tanto te molesta? -preguntó Mich.-
- Yo estaba bien, pero alguien tuvo que terminar con la diversión -exclamó el rubio mirando a Yugyeom de reojo. Realmente no podía comprender que sucedía. ─
- Mark, ven. Hablemos. -dijo Yugyeom caminando hacia la puerta. Mark lo siguió. -
Michelle se levantó de su lugar pero Mark le lanzó una mirada fría y desafiante. Ambas supimos que no la querían cerca.
Les ofrecí mi habitación para que pudieran conversar tranquilos. Ambos aceptaron y subieron. Apenas oímos el portazo en mi respectivo cuarto, Michelle y yo subimos las escaleras sigilosamente.
- ¿Qué tal si bajamos? -dije nerviosa. Si se tratara de otras personas sido no me hubiese molestado oír su conversación,pero no quería entrometerme demasiado. Tampoco quería saber más allá de lo que quisieran mostrarme. -
- ¿Bromeas, cierto? -la morena me jalaba del brazo mientras se agachaba acercándose a la puerta de mi cuarto -
- Mich... -Bufé. - bien, me quedo. Pero no voy a oír su conversación. -me crucé de brazos y apoyé sobre la pared junto a Michelle. Ella parecía interesarse demasiado. Comencé que la tensión entre Yugyeom y Mark tenía que ver con ella, ¿por qué estaría tan desesperada de lo contrario? - Creo que no tendrás suerte hoy -solté sonriendo minutos después. Ellos seguramente estaban murmurando porque ninguna podía escuchar absolutamente nada.-
- ¡¿Tienes idea de lo que me cuesta esto?! ¿así te haces llamar mi amigo? -gritó Mark interrumpiendo con mi risa burlona. Me lancé hacía donde estaba Michelle, prácticamente la aplasté para oír. -
La puerta de mi cuarto se abrió y sentí un horrible dolor en el estómago. Nunca la vergüenza se había sentido así. Mordí mi labio inferior nerviosa y levanté mi mirada al mismo tiempo que Michelle. Mark nos miraba con una terrible expresión de odio en su rostro. Pasó junto a nosotras haciendo que ambas cayéramos hacía atrás.
- Mark... Lo siento -alcancé a decir poniéndome de pie. Él corrió escaleras abajo ignorándome por completo. Yugyeom salió del cuarto-
- Oh, no te preocupes pequeña. Se le pasará. -comentó Yugyeom. Quise creerle, pero su rostro no me brindaba confianza. Estaba preocupado e incluso Michelle pudo verlo.-
- ¿Qué... Qué es lo que pasa? -pregunté. No podía entender cómo podía suceder todo tan rápido con ellos. Si bien Mark traía mal humor, no era suficiente para que se desatara una discusión. -
- Mañana te explico, ¿okey? -me sonrió. Quizás buscaba tranquilizarme, pero yo sólo lo veía frustrado intentando fingir que nada estaba pasando. -
Yugyeom se fué. Michelle se mantuvo callada y por más que intenté, ella fingía sonrisas y respondía que sí a todo lo que le decía. Se hicieron las diez y Mich decidió irse. Nuevamente me encontraba sola y no hacía más que torturarme con mis propias conjeturas así que decidí irme a dormir temprano, después de todo, tendría clases la mañana siguiente.
Me despertó un ruido fuerte y seco.Me senté en la cama para reponerme del susto que me había causado aquel golpe. Estaba dormida profundamente por lo tanto me llevó tiempo entender tiempo y espacio del momento. Volví a oír el mismo ruido pero esta vez no logró asustarme, pero si molestarme mucho.
Me levanté dispuesta a gritarle al fastidio de mi vecino. Un niño de trece años que cada vez que podía se las ingeniaba para molestarme. Miré por la ventana, no vi a nadie y me pareció sumamente extraño, juraría que lo que quiera que ocasionó el ruido golpeó contra mi ventana.
- ¡Cuidado!-oí una voz masculina gritando desde abajo. Me agaché instintivamente. Una piedra rozó mi cabeza.-
-Aish,¿¡Qué demonios!? -exclamé en cólera. Sea quien fuera el idiota que lo hizo, se las vería conmigo. -
Miré nuevamente hacía abajo cubriéndome el rostro con las manos, pero las quité inmediatamente al notar que de trataba de Mark, el era el idiota.
- ¿Qué? ¿qué haces ahí? -pegunté elevando la voz para que pudiera oírme, pero no demasiado. -
- ¡Déjame subir! -gritó. ¿Qué?¿subir?. Vacilé unos segundos. Era una locura. -
- Ve por detrás, ¿okey?
Arrugué mi frente. Tienes que dejar de hacer este tipos de cosas ______, no tientes a la suerte y por favor, no te encariñes demasiado con estos chicos.
Me puse una campera gigante de Eric y caminé hacía la salida trasera de mi casa. Mark estaba allí parado, podia verlo a través del mosquitero. Su rostro pálido, con esa expresión seria. Traía una camisa a rayas blancas y negras y una chaqueta de jean celeste. Mis piernas de debilitaron y me quejé girando mis ojos. ¿Cada vez que viera a Mark pasaría lo mismo?.
- Gracias -mencionó Mark cuando lo dejé entrar. - Puedo explicarlo -continuó con un tono relativamente alto para la madrugada. Le pedí que se callara con gestos -
- Puedes... Puedes hablar -ya en mi habitación hablé tartamudeando. Me sentía una idiota frente a él desde el primer día. -
- Mis padres se enteraron lo de mi tatuaje -mencionó nervioso. Rascaba su nuca y caminaba de lado a lado.- no sé como, no ni la menor idea, pero cuando llegué a casa los escuché hablaf y... Van a matarme.
- Mark, exageras -dije intentando tranquilizarlo. Me senté en mi cama.-
- Oh,no lo creas... Ellos van a matarme y no es una broma -Mark se sentó a mi lado. Me miraba fijo y angustiado. Me sentí incómoda -
- Y... Lo siento, pero ¿yo tengo tengo que ver con esto?
- No. Pero necesito un lugar dónde quedarme esta noche
- ¿Y los demás? Los chicos, ellos...
- No puedo ir con ellos, hoy discutí con Yugyeom -se explicó. - Por favor, ______
- Está bien. Puedes quedarte... -respiré hondo. - pero, pero debes decirme que pasó entre tú, Michelle y Yugyeom.