Capitulo 7

1492 Words
Entre al auto y suspire viendo a Sofía tirada en el asiento trasero, estaba dormida, nos como haría para entrar a casa con ella, porque claramente, con su madre no podía llevarla en ese estado. Mire mi teléfono, tenía una llamada entrante debía ser Stephen- —Hola? — dije aún no muy segura de que fuera el, el número era desconocido- —Carther, estas conduciendo aun? —No, estoy en un estacionamiento, ¿por qué? —No vuelvas a hablar por teléfono mientras conduces, puedes provocar un accidente—era tan mandón y gruñón que no me sorprendía que me regañara por eso—¿por qué te has ido cuando te dije que esperarás? —Que porque me he ido?  estuve más de media hora esperándote— —Tuve un asunto que solucionar Carther, no me iba a tomar tanto - —Tenías a alguien a quien tirarte querrás decir...—repase mentalmente lo que había dicho, que estúpida estaba siendo- -lo escuche reí— y si lo hice qué? — lo interrumpí antes de que siguiera hablando- —para que llamas? ¿está bien, a quien le importa con quien tienes sexo— reí y encendí el auto— pero la próxima vez, que no creo que haya una, avísame y me voy vale?  no me tengas esperando cuando al igual que tu tengo cosas que hacer— corte, y mire el teléfono, al diablo con este idiota. Llegué a casa junto a Sofía, la recosté en la habitación de invitados y me fui a mi cuarto, estaba cansada, había sido mucho por hoy. Volví a revisar mi celular por si tenía algún mensaje o llamada, pero nada. Apenas logre dormir, no me sentía bien del todo y no sabía realmente porque, había algo que me estaba molestando, pero no lograba saber que era. Me levanté cerca de las 8, y encontré a Sofía en mi cocina sacando cereales, reí al ver como apenas se podía el trasero. —Buenos días amiga, de nada, yo también estoy bien - me senté en uno de los bancos a un lado de la mesa y saqué un par de tostadas. —SCH... no hables tan fuerte Carther, dios...como duele -tocó su cabeza, me acerque a un estante y saque un par de pastillas- —¿Tomate esto, se te pasará el dolor - le di las pastillas y volví a sentarme- cuando será el día en que me escuches y dejes de tomar así? —Lo siento sí? es la última lo prometo -levantó su mano en señal de juramento, negué riendo y mire el reloj, eran casi las 9, fruncí el ceño y mire mi celular el cual había vibrado, tenía un nuevo mensaje- "Tu moto está en mi estacionamiento, ven a mi casa antes de las 10 y trae mi libreta por favor, te espero. S" Mandar, era todo lo que sabía hacer, dios a ese hombre le faltaba relajarse. Tome rápidamente un poco de jugó y vi a Sofía intentando no quedarse dormida. Sofía, tengo que salir, quédate aquí hasta que vuelva, te llevaré a casa en la tarde, llama a tu madre por favor, no la preocupes - subí a cambiarme de ropa, el día estaba nublado, así que me coloque mis jeans gastados, un suéter y mis botines, no me vestía muy bien y la verdad jamás me importó, había cosas más importantes por las cuales preocuparse. Tome el metro, papa se había llevado su auto al trabajo, hoy era mi día libre en la universidad asique no tendría apuros.  En cuanto llegue al departamento de Stephen se había puesto a llover, me moje un poco, nada que me molestara, amaba la lluvia. Martín estaba ahí como siempre, me saludo muy animado al igual que yo a él, le pregunté por él y me dijo que aún estaba ahí, subí por las escaleras, el elevador tardó demasiado en bajar. Llegue algo cansada, pero nada muy terrible, arregle mi ropa y toque la puerta, esta vez no tardó tanto en abrir como la anterior, dejó la puerta abierta esperando que entrara lo cual hice después de unos segundos. —¿Te he traído tu libreta, puedes darme las llaves por favor?  —saque la libreta de mi mochila y la deje sobre la misma mesa de la cual la había sacado, estire mi mano esperando que depositará las llaves en mi mano, pero no paso. Levante la vista para verlo y estaba ahí cruzado de brazos. —Sácate ese suéter, te enfermaras- camino a su cuarto, supongo, y trajo una toalla. —Ten, sécate el cabello con esto -mire mi ropa, no era para tanto, sólo estaba algo mojada, no pasaría nada- —no exageres, no es nada, sólo dame las llaves de la moto y así podré irme- deje la toalla en el sofá y en acerque a él. Se acercó y tomó la toalla, me tomó de la muñeca y me guio hasta una de las sillas cerca de la mesa de la cocina. —Que traes debajo de ese suéter? -levante la mirada sonrojada, ¿qué clase de pregunta era esa? - —Eres un pervertido...- fruncí el ceño e hice puños mis manos, el suspiro y negó con la cabeza- —Mira ...no tengo intenciones de acostarme contigo, tienes que quitarte eso Carther, si no tienes nada más que eso y tu ropa interior te daré algo para colocarte mientras y definitivamente no saldrás de aquí, en moto y con esa lluvia - fue a su armario y sacó una de sus camisetas, me la extendió y esperó a que la tomara. El recibí de mala gana y le pregunte por el baño, entre a él y me quite el suéter, realmente está húmedo, pero no era para esto. Tome su camiseta y la vi un momento, la acerque a mi nariz, tenía su aroma. Me la coloqué, era blanca y me quedaba notoriamente más grande, me vi en el espejo, ¿podía estar más desastrosa que ahora? Stephen estaba en la cocina preparando una taza de Té. Cerré la puerta del baño y me acerqué a él, volteo a verme, tardó un poco en volver a voltear, frunció el ceño ¿pero porque siempre lo hace? y que hice yo ahora para molestarlo. —Te he preparado té para que entres en calor, aunque hay mejores maneras - dejó la taza sobre la mesa- sécate el cabello, no puedes tenerlo húmedo -se acercó a tomar su libreta, recordé que había escrito algo y reír un poco al imaginar la cara que pondría, el té estaba delicioso, Stephen levantó la mirada un momento, me vio detenidamente, me removí incómoda, cerro la libreta algo molesto y la fue a dejar a su cuarto, el tipo tenía problemas definitivamente. Hice una mueca, no entendía porque se había molestado, termine él te y deje la taza en el lavabo, tome la esponja y largue el agua para lavarla. Levante mi cabello haciéndome un tomate para que este no me molestara. —Pero que haces? - estaba parado mirándome mientras lavaba la taza- —Es obvio no? -reí y termine cortando el agua- porque estas molesto ahora? - deje el peso en una pierna y coloque una mano en la cintura- sólo lavaba la taza que ocupe —No estoy molesto Carther -volteo y tomó la toalla- sólo sécate el cabello quieres, estas mojando mi camiseta. Baje la mirada y era cierto, estaba un poco mojada, se traslucía un poco mi ropa interior, me sonroje de inmediato y estire la camiseta viendo si eso ayudaba a cubrirme. Me acerque y le quite la toalla de las manos un poco cabreada y nerviosa —Siempre estas molesto, y no sé si es conmigo o eres siempre así con todos. Ayer lo estas y lo entiendo tenías razón, pero ahora que he hecho?- —Nada, sólo sécate el cabello - me vio directamente y una vez más sentí como me atravesaba con su mirada. —Es por lo de la chica? Stephen si quieres tirarte a alguien está bien! enserio, no importa, perdona si te corte así. —no estaba ni acabando mi oración cuando sus manos tomaron mis caderas y empujándolas hizo que mi espalda tocara la pared más cercana- —¿No me he tirado a nadie, y si me la he tirado que Carther?, perdona por dejarte esperando tanto tiempo, tenía necesidades que satisfacer, cosas que tu no entiendes claro— me molesto que me viera como si fuera una tonta o una niñita que no sabía nada de la vida, me tenía nerviosa. nerviosa al punto que mis piernas a penas las sentía, sus manos me transmitían calor al cuerpo, las tenía ahí en mis caderas aún y eran todo lo que tenía en mente ahora- —Tu que sabes?, ¡tengo casi 20 años! ¡estas comportándote como un puerto, no sé qué te pasa!  entiendo que no nos hayamos conocido en las mejores condiciones pero no es razón para el escándalo que estas plantando ahora, apuesto que es una excusa para tocarme ¿necesitas satisfacer necesidades ahora también? - sé que le había dado en el orgullo, apenas termine de hablar sus manos abandonaron mis caderas y me vio cabreado- —Vete - camino por el pasillo y entró a su habitación dejándome ahí sola con su camiseta y mis piernas como gelatina, mire un minuto por la ventana el clima había empeorado, al igual que mi humor, quería una explicación y la quería ahora.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD