Mi respiración se cortó. Mis ojos se abrieron a más no poder. Y Tomás me miraba esperando una respuesta. MIERDA. Recordé la conversación con Lisette. '-Creo que deberías dejar pasar un poco de tiempo. Espera que te lo diga de nuevo. Porque lo hará, estoy segura.' Benditos consejos de Lisette. -Tomás... yo... -No es necesario que digas algo.- Me abrazó. ¿Cómo podía existir un hombre tan espectacular? Me acaba de decir que me quiere, yo no le respondo, y en vez de enojarse o molestarse, me abraza. Es impresionante. -Tomás... -Shh, -Besó mis labios.- Voy a esperar a que estés lista para decírmelo. No te voy a presionar. ¿Lo sabes? -Eres increíble.- Le respondí. Aún no me sentía segura diciéndole 'Te quiero'. Era absurdo, lo sabía, pero cuando se lo dije a Andrés, al poco tiempo m

