Capítulo 34. Dentro del armario.

2867 Words
Me introduje dentro del armario, consideraba o parecía que atravesaba una solución viscosa, espesa y pegajosa, sentí que tenía una eternidad dentro de este lugar y aun sin conseguir la salida, además de ello, daba la impresión de que cada paso que daba me alejaba más del final del recorrido.   ¡lo logre! Fue lo que paso por mi mente y salió de mis labios, al sentir mi brazo salir de ese horrible lugar, al fin ya no estaba dentro de esa viscosidad, aunque aun sentía mi piel extraña como si hubiese sido lamido por un animal, Salí de la pegajosidad, pero me hallaba dentro del armario, todo estaba oscuro, encendí mi linterna para guiarme por el camino, logre ver un poco el lugar, parecía un laberinto, pero al final te dabas cuenta que no lo era, ¿Dónde estoy?  Existían muchos caminos, muchos lugares por los cuales cruzar, por donde entrar, por donde adentrarse, eso confundía no me dejaba decidir qué camino tomar, ni cual ese el correcto, escuche un ruido a la distancia trate de dejar la mirada fija en ese lugar, pero a lo lejos la oscuridad se intensificaba, así que decidí dirigirme a esa Zona.   Estaba atento a cualquier cambio, cualquier sonido, cualquier cosa que me dijera que algo se pudiera estar a acercando, escuche unos pasos aproximarse, ¿será que este es el camino correcto? Saque mi arma preparado para disparar a lo que se me presentara delante, me agache a la espera de esa cosa que se dirigía hacia mí.  Me percataba de los pasos los cuales cada vez estaban más cerca, mi corazón comenzó a acelerarse, estaba preocupado, sentía mi adrenalina a mil, preparado para hacer lo que debía de hacer, sin embargo no podía asesinarlo, al menos aun no, no sin antes averiguar en qué lugar exactamente tenia al pequeño, si aún lo mantenía con vida, me perdí por unos instantes en mis pensamientos, y cuando volví en mí, una silueta de una personas apareció frente a mí, quizás fue por reacción, pero me levante con el arma cargada fija en la sombra, con mi dedo en el gatillo de la pistola, listo para disparar. - Alto, Alto, ¿estás loco? no dispares, soy yo… Gritaba Michael, preocupado.  - ¿Michael? ¿eres tú? ¿qué estás haciendo aquí?... le pregunte mientras bajaba mi arma. - La verdad, es que intente seguir a esa criatura, ella entro al armario y lo perseguí, es que se llevó a la niña, no pude salvarla, así que entre a por ella, aunque te debo de ser honesto, lo hice más por ti que por ella, pues si esa pequeña muere, tú mueres… me recodaba la situación en la que me encontraba Michael. - Gracias por recordármelo, ahora me llenas un poco más de presión, además esa criatura se llevó al niño, le prometí a su hermana que lo salvaría, sé que no fue lo mejor, pero tengo que hacerlo, por eso estoy aquí, ahora dime, desde que llegaste ¿Qué has descubierto de este lugar?... preguntaba con intriga.  - Lo lamento, pero no he logrado descubrir nada, acabo de entrar… me respondía con vergüenza.   - Ustedes de verdad que son unos inútiles, no han conseguido averiguar nada de este lugar… esa voz se escuchó tras de mí. Gire rápidamente levantando mi arma nuevamente, Michael saco la suya y nos preparamos para dispararle a quien sea que estuviera tras nosotros, la situación en la que estábamos nos llevaba a estar atentos, sin saber con certeza quien estaba en ese lugar.  - ¿Quién anda allí? Muéstrate… preguntaba con seriedad.  - Hay, tranquilos, los hombres y su aire de machismo, soy yo, bajen sus armas idiotas… se expresaba la chica misteriosa.  - ¿Qué estás haciendo aquí, no me digas que también perdiste a tu niño?… preguntaba Michael mientras bajaba su arma.  - ¿mi niño? dejemos algo claro, no es mi niño, pero si te refieres a que la criatura se lo llevo, pues si, lo perdí, entre al armario, debo admitir que estoy sorprendida, no creí que pudiera hacerlo sentí que viaje a otra dimensión… se expresaba la chica.  - ¿Otra dimensión?, ¿será posible? De ser esto cierto, significaría que viajamos a quien sabe dónde, quizás la guarida de la bestia, lo único con certeza que sabemos en que se encuentra en este lugar así que debemos de buscarlo, atraparlo y vencerlo, entendido… hablaba dando órdenes.  - ¿te gusta ser el que tiene el control de la situación, verdad? … preguntaba la chica misteriosa.  Me quede en silencio, no sabía que responderle, ni cómo responderle, pero si me sonroje, me gusto escucharlo decir, me dio la impresión de que a ella le gustan las personas que son decididas que saben tomar el control y al parecerme la chica más linda del mundo, se sentía bien que ella pensara eso de mí.   Se oyó cercano a nosotros el grito de uno de los chicos, también nos pareció oír como lo arrastraban, me preocupe al instante, ¿Qué tanto están sufriendo esos niños? Lo malo del lugar en el que estábamos, es que era una zona cerrada, sin mucho espacio y debido a esto sus ecos eran intensos, por lo que los gritos se percibían por todos los alrededores.  - ¿Qué hacemos? ¿por dónde vamos? ¿Cómo saber de dónde proviene el ruido exactamente?... preguntaba Michael inquieto.  - Pues creo que debemos de tomar un camino distinto, por el cual llegamos aquí, la pregunta seria, ¿podríamos tener una certeza de, en qué lugar hemos estado?… preguntaba ofuscado.  - De verdad que los chicos nunca saben nada, siempre andan en las nebulosas, perdidos, sin respuestas… hablaba la chica.  Saco un papel de su bolsillo y un lápiz, colocándolo en el suelo, lo alumbramos con las linternas, para examinarlo de mejor manera, en ese papel había un dibujo, en él se percibía un mapa, se encontraba muy bien estructurado, claro aún había parte de el en los que faltaba dibujar, pero mostraba con detalles lo que parecía ser el lugar.   - Llevo un poco más de tiempo que ustedes aquí dentro, estuve buscando a la criatura, pero no logre encontrarla, sin embargo, me tome mi tiempo para sentarme a dibujar, todos los lugares que recorrí, para así no perder ningún tipo de detalles, soy asombrosa lo se…hablaba con orgullo.  - ¿asombrosa? Eres mucho más que eso, esto es increíble, además que lo haces casi perfecto, eres muy buena dibujando, estoy sorprendido… me expresaba al ver esa obra de arte.  - Gracias por decirme lo que ya se… intentaba hacerse la importante, aunque estaba sonrojada escuchándome hablarle.  - Chicos, dejen de coquetear, y céntrense en lo que realmente importa en estos momentos, revisemos el mapa para saber a dónde iremos… replicaba Michael. - No estamos coqueteando, deja de decir esas cosas… hablaba muy nervioso, y sonrojado. - ¿a no? Pensé que era lo que hacíamos… se expresaba la chica.  Otra vez me quede sin palabras creo que nunca una chica había hecho que guardara tanto silencio, me sentía extraño, ¡Dios! Creo que nunca me había interesado una chica como lo estaba haciendo ella, no obstante, debía de concentrarme en lo que había venido hacer, salvar a esos chicos y salvar mi propia vida.   Nos quedamos observando el mapa dibujado por la chica, que vuelvo a reconocer estaba perfecto, Lo mire detalladamente, hasta que me dio a comprender algunas cosas.  - Según lo que logro entender, esto tiene unos cinco caminos, o almenos ella recorrió esos cinco caminos, a pesar de ello, no logró encontrar nada que nos sea de utilidad, sin embargo, viendo con detalles, yo llegue por este camino, así que, si no me equivoco, y todo lo que digo es exacto, esta sería la casa, de Jesús y Mónica, allí se encontraba el armario por el cual entre a este lugar… me expresaba sin apartar la mirada de mapa y señalando el lugar.  - No hay mucho pele, si tu entraste por allí, quiere decir que la casa que está al lado es de la Marjory por donde llegue a este lugar… hablaba Michael.  - Bien tenemos la entrada de Michael y la mía, siguiendo la coherencia ella entro por aquí, lo que nos deja estos dos caminos, debemos de recorrerlos a ver que encontramos… me mantenía dando órdenes. - Les recuerdo que ya los recorrí, no hay nada de utilidad, aunque me da la impresión de que esos lugares nos llevan a otras casas, así que podría haber más portales, por lo que podrían de tener más niños no solo a estos tres… se expresaba la chica.   - No lo creo, después de todo hable con Zil y el solo hablo de tres niños, sin embargo, creo que después que devore a estos chicos, podría dirigirse a buscar otros, ese podría ser el tal vez de los caminos… les decía con detalles.  - Debo de hacer una pregunta seria, ¿Qué se supone que hay en el centro de este lugar? Preguntaba Michael, con intriga. El mapa presentaba los cinco caminos, pero teníamos un espacio fantasma en el centro del mapa, no sabíamos lo que había allí, por eso la pregunta de mi hermano.  - ¿Por qué ese espacio está sin dibujar?... se mantenía preguntado Michael.  - Lo siento, también me hice esa pregunta hace un rato, cuando estaba dibujando, ¿Qué hay en el centro? Pero revise todos los caminos con detalles sin encontrar nada que me llevara allá, así que no sé qué hacer… se expresaba la chica.  - Comprendo, pero de existir algo adentro, tiene que haber una forma de llegar hacia allá, solo tenemos que encontrarla… trataba de ser positivo.  Recogimos el mapa, despacio, pendiente de cualquier cambio en el ambiente, ¿estarán los tres chicos con vida?  - Entonces ¿Cómo lo haremos?... preguntaba la chica.  - Les voy a decir lo que creo, tiene que existir una entrada en cada uno de los caminos, no tendría sentido el tomar a un chico traerlo aquí y arrastrarlo quien sabe a dónde para poder llevarlo al centro, así que debemos de buscar por este lugar, tiene que haber alguna forma de llegar a esa zona desde este lugar… daba las órdenes a realizar.  Comenzamos a revisar cada rincón de esta zona, pero continuábamos sin encontrar nada, ninguna señal de camino, nada que nos permitiera llegar al centro del mapa, comencé a frustrarme ¿acaso no poder salvar a esos niños? Regrese a la entrada, deteniéndome por unos instantes, sin moverme solo pensando, una de las cosas que pasaba por mi mente, es en lo inquieta que se debe de encontrar Mónica, sin saber lo que ocurre con su hermano, sin saber si está bien, si aún esta con vida, al menos al ver el portal abierto, sé que ella sigue impidiendo que este se cierre, tenemos fijo un lugar para escapar.   A pesar de no ver nada, en mi razonamiento me dije que si una persona es arrastrada por lógica debe de dejar una huella, una marca o algo que indique por donde paso, si no lográbamos verla a simple vista, tal vez con algo que sea más profundo.  - ¿Michael, tienes tu luz ultravioleta?... le pregunte al instante.  Sé que nunca les hable de esta, pero él siempre la carga consigo en ocasiones decía que en algún momento la utilizaría, pero jamás creí que ese momento llegara, la usaba como una linterna tan pequeña que la llevaba guindada en el cuello como un collar.  - Claro que la cargo, sabes que siempre la cargo ¿para que la quieres?... me pregunto. Camine hacia él, se la quite del cuello y regrese a la entrada, alumbrando en camino con ella, aún seguía sin visualizar nada, así que me agache para ver todo más cerca, y llame a los demás. - Fíjense bien en esto, ¿Qué creen que es?... preguntaba con seriedad.  - Parecen marcas de arrastre, a alguien lo arrastraron por aquí… respondía Michael.  - Exacto, solo debemos de seguirlo y llegaremos a ellos, espero no equivocarme… me expresaba con sutileza.  - Sabía que no eras tan tonto como lo aparentan, me gustas así… opinaba la chica.  Sonrojándome, me levanté y comencé a seguir el camino marcado, los chicos me seguían, no apartábamos la mirada del suelo y sin darnos cuenta ya no estábamos en el camino principal.  - Chicos se fijaron que estamos en otro lugar… se expresaba Michael. - Si calculamos los pasos que hemos dado, estamos acercándonos al centro de esta zona, pero aún no hemos llegado, falta un poco de recorrido… se expresaba la chica viendo el mapa dibujado.  Mantuvimos nuestro camino, y llegamos a una puerta grande, la abrimos lentamente, entramos sigilosos, cada uno con sus armas listas y cargadas para cualquier cosa que nos encontremos.  Los pequeños estaban encerrados en unas jaulas, pero seguían consientes y despiertos, a pesar de haber cinco caminos, solo se encontraban los tres niños, así que al final Zil no mintió, nos acercamos despacio, pidiéndoles que hicieran silencio, pero estaban aterrados.  Estaban cerradas con candados, pero unos muy grandes, debíamos de encontrar las llaves para liberarlos, comenzamos a recorrer el lugar, oímos a alguien acercarse, y traspasando una pared llego esa criatura, se acercó a los niños y lo escuchamos hablar. - Con cuál de los tres comenzare, tengo mucha hambre…  Los niños estaban aterrados, llorando y temblando, arrinconándose al final de la jaula, le pedí el agua bendita a Michael y se la arroje a la criatura, quien ahora por ese acto sabía que nos encontrábamos allí, comenzó a atacarnos, le grite a Michael que se encargara de sacar a los chicos de esas jaulas. Mi hermano hacia lo que podía, pero estaban muy bien encerrados, mientras tanto yo solo servía para distraer a la criatura disparándole balas de sal, las cuales ya tenía claro que no funcionaban con él, pero me daba tiempo, tiempo de que Michael los liberara. Se detuvo y se elevó.  - ¿creen que podrán sacarlos de aquí? ¡ellos son mi alimento y no se los dejare!... exclamaba ese ser demoniaco. Su voz era gruesa y aterraba solo al escucharla, aunque debíamos de evitar pensar en el miedo y salvar a estos muchachos.  Saco unas enormes garras, y se dispuso a golpear a Michael quien seguía intentado romper esos candados, lo mire sonreír y cuando ese ataque estaba más cerca lo esquivo para que golpeara la jaula dejando una abertura por la cual podría sacar a los chicos. - Lo logro… lo decía con satisfacción. Me sorprendió la rapidez con la que pensó en esa solución, Esa criatura gritaba de enojo, el ruido aturdía, me mantuve disparándole, debía de pensar en cómo destruirlo mientras estábamos allí, salto a atacarme di unos pasos hacia atrás, al verme hacerlo se detuvo, sonrió y de dirigió a a****r a la chica con esas grandes garras y peligrosas, me preocupé además de por ser la chica que más me ha gustado en esta vida, también porque aún es una novata en este trabajo, por lo que debía de salvarla.  Ella se quedó estática, paralizada, sin saber que hacer, creo que sintió que era su fin, que la hora de su muerte había llegado, corrí a toda velocidad hacia ella la empuje quedando en medio, sintiendo como esa criatura traspasaba sus garras a través de mí, en un santiamén, escupí sangre. No obstante, esa criatura que al principio era solo una sombra, había materializado, parte de su brazo para atacarnos, así que lo sujete con fuerza, no lo dejaría marcharse. - Michael, saca a los chicos de aquí ahora mismo… le gritaba con fuerzas resistiendo lo más que podía. La chica comenzó a llorar, trato de acercarse, pero le grite que no lo hiciera que se marchara, la criatura buscaba zafarse de mí, pero seguía manteniéndome firme, no se lo permitiría, me levanto y me arrojo al suelo sintiendo algo en mi bolsillo, introduje una de mis manos en él, sin soltar a la criatura con el otro. Sacando de allí esa piedra solar que tomé al inicio de todo, nunca antes la había usado, pero, vi como Maya la uso con los vampiros ¿Por qué la traje conmigo? Porque este es un ser completamente de oscuridad, una sombra, una niebla, una nube, pero siempre oscuro, quizás la luz del sol pueda derrotarla.  La active y arroje desprendiendo una fuerte luz, parecía una explosión, aun en esos instantes gritaba con fuerza a los chicos que salieran de ese lugar, escuche a la chica misteriosa gritar preocupada por mí, eso me alegro un poco después de todo, sentía que si le había gustado.  La luz fue tan fuerte, que ese ser comenzó a desaparecer, a desvanecerse frente a mí, lo logre, lo derrote, estuve observando cada momento, hasta que se evaporo la última parte de él, caí al suelo de rodillas, herido, levante mi mirada, Michael y la chica aún estaban allí no se habían ido, se acercaron a mi rápidamente, me gusto saber que aún estaban conmigo, lo logramos derrotamos otro núcleo de Zil.
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