Capitulo 7. Muere la bruja o mueres tú.

3964 Words
La vida es un experto neto en el área del aprendizaje, de la enseñanza como tal, cada dificultad o sencillez que te presenta es para hacerte mejor, te muestras esas lecciones no solo para que aprendas sino para hacerte más fuerte, Maya lo aprendió de primera mano, y nosotros la acompañamos en esos instantes, después de todo vivimos juntos esa misma experiencia. Pero ahora, por fin había un plan, uno en el que si todo se mantenía bien podríamos alcanzar nuestra meta final, ponerle fin a la desagradable bestia que quiere devorar a una pequeña niña, inocente, frágil, sensible y asustada, un ser si es que se le puede llamar así que se siente bien destruyéndolo todo en especial a una tierna alma. Muchas dudas surgieron en nuestro día, a casi todas les conseguimos respuestas increíbles, sim importar la dificultad de la interrogante, de verdad me sorprendí a mí mismo con mi capacidad de buscar información, déjame decirte que si yo puedo hacer algo como esto, con lo flojo que soy para leer, y lo mucho que odio la biblioteca ustedes son capaces de muchas cosas otras cosas, que creen imposible para ustedes. Nos comenzamos a preparar para la batalla que se avecinaba, y aunque nos encontrábamos con un problema aun presente, como lo es, la manera de Paralizarla o evitar que pudiera moverse y terminara huyendo de nosotros, esta podría ser nuestra desventaja, y el único fallo activo del cual padecía nuestro plan, y si no le encontrábamos solución a medica que estuviéramos en él, no solo estarían en riesgos nuestras vida, ni tampoco solo la de la pequeña, sino, la de todos los involucrados incluyendo a sus padres. No sabíamos que hacer con exactitud, ni que esperar, decidimos partir con algo de tiempo, y poder estar más cerca cuando todo comience a suceder, tomamos nuestras cosas y acomodamos el auto con todo lo que creímos que necesitaríamos en el encuentro con la criatura, eso incluía parte de las armas de Maya, pistolas, flechas y arcos, y debo admitir una espada que tome por curiosidad, al prepáranos a salir, nuestros anillos comenzaron a reaccionar, a brillar una vez más, pero almenos esta vez no entraría solo, los tres juntos estábamos listos para observar la situación. El lugar oscuro con el pequeño resplandor de esa tenue luz era algo neto y principal del viaje ya me había acostumbrado a ello, esta vez no me apresure sabía que había tiempo, camine con calma, Salí y los chicos se localizaban en la entrada, los mire y les dije: - Observemos bien la situación, tendremos una idea de lo que nos espera. La verdad sentía que, hacia un poco de trampa en esta guerra, que al ver lo que va a suceder, todo podría ser un poco más sencillo, pero era frustrante que, aun mostrándonos los sucesos, es demonio insoportable nos había derrotado en dos oportunidades, aunque esta vez tenia Fe, quería creer que por primera vez todo sería distinto, algo en mi me decía con mucha fuerza, “no te preocupes Jeison estas por derrotar a ese demonio desagradable”. Dimos inicio a la misión de observación del suceso, recorrimos la casa, pero esta vez no entramos, queríamos que la batalla se desarrollara fuera de ella, como era parte del plan debíamos evitar que la bruja entrara a ese hogar, y al revisar todos los alrededores queríamos corroborar que podíamos derrotarla en el patio tal como se había planeado. Escuche la sonrisa estresante de Zil acercarse a la casa, solo me quede observando como ese desgraciado llego al hogar, como todo un ser supremo o invitado de la familia, caminando lentamente y con una ligera sonrisa en su rostro, de verdad que le gusta hacerse notar, sentirse importante, bajo la mirada haciéndose parecer un niño muy inocente, y con la otra mano toco el timbre, este demonio es todo un caso, pero debo admitir y aunque me duela que tiene mucho estilo a la hora de actuar. La puerta se abrió lentamente, y el padre de la pequeña estaba allí, reaccionando al sonido del timbre, me aguantaba las ganas de intervenir en la situación y gritar con todas mis fuerzas “no le abras” pero, ¿cómo hacer eso sin morir? Zil me destrozaría en segundos de haberlo hecho.  - Chico ¿estás perdido? ¿Cómo te llamas? Pregunto el hombre mientras se agachaba para ponerse al tamaño de Zil. El rostro inocente que Zil aparentaba desapareció en segundos, levantando la mirada demoniaca y diabólica frente al señor que intento ser amable con él, el caballero quedó perplejo, su cuerpo resulto inmóvil, ese demonio, saco lentamente sus garras afiladas disfrutando los pocos segundos que habían pasado y traspasando al pobre sujeto por su costado, levantándolo con su brazo y entrando a la casa. La madre de la niña gritaba desesperada del terror que sentía, al ver a su esposo en la situación que se encontraba, la mirada diabólica y penetrante de Zil hacia que el miedo aumentara aún más, para la mujer era inconcebible que un chico, o un niño del tamaño de Zil, pudiera hacer lo que esté había hecho, la desagrable encarnación del mal llamada Bruja, entro volando al hogar de la familia, el ambiente se tornó oscuro, solo parecía aclarecerlo un poco el pequeño resplandor de la luna, la oscuridad daba la impresión de ser el acompañante de estos seres miserables, el aire se comenzó a percibir más espeso y pesado, hacia parecer que faltaba oxígeno y costaba respirar, aunque estábamos allí solo como meros observadores y sin formar parte del suceso, nos sentíamos igual que la familia. Y aunque todo parecía ser real, esas cosas que creímos sentir formaban parte de nuestra imaginación, después de todo el miedo te hace considerar cosas que realmente no suceden. Zil arrojo se acercó a la ventana y asomándose por ella, arrojo al hombre con fuerza, no parecía ser toda su fuerza, pero el cuerpo cayó hacia la mitad de la calle, y él, solo continuaba sonriendo mientras lo veía caer. De verdad que, si disfrutaba el evento que estaba viviendo, después de todo ese acontecimiento seria el ultimo con esa familia, se acercó a la bruja lentamente, la miro fijamente y le dijo: - Ahora si te la puedes comer. Ella sin pensarlo saco sus colmillos al máximo, parecía que al fin se cumpliría su sueño, estaba demasiado dispuesta a alimentarse de la pequeña, la niña al escuchar las palabra de Zil, comenzó a correr desesperada por toda la casa, buscando la manera de salir, se acercó a una de las ventanas e intento escapar, de verdad creí que lo lograría, pero no pudo, la escoba maldita de ese ser repugnante la detuvo, golpeándola un poco, me partía el alma verla llorar tan impacientemente aunque esta vez sus llantos si se lograban escuchar, Zil solo camino a un sofá, y se sentó como un simple espectador, pero de esos que disfrutan lo que ven, y eso es lo que más odiaba de él, su alegría y entusiasmo por el sufrimiento de otros. Las viejas manos peludas y espeluznantes de la criatura horrible creada por Zil, se incendiaron en una fuertes llamas Azules, que alumbraban la casa entera, la arrojo por la ventana hacia el suelo haciendo que estas se extendieran alrededor de la casa, definitivamente ya nadie podría huir de allí, solo los esperaba la muerte, la madre de la pequeña se encontraba más aterrada que la chiquita, notándosele de más que prefería ponerse a salvo ella eso parecía tener más relevancia que intentar salvar y proteger la vida de su hija.  - Es enserio ¿No ayudaras a tu hija? ¿tu vida tiene más valor que la de ella? Pregunto Zil mostrándose muy serio. La mujer no encontró que responder, solo continuaba llorando y gateando alrededor de la casa buscando la manera de escapar, Zil se posó junto a ella, justo a su lado, la mujer al sentirlo se orino encima, y levanto la mirada suavemente, un poco, hasta ver el rostro enfermizo de Zil, mientras él, enojado le gritaba ser patético, repugnante, desperdicio de humanidad, y en un instante con sus garras dividió el joven y resplandeciente cuerpo de la mujer a la mitad, arrojándola al fuego y viendo cómo se quemaba por completo.  Este acontecimiento dejo a la niña aún más traumada, ya se había resignado a su final, se había quedado sin escapatoria, y aún más sin padres, me recordó al yo de antes rindiéndome ante ese demonio solamente esperando la muerte, la bruja se acercó a ella, esta vez no la olfateo como anteriormente lo había hecho, solo la mira fijamente, sus ojos frente a los otros ojos, una mirada de perversión y la otra de miedo, la pequeña cerro sus ojos, dando por hecho el final de su vida, ese ser maligno abrió su boca del tamaño que ningún ser humano podría hacerlo, y en cuestión de segundos se tragó a la chiquita por completo. Me quede sin palabras me daban muchas ganar de llorar todo lo que observaba, Zil parecía restaurarse por completo, tomo mucha energía de esa niña, todo el miedo que logro conseguir de ella. La bruja parecía disfrutar de su alimento, pero al cabo de un rato, escupió a la niña, estaba muerta, su cuerpo se encontraba morado, desnutría, se lograban observar sus pequeños huesos a través de su cuerpo, apenas se lograba reconocer, Maya ponía su cara encima del hombro de Michael, llorando, llena de ira, y sin poder haber hecho nada, esa criatura se notaba satisfecha, por fin había comido lo que tanto quería comer.  Comencé a llorar, ese es el final que le espera a la niña, no puedo permitirlo. Me mordí el labio y Salí de allí disgustado. Espere unos segundos y salió Michael, él estaba llorando, aunque no lo crean y aun siendo el mayor es el más sensible de todos, montamos a maya en el auto y nos dispusimos a partir, cuando mi hermana despertó ya nos encontrábamos en camino.  - ¿Cómo haremos para evitarlo? El demonio entro justo por la puerta. Presentaba su interrogante Michael. - Yo me encargare de eso. Le respondí con mucha seriedad. Llegamos a la casa, baje del auto y me acerque a la entrada, me quede unos segundos allí, sin hacer nada.  - ¿Qué esperas? Toca. Me decía Michael.  Pero seguía sin mover un dedo, no encontraba que decirles. - Les diré que la última vez que estuve aquí se me quedo algo, eso nos dará tiempo de llegar a la habitación o allí mismo en la sala, y voltear una escoba así evitar la entrada de la bruja. Hablaba sonriendo tontamente. - ntendido. Parlamentaba Maya mientras tocaba el timbre. Aun no estaba listo para lo que iba a decir y maya toco el timbre, me puse nervioso al instante, salió el padre de la niña y nos dijo. - Son ustedes. ¿en qué podemos ayudarlos?  - Un demonio llamado Zil viene tras su hija y quiere dársela de comer a una bruja muy fea, que está cazando a su pequeña desde hace unos días ella fue la responsable de dejar a su hija inconsciente el día de ayer, y nosotros venimos a evitar que ella muera. Reaccione expresándome de esa manera. Maya y Michael se miraron a los ojos, como pensando ¿Qué Diablos le sucedió a Jeison? Después de todo jamás esperaron que comenzara hablando con la verdad. - ¿en serio? Vienen a mi casa a decir tonterías. Lárguense de una vez, hablaba el padre de la pequeña. - Señor le digo la verdad. Trataba de hacerlo entender. - Lárguense si no quieren que llame a la policía. Continuaba buscando la manera de alejarnos. - Papá ellos dicen la verdad, algo muy feo a estado acechándome, persiguiéndome, asustándome, tengo mucho miedo y no sabía cómo decirles. Hablaba esa pequeña y adorable niña. El padre la miro fijamente, se acercó a ella coloco sus brazos en su hombro y le dijo no te dejes llevar por lo que dicen estos locos, anda a tu habitación a descansar. - No tengo tiempo para esto. Grito Maya mientras golpeaba la puerta y entraba a la fuerza. - ¿Maya que haces? Pregunte en cuestiones de segundos,  - Entren de una vez y hagamos el trabajo. Continuaba expresándose Maya. Esta, si era la maya que conocía, voy a llamar a la policía no amenazaba ese hombre, pero nosotros continuábamos colocando todas las escobas de la casa al revés, - Ya casi es hora, hay que protegernos. Opinaba Michael. - La verdad es que si, estén atentos. Mostraba confianza Maya. El miedo se apoderaba de mí, esa podría decidir la continuación o el final de nuestra eterna persecución a ese demonio. me asome por la ventana mientras ordenaba a todos que se escondieran tras el sofá, que no notara que había gente en la casa, escuchamos sonar el timbre, me aterre. El hombre se dispuso a abrir la puerta. - No la abras por favor. Se lo pedía de la mejor manera. - Tú no eres quien para darme ordenes en mi propia casa. Se mostraba molesto el padre de la niña. Abrió la puerta y allí estaba Zil, escuche al hombre preguntar. ¿estás perdido chico? El rostro de inocente que Zil traía empezó a desaparecer, tornándose el aire de oscuridad que poseía, saco sus garras y se dispuso a a****r a ese hombre orgulloso que no quería hacernos caso. No sé cómo saco tanta velocidad, Michael salto llevándose por delante al padre de la niña y poniéndolo a salvo de la esperada desagradable situación. - Michael Storm. Un placer verte otra vez, igual que tu padre te gusta arriesgarte por los demás. Se expresaba mientras entraba y tomaba asiento. - ¿Quién eres tu niño sal de mi casa también? El señor estaba enojado, confundido, y sin poder entender lo que acababa de observar. - Ese no es un niño, es un demonio, es el responsable principal del temor de su hija, eso de lo que venimos a protegerla, le explicaba un poco la situación Michael al señor. La niña y la mujer seguían escondidas detrás del sofá, maya y yo frente a ellas parecíamos una barrera muy frágil pero que podían dar peleas. Zil sonreía con esa risa siniestra mientras observaba a la pequeña.  - Mientras este aquí ella se asustará aún más, y mayor poder gano yo. Creo que eso ya lo saben ¿no? Pero quiero apresúrame a buscar a otro, lo intentaron, pero como les dije antes ningún patético humano fracasado como ustedes podrá vencerme jamás. Se expresaba Zil mientras levantaba la mano llamando a la extravagante bruja.  Escuchamos un sonido leve de movimiento en el aire, debe ser el sonido que proyecta la escoba al volar, venia directo a la entrada y en lo único que podía pensar era, “que el plan funcione, que el plan funcione, que el plan funcione” venía a toda velocidad, y al intentar cruzar la puerta, parecía haber chocado con una pared. Una muralla invisible que evitaba que ella entrara, sentí un poco de alivio mi idea, había funcionado o estaba por funcionar, se le notaba el enojo golpeaba y golpeaba intentando cruzar, salía mucha baba de su boca de lo que antes habíamos visto, y esto solo cuando observaba a la pequeña niña. - ¿Qué hicieron? Pregunto Zil mientras se levantaba asombrado del sofá. - Iniciar un camino para derrotarte. Le conteste desafiándolo. - ¿Qué cosa es esa? Preguntaba el padre de la chiquita. - Lo que quiere devorar a su hija, le dije que veníamos a detenerla. Continuaba explicándole la situación Michael. El señor se notaba aterrado, y era odio creo que cualquiera lo estaría, Zil enojado se movió y en cuestiones de segundo y apareció detrás de la niña e intento tomarla, Maya le disparo con una bala de sal, no hacia efecto, pero podría distraer mientras yo, movía a la pequeña de ese lugar. Se enojó mucho más tomo de la mano a la mujer y la apretó tan fuerte, que se la rompió. ella gritaba desesperadamente, supongo que el dolor era espantoso, la ira parecía consumir a este demonio, estaba perdiendo una batalla, como es posible que alguien tan poderoso y con tanto valor como él, pierdas con unos insignificantes Storm. La ira hizo que estrangulara a la mujer y la arrojara por la ventana, tan fuerte que llego a la mitad de la calle. Cambiamos un poco los acontecimientos, antes moría el padre, esta vez murió la madre, pero no me sentía tan bien con el resultado que iba hasta ahora, después de todo, alguien había muerto.  La niña comenzó a gritar llamando a su mama, y corrió saliendo de la casa, hasta llegar a donde se encontraba el cuerpo de la madre, la bruja estaba esperándola afuera, dispuesta a devorarla. Saco unas llamas azules tan bellas como el cielo azul, y la arrojo cerca del cuerpo de la madre, que se encontraba justo al lado de la pequeña dejándola atrapa en medio. Ahora ella no podía salir, pedía ayuda desesperadamente. Nosotros dentro sentíamos que habíamos trabajado tanto para nada. Zil se volvió a sentar en el sofá, se había calmado, su ira había desaparecido y nos dijo. - Bueno Familia Storm he vuelto al juego, ¿Qué harán ahora? Salimos los tres de la casa, la bruja bajaba de la escoba y caminaba hacia ella, se podía notar como la saboreaba con cada paso que daba, se podía percibir un ambiente de desesperación por alimentarse. Esa realidad nos llevó a apreciar un ambiente tenso, lleno oscuridad y tinieblas, Michael corrió hacia donde estaba la chica, y sin pensarlo salto dentro del circulo en llamas, se quemó mucho, quitándose su chaqueta tapo a la niña y salió corriendo de allí. Los alaridos de bruja se tornaron más violentos, al verlos salir, Cuando Michael salió con ella le pidió que corriera a la casa y pasara lo que pasara no saliera de allí, mi hermano parecía tener quemaduras de tercer grado y todo paso en segundos. Zil salió de la casa definitivamente disfrutaba ver el show en primera fila, la bruja comenzó a atacarnos sus dientes sonaban cada vez más duros cerca de nosotros, intentaba devorarnos.  Tomo su escoba y voló, dando inicio a una persecución desde las alturas, nos atacaba constantemente, solo evitábamos sus ataques y aunque parecíamos acorralados comencé a sonreír diciéndole. Te tenemos. Maya saco de su bolsito el mecate, lo amarro rápidamente a su cintura, e inicio a rezar el padre nuestro una de las pocas oraciones que conocíamos, mientras hacía nudo tras nudo.  La escoba parecía reaccionar a ella, e intentaba alejarse desesperadamente la bruja se notaba que estaba sin comprender lo que sucedía, se tambaleaba de un lugar a otro, la escobilla empezó a perder poder la bruja descendía lentamente, y aunque intentaba volar más alto no lo lograba, me emocione, realmente emocionado, todo está funcionando. Llego al suelo, y la escoba se encontraba sin magia, era como si hubiese sido adsorbida toda la magia en los nudos del mecate. Llegamos a la parte del plan que no habíamos podido descifrar, y ¿ahora que hacemos, como la derrotamos?  Teniéndola en el suelo nos atacaba de manera violenta a ambos, ya Michael no se movía y no parecía interesarle, pensaba en todas las armas que le había visto a Maya, a las que le llamaba bebe, pero no se me ocurría ninguna que tomar. Me tropecé y caí al suelo cerca de Zil.  - Jeison, Jeison, Jeison, la voz desconocida se pronunciaba una vez más. Esa voz desconocida no era la primera vez que la escuchaba continuaba siendo una voz gruesa que daba confianza, pero me llenaba de misterio, después de todo desde que huso el anillo mi vida se ha tornado misteriosos, la había escuchado un par de veces y debo admitir que se sentían familiar, me hacía sentir en casa. Mire a los alrededores, y parecía que Zil también lo estaba buscando. ¿Quién es esa persona que tanto me llama? ¿Qué quiere en realidad? Maya se encontraba entre la vida y la muerte y yo pensando en quien me está llamando. Que estúpido suelo ser a veces.  Me levante y me dirigía a ayudar a Maya. - detente Jeison ve al auto. La voz continuaba hablándome. Me frene de golpe, sentía que alguien me observaba, pero ¿Quién? Camine lentamente al auto esperando encontrarme a alguien allí, a esa persona que tantas veces ha intentado comunicarse conmigo.  Pero no había nadie. Sentí que estaba perdiendo el tiempo mientras mi hermana arriesgaba su vida allá sola. - No te desesperes Jeison, toma las tijeras, toma la espada ya sabes que hacer. Esa voz hablaba con sabiduría. - ¿Qué sé qué hacer? ¿a qué te refieres? Preguntaba insistentemente.  Menos mal los chicos estaban ocupados por qué de escucharme hablando solo y no ser con un muerto, me deben internar en un psiquiátrico, pero decidí hacerle caso a la voz misteriosa si tanto me llama quizás intente ayudarme, tome la tijera y la espada, esa espada que tome solo por curiosidad corrí rápidamente hacia maya, la tenían arrinconada, intente lanzarle la espada para que se protegiera, pero por reacción o mala toma de decisiones arroje la tijera. Maya la atrapo e intento apuñalarla con ella, la bruja la soltó y dio unos pasos hacia atrás, levantando la tijera maya preparándose para volver a apuñalarla, la tijera se tornó en forma de cruz, existe una leyenda que dice que la tijera en forma de cruz puede detener a una bruja, paralizarla por completo. Y ahora creía que era verdad  La criatura maligna creada por Zil no se movía, quedo estática, pero solo mientras se encontraba frente a esa simulación de cruz, comencé a correr hacia la bruja pensando en cómo asesinarla, pero tenía una espada en mi mano y recordé parte de mi investigación, en el sigo quince a las brujas las decapitaban, eso era su mayor debilidad por que nada sin excepción puede funcionar sin una cabeza. Apreté fuertemente la empuñadura de la espada, tanto que creí que la rompería, y corrí hacia ella con ira y frustración, y aunque cerré los ojos al acercarme, no falle, y corte el grueso cuello de ese ser tan repugnante, todo después de allí parecía pasar en cámara lenta, vi su cabeza caer al suelo y revotar una y otra vez, el cuerpo desintegrándose, pero aun en pie, y todo fue así hasta que termino desapareciendo por completo. Escuche un grito fuerte de Zil. - Esto no se va a quedar así mueran de una vez Storm.  Corría hacia nosotros sabíamos que ya estaba un poco más débil y aun así quería atacarnos, me quede quieto junto a Maya, pero parecía lento al correr, su intención era ganar miedo y crecer su poder, pero al contrario de ello, consiguió valentía, y debilidad, su ira se notaba a la distancia, solo le sonreí y esperaba que se acercara la luz del sol comenzaba a aparecer, estaba amaneciendo, y estaba tranquilo pues sabía que Zil se marcharía.  Por primera vez desde que use el anillo aprecia un aire de tranquilidad, al menos por un minuto me arrecoste en el suelo cansado y Maya a mi lado, pero Michael, estaba con quemaduras graves aunque seguía con vida y eso era lo único que nos importaba, sufrimos, golpeamos nos rendimos y crecimos, nos permitió hacernos más fuerte, aunque a veces desfallecimos, pero aun así, logramos nuestro cometido la niña estaba a salvo, terminamos parte de nuestro trabajo, nos quedaba uno aún más peligroso, asesinar a Zil.
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