Capitulo 8. Zil Regresa.

3584 Words
La vida es gratificante cuando te acercas a obtener aquello que tanto deseas, por lo que luchas, por lo que te esfuerzas, hasta por lo que sufres. Acabábamos de comenzar la carrera que nos llevaría a la meta, de ganar nuestra primera batalla en está frustrante, horrible y peligrosa guerra, con ese demonio llamado Zil, no sé si es mi imaginación o podríamos de verdad lograrlo, pero me sentía con confianza, con mucha seguridad ¿podría ser este el inicio de muchas victorias y el acercarnos más a derrotarlo? Maya y yo nos encontrábamos agotados aun acostado en la tierra, y aunque salvamos a la pequeña, el costo nos salió un poco caro, almenos nadie de nosotros murió, pero, Michael estaba muy herido, nos acercamos a él, sus quemaduras eran de tercer grado, habían arruinado su sutil, suave y guapo rostro, le quedaría una cicatriz de por vida, estaba inconsciente. Tratábamos de despertarlo supongo que por el dolor termino perdiendo el conocimiento, las quemaduras se topaban en varias partes de su cuerpo, su costado, su brazo una pierna, en un momento abrió los ojos un poco y maya lo golpeo le grito. - ¡estúpido! ¡estúpido! ¡estúpido! ¿Por qué hiciste algo tan imprudente? Eres un inconsciente, pudiste haber muerto, ¿no se te ocurrió pensar como estaríamos nosotros si te hubiese pasado algo peor?  - Perdón por eso, Pero, la niña está a salvo, ¿a eso no era que veníamos? Logramos lo que queríamos ¿o no? Sonreía con un rostro de satisfacción. Tengo que admitir que admiraba mucho a mi hermano, ese chico no le importaba quien estuviera en peligro si estaba cerca intentaría ayudar, no todos podemos ser así, hay que tener mucho valor, él una vez me salvo de Zil, hace poco al padre de la pequeña y luego sin importar lo que le sucediera salvo a esa niña, aunque saliendo muy herido en el proceso, no sé si Llamarlo Héroe o Idiota.  La pequeña y su padre se acercaron a la puerta de su hogar, nos miraban fijamente, se les notaba aun el miedo en sus rostros.  - Tranquilos no se preocupen ya todo termino. Lo decía con una sonrisa falsa, el cansancio me consumía y además trataba de dar aliento a esa familia. Se notó una mira de alivio en ellos al escucharme decir esas palabras, pero también reflejaban tristeza, habían perdido a una persona valiosa para ellos, una madre y una esposa, un ser al que amaban sin importar como fuese, Michael, intento levantarse sujetándose de Maya, estaban muy unidos claro tenían más tiempo juntos, ellos parecían hermanos que hubieran compartido todas su vida juntos, se levantó e intento caminar pero el dolor seguía siendo muy fuerte, dando solo dos pasos volvió a desmayarse, la preocupación se apodero de nosotros nuestra única reacción fue gritarle a la familia con desespero; - Llamen a una ambulancia, pero ya. No paso mucho tiempo cuando la ambulancia llego al lugar y con ellos la policía, colocaron a Michael en una camilla y se lo llevaron, Maya y yo nos escondimos, no queríamos que nos vieran, de hacerlo tratarían de interrogarnos y averiguar que vimos, que sucedió, y ¿Qué les diríamos? Nada que saliera de nuestros labios sería suficiente para ellos además de que lo tomarían como un invento, o una excusa para no creernos, so más sufrible de esta vida que llevamos los tres, en la que nos metió mi padre al crear esos anillos, es que nuestra vida debe ser un secreto para los demás, eso nos aleja de las relaciones de parejas y de amistad, nos hace ser un poco solitarios, Mi anillo empezó a cambiar de color en ese instante. - Maya, alguien está por cruzar y creo saber quién es… me expresaba un poco serio. Había que evitar que ella, se preocupara cuando comenzara a sentir el dolor del cruce, debía decirle para prevenirle, giré la mirada y cerca de mi estaba ella, la madre y esposa que acababa de morir, no se movía, estaba en el mismo lugar llorando, parecía sufrir demasiado, me fui acercando a ella poco a poco.   - ¿sabes algo? Todos los caminos llevan a un destino, y al completar el destino llegas al final de recorrido para comenzar un nuevo viaje otra aventura, debes continuar seguir adelante y cruzar y lo sabes. Se lo decía con un toque de melancolía. - Sí, pero, No quiero dejar a mi niña sola. Es aun pequeña, necesita a su madre, me necesita a mi… Me decía mientras lloraba. - ¿Qué pretendes? Quedarte con ella siendo un fantasma, sin poder hacer mucho porque no te vera nunca más… hablaba cada vez más fuerte. Ella se quedó en silencio, mirándome fijamente, y volteando la mirada a su hija, se sentó en la tierra y se quedó allí pensativo por unos segundos, me senté junto a ella. - ¿crees que estará bien sin mí? Me pregunto. - Tiene que, ya no formaras parte activa en su vida, sino solo en los recuerdo, ella debe aprender a vivir sin ti, a continuar sin ti, no te lo voy a negar perder a una madre es lo más difícil del mundo, pero no es el fin, hay que seguir avanzando y ella lo hará, lo hará por ti. Trataba de hacerla sentir mejor. Su rostro cambio un poco se notaba que aun quería quedarse, un antiguo yo quizás hubiese dicho, vaya y este con ella acompáñela. Pero este nuevo yo, sabe que debe marcharse. - ¿de verdad la querías? Discúlpame por la imprudencia de la pregunta. Le pregunte un poco serio. - ¡claro que la quería! ¿Quién te crees que eres para preguntarme semejante cosa? me gritaba muy alterada. - Disculpa si te ofendí, Que bueno, que la querías, pero, ¿te digo algo? espero que esa niña recuerde de ti solo cosas buenas, y no inmortalice el suceso en el que la persona más importante de su vida, estuvo a punto de dejarla morir para colocarse a salvo ella misma, ¿acaso tu vida es más importante que la de ella? Te lo pregunto ese demonio antes de asesinarte y para serte sincero creo que tenía razón. Se giró hacia mi levantando su mano, preparándose para cachetearme, pero no pudo hacerlo, sus llantos se intensificaron, mientras recostaba su cabeza sobre mi pecho, comenzó a pedir perdón desesperadamente. ¿debo perdonarte yo? Déjame decirte que No es a mí a quien tienes que pedirle perdón, pero no te preocupes tu niña te ama, está sufriendo por ti, a pesar de todo, creo que no hay nada que perdonar para ella. Trataba de consolarla mientras hablaba. Maya se sentía un poco incomoda al verme conversar con la nada misma, pues, la persona preparada para cruzar solo puede ser vista por el portador del anillo que hará de puente para ella, la madre de la niña se calmó un poco y no quería soltarme, y al hacerlo se prepara para marcharse. - Lista entonces, no te preocupes por ella su padre la mantendrá a salvo y velará por ella tu sigue tu camino, Adelante… se lo decía con una sonrisa un poco contagiosa. Me devolvió la sonrisa un poco picara, y acerco a mi rostro dándome un beso en mi mejilla, se sintió agradable, sus últimas palabras fueron “Gracias por todo” y al terminar de hablar cruzo, me levante y me acerque a maya.  - Prepárate para verme sufrir. Se lo expresaba a Maya, mientras me sentaba esperando el dolor. No paso mucho tiempo cuando sentí que los huesos de mi mano se destruían, aguanté el dolor lo más que pude, no quería hacer bulla, ni ningún tipo de ruido que hiciera que los paramédicos o la policía que aún estaba en el lugar nos descubriera, sentí como me tomaban del cuello y escuche sonar cada uno de mis huesos, el sonido que hacen al ser estrangulados, menos mal y pos cosas de la vida, cuando la pico a la mitad y la arrojo al fuego ella ya había muerto, no me quería imaginar pasar por ese sufrimiento. Esperamos a que se marcharan, y en lo que pudimos salimos de allí y fuimos a ver a Michael al Hospital, tuvimos que infíltranos, hasta conseguir donde estaba y allí lo vimos, con todas sus heridas tratadas. Pero con un rostro de sufrimiento, al menos ya había recobrado el conocimiento. - Fue una victoria increíble los felicito, chicos lo lograron… nos hablaba Michael mientras se tocaba por el dolor que sentía. - No hables tanto tonto, te vas a hacer más daño, además sabes que solo Jeison y yo no lo hubiésemos logrado. Se expresaba Maya. - Descansa te lo ganaste. Le hablaba a Michael con calma mientras me sentaba Me sentía muy bien, me encontraba satisfecho por el trabajo logrado, supongo que cuando intenté descansar recordare lo ocurrido una y otra vez, creo que mientras más me enfrento a él, me estoy convirtiendo en una persona sin escrúpulos, después de todo disfrute el rostro de ira y desesperación que tenía Zil, sonreí mientras este huía espero realmente no convertirme en un monstruo persiguiendo a otro monstruo. - Por cierto, Jeison ¿Por qué te gusta hablar tanto con los muertos? ¿no puedes solo dejarlos cruzar y ya? Me preguntaba Maya, mientras me miraba fijamente. - Me imagino que eso haces tú, te cuento que la primera persona que cruzo por mi anillo, se llamaba Alan era un señor mayor, no tenía mucho tiempo de haberme colocado el anillo, eh más creo que acababa de ponérmelo, me encontró en la peor situación de mi vida, mi madre acababa de morir, y ¿sabes algo? Me ayudo a sentirme mejor, me ayudo a estar bien, sino hubiese sido por él, el deseo de venganza me hubiera consumido, quizás no los hubiera conocido, así que pensé si uno me ayudo a mi ¿por qué no ayudarlos a ellos también? Quizás no sea perfecta la ayuda, quizás no sepa cómo ayudarlos correctamente, pero almenos puedo lograr que continúen su camino sintiéndose un poco mejor, así como esa niña que casi pierde a su familia, o como esta mujer que se sentía tan mal por la traición que le provoco a su pequeña. Le respondía Con gran satisfacción. - ¿y crees que realmente Funciona? ¿eso los ayudara en el otro lado? continuaba hablando Maya.  - No lo sé, pero me gusta cuando se van en paz, eso es gratificante. Le respondía mientras levantaba la mirada viendo el techo del hospital. - Dejen de hablar de esas cosas, van a hacer que me dé ganas de cruzas a mí también, la pregunta sería aquí, es ¿Cómo se te ocurrió lo de las tijeras? Preguntaba Michael. - Deja de hablar estupideces, aunque tienes razón esa en una muy buena pregunta Michael, ¿Cómo se te sobrevino a la cabeza esa solución? Preguntaba Maya. - chicos debo de decirles algo seriamente. Bajaba la cabeza mientras les pronunciaba estas palabras. - ¿nos tienes un secreto? Pregunto Michael. - No fue mi idea, fue de alguien más. Continuaba expresándome - ¿de alguien más, a que te refieres? Preguntaba Maya. - Hay alguien que ha estado llamándome, lo he escuchado en varias ocasiones, su voz en gruesa pero se siente ligera, parece que puedes confiar en ella, no la he podido reconocer, pero se siente muy familiar, esa persona sea quien sea, me ayudo en ese momento difícil de la batalla, me dijo que tomara la espada y las tijeras dijo que yo sabría qué hacer, pero era obvio que no lo sabía, a pesar de que me asusta esa voz estoy agradecido con ella, porque aunque no sé quién es, salvo a Maya, y nos dio la ventaja sobre la bruja hasta poder derrotarla.  Hubo unos instantes de silencio todos analizaban lo ocurrido ¿Quién podrá ser la misteriosa persona que lo está llamando? Dejamos a Michael en el hospital esa noche, hasta que se sintiera mejor, regresamos a nuestra casa a descansar y debo admitir que dormí como angelito, al despertarme ya Michael estaba en la casa, se había escapado del hospital. - ¿no creían que estaría allí por siempre? Además, si me encontraban despierto me interrogarían ¿qué les iba a decir? Así que preferí irme Me dio un poco de risa escucharlo hablar, aunque me hubiese gustado que se hubiera quedado en el hospital, estaría mejor atendido, lo mandamos a descansar y no lo dudo, se marchó a ello. - ¿Cómo encontraremos a Zil? Pregunte mientras estábamos en la mesa preparándonos para comer. - Sabes Jeison, eh estado pensando en eso, y no sé cómo hacerlo, quizás mi padre tenga la respuesta a esa interrogante, tendríamos que encontrarlo a él. Me respondía maya mientras tomaba un sorbo de café. - ¿encontrar a Papá? Disculpa mi ignorancia, pero ¿Cómo haremos eso? Volví a preguntar. - esa es la parte complicada, no sé cómo hacerlo, es que no se nada de él desde que se marchó, y yo no sirvo para rastrear de echo no se hacerlo, ¿Pero quizás la solución a nuestro problema sería encontrarlo? Continuaba expresandose Maya - en lo que Michael este mejor partiremos en su búsqueda este donde esté... Me expresaba con mucho entusiasmo. Mi anillo comenzó a brillar, levanté la mirada para ver el de Maya hacer lo mismo, aquí vamos de nuevo. Desperté en un lugar con mucho monte y árboles, parecía un bosque, caminé por un rato y no encontraba más nada, comencé a llamar a Maya a todo pulmón, y no respondía, seguí insistiendo mientras no paraba de caminar, vi una autopista me acerque y la seguí llegando a un pueblo llamado Sol Naciente. Entre en ella, era un pueblo pequeño, no había muchas casas y por lo tanto tampoco Vivian muchas personas, daba la impresión de ser un lugar agradable y bonito para vivir. Este ambiente era distinto a la vez pasada, antes era un lugar oscuro con una tenue luz que me llevaba a la casa de la niña, pero ahora, me encontraba en un lugar abierto y sin saber específicamente a quien estaban persiguiendo los demonios. Sentí una presencia a mi lado, no quise moverme para saber quién es, intente ignorarla, pero termine escuchándola susurrar. - ¿conseguiste algo valioso Jeison?   Sentí un poco de alivio, giré de inmediato y allí estaba Maya, observando detalladamente la situación. - Me tenías preocupado, ¿Dónde estabas? Le pregunte. - La verdad no lo sé, solo camine y camine hasta llegar aquí y te vi al entrar ¿Quién será la victima? Se expresaba Maya. Parecíamos conectados estábamos pasando mucho tiempo juntos, y eso hacía que nuestras interrogantes fuesen las mismas ¿Quién es el que está en peligro de ser asesinado esta vez? Nos adentramos al pueblo, mirábamos todos los alrededores, cada casa, cada lado, cada rincón. Nada daba la impresión de que hubiera algo distinto. Una sombra muy rápida paso junto a nosotros como si estuviera corriendo, voltee a ver al instante, pero solo se sintió que paso no logramos verlo, fue muy rápido. - ¿sentiste eso? Le pregunte a Maya. - Creo que fue un perro o algo así… respondió ella.  ¿un perro? ¿tan veloz? Era lo único en lo que pensaba, me estrese de no conseguir nada útil, ¿acaso esto fue solo un viaje para distraernos? De ser así los anillos son de lo peor, mi cabeza especulaba muchas cosas. Una oscuridad arraso nuestros sentidos, pero mucho más intensa que antes, parecía llena de ira, de rencor, se detuvo junto a nosotros, baje la mirada lentamente y aterrado y allí estaba él, ese demonio que tanto he odiado, el que le quito no solo la vida a mi madre sino también a la madre de Michael, ese egocéntrico orgulloso, llamado Zil.  Por primera vez desde que utilizo el anillo no lo observaba sonreír, estaba muy serio, un pequeño paso caminando frente a nosotros, escuchamos a su madre llamarlo Jeremías ven a casa, Zil miro a la madre del chico, se molestó y haciendo un chascar de dedos, solo observamos una sombra muy rápida, e imponente hacer desaparecer a ese chico. Abrí los ojos lo más que pude, no podía creer lo que había sucedido, si creía que la bruja había sido difícil de vencer esto sería mucho peor, ni siquiera podíamos verlo era muy veloz, observamos a todas las personas gritar de miedo y correr a sus casas a esconderse, diciendo el Tig volvió. Me mordí los labios y Salí de allí, segundos después Maya despertó, tome una computadora e intente buscar qué diablos es el Tig, pero no aparecía nada, nunca antes había escuchado hablar de ello, ni siquiera una leyenda. - ¿En el diario de papá no hay algo sobre esa criatura? Pregunte muy angustiado. - He leído ese diario muchas veces y no he leído nada acerca de algo llamado así, me respondía Maya también preocupada. Estaba muy enojado, Zil se preparaba para asesinar a otra persona, y eso me irritaba demasiado. - Después de lo que costo vencer a la bruja, pensé que Zil esperaría un poco antes de volver a a****r. Hablaba Maya. - También yo, pensé que intentaría recuperar algo de fuerza, después de todo no consiguió lo suficiente con su criatura anterior.  En la computadora comencé a investigar sobre el Sol naciente, donde quedaba con exactitud, fue un poco difícil conseguirlo, es un pequeño pueblo en la lejanía de la ciudad, muy alejado de la civilización, y habría que buscar la manera de llegar hasta allí. - no te preguntas ¿porque si Zil, siempre tardaba tres días para matar, a este niño lo mato al instante? Preguntaba con mucha seriedad. Maya. - Tienes razón a cambiado por completo su método para trabajar, continuaba hablando. - se equivocan chicos. Nos hablaba Michael quien estaba escuchando la conversación mientras estaba recostado descansando. - ¿a qué te refieres? Le pregunte  Se levantó y camino hacia donde estábamos nosotros, tomo una silla y se sentó, y comenzó a explicarnos lo que para él estaba sucediendo. - Zil es un demonio paciente, pero, cuando las cosas no salen como las tiene planeada pierde el control, y actúa sin pensar, y aun así es muy bueno. Allá en la casa de esa pequeña niña, llego un momento, en el que no sabía qué hacer, su plan era hacer que la bruja entrara y no lo permitimos, y fue cuando se alteró y busco una solución. - si eso lo vimos. Replicaba Maya. - perfecto, ¿entonces notaron que se esforzó por que todo saliera según lo previsto? quería asesinar a la niña al tercer día e hizo lo imposible para lograrlo, ¿cierto? Michael tenía razón alguien que lucha por que las cosas le salgan como las tiene planeada, no va a cambiar su método de trabajo de la noche a la mañana, antes intento con una pequeña e indefensa niña, pero esta vez asesino, a un chico solo por matarlo. ¿Qué planea esta vez? - En fin, el busca alimentarse del miedo, y nosotros acabamos de quitarle uno de su fuente de alimento. ¿Qué harías tu si no tienes que comer? Pues buscar comida en otro lugar, y si consigues algo más grande que la anterior mejor. ¿no lo creen así? Continuaba expresándose Michael. - Perdón, creo que me perdí un poco en la conversación ¿a qué te refieres? ¿solo se quiere comer a ese niño? Preguntaba Maya. - No, el busca alimentarse del pueblo entero, el niño solo será la bomba que iniciara la secuencia, desapareció frente a todos, y apenas estaba anocheciendo, eso llenaría de terror a cualquiera, no sé si se fijaron en las manchas de sangre que cayó sobre la gente, solo para que se notara que estaba muerto. Y que algo peligroso lo asesino. Continuaba con la explicación Michael. - ¿sangre en la gente? Estuviste allí. Le pregunte.  No me digas que, ¿pensaban que no iría a ver que planea ese demonio ahora? Respondía Michael con una leve sonrisa. ¿lograste ver la criatura? Pregunto Maya. - Lo siento, no pude observarlo fue muy rápido. Respondió con un poco de decepción  Todos hicimos un poco de silencio, nos quedamos pensativos, tendríamos que ir a esa ciudad, y tratar de salvar a todo un pueblo, casi no lo logramos con una niña ¿podremos hacerlo con una comunidad entera? - CChicos alguien va a cruzar. Voy a robarle un poco la forma de trabajar de Jeison… hablaba Michael mientras sonreía a manera de burla. - adelante, inténtalo, te sentirás mejor por ellos. Le respondí tratando de darle ánimos. Comenzamos verlo retorcerse de dolor, como si lo estuvieran apuñalando por todas partes, ¿Cómo rayos, murió esa persona? Deliberaba esa pregunta en mi mente, una y otra vez mientras terminaba de pasar el dolor, en el cuerpo de Michael. - Chicos no hay mucho tiempo. Se expresaba Michael. - ¿A qué te refieres? Pregunto Maya. - El chico que acaba de pasar, fue devorado, comido, masticado, no sé qué clases de colmillos provocan este dolor que sentí, además su nombre era jeremías, vivía en la ciudad de Sol Caliente. Ya todo comenzó debemos partir de inmediato, en dos días toda la ciudad ya no existirá.
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