Capítulo 42. A por el Leviatán

3579 Words
Teniendo todas los sucesos claros ahora solo nos quedaba realizar el último acto contra ese ser, es momento de intentar darle fin a esa criatura, después de un suspiro Michael condujo ese auto a toda velocidad, no sé con certeza a que velocidad conducía, solo sé que un viaje que nos llevaría al menos una hora, lo hizo en la mitad del tiempo, llegamos a la costa, bajamos del auto y empezamos a recorrer el lugar, nos adentramos a un restaurante a planear nuestro siguiente movimiento, la familia llego a ese mismo lugar, no apartábamos la mirada de ellos, quizás por curiosidad o porque sabíamos lo que les ocurriría, pero notaron que lo hacíamos, quizás pensaron que estábamos espiándolos, o que andábamos con malas intenciones, se sentaron en una mesa muy lejana a nosotros, sin embargo, ese hombre no dejaba de voltear a vernos creo que los poníamos nerviosos.   - Chicos no sé qué estamos haciendo, deberíamos de disimular un poco, se darán cuenta de que los estamos viendo… opinaba Michael.  - ¿de qué hablas idiota? Es obvio que ya lo notaron, ¿Por qué crees que actúan de esa manera? … se expresaba Maya.   - Entiendo, entonces ahora que sabemos que ya están en este lugar ¿Qué haremos entonces? ¿Cuál es el plan Jeison?... preguntaba Michael, muy concentrado.  - ¿el plan? No he pensado en nada, Saben algo, no siempre voy a ser el de los planes, ya vieron que en ocasiones no funcionan… me expresaba pasivamente.  - Tal vez, pero la mayoría son efectivos, además de los tres eres el mejor en esto… se expresaba Maya.  Me quede por un instante pensativo, debía de intentar pensar en varios escenarios, hasta encontrar la mejor manera de vencerlo, de mantener a la familia salvo y que nosotros continuemos vivos al final del enfrentamiento, solo tenía claro una cosa, en el mar sería imposible, es su territorio, lo conoce muy bien, sería un s******o intentar luchar contra esa criatura en ese lugar.   - Chicos, para pensar en un plan efectivo debemos de poner sobre la mesa todo lo que sabemos hasta ahora, hay que empezar con lo básico, sabemos que la familia tiene un bote, al cual subieran para adentrarse al mar, luego de hacerlo, ese mismo lugar se aprovechara de ellos, haciendo que las olas, lo guíen en una dirección distinta a la que tomaran, llevándolos así, directamente a la criatura, por lo que analizando esto con claridad, no tenemos que buscarla, solo debemos de subir al bote con ellos y sin mucho esfuerzo llegaremos a ella, no obstante, enfrentarlo en el mar, es una sentencia de muerte, allí seremos asesinados con facilidad, y se los voy a decir, no sé ustedes, pero al menos yo, no quiero morir envenenado… comenzaba a explicar mi análisis.  - Tomando en cuenta eso ¿entonces debemos de buscar la manera de alejarlo del mar y traerlo a nosotros? … preguntaba Michael. - Esa sería la mejor opción, sin embargo, también sería muy peligros, e improbable que lo logremos… respondía a la interrogante.  - Chicos ¿Qué haremos con la familia? Dejaremos que entren al mar…. Preguntaba Maya.  Entendía su preocupación, después de todo yo tenía la misma, acaso dejaremos que pasen por este evento, nuestro trabajo también consiste en salvarles la vida, no solo en asesinar a la criatura, así que debía de pensar en algo, en lo que esa familia se mantenga a salvo. - Solo con su bote podremos llegar a la criatura, de tomar otro, no tendremos garantía de que Zil intentara atraerlo a él, por lo que en realidad no se me ocurre que hacer con ellos, no quiero poner sus vidas en peligro… replicaba sin encontrar una solución.   - El que hacer con la familia en simple, no le des tanta vuelta, solo debemos de impedir que suban al bote, así que lo robaremos, esperaremos que estén por partir, que tengan todo listo y solo les falte subirse a él, entonces lo tomaremos y partiremos nosotros, así haremos que esas olas no lleven con el leviatán… opinaba Michael.  - ¿robar? Una palabra que nunca creí que tendría valor para mí, siempre me enseñaron que eso hacia una diferencia entre el tipo de persona que eres o serás, ¿de verdad tendremos que robar, será la única opción? ¿robar? ¿crees que es lo correcto? Hemos recibido la ayuda de seres celestiales y piensas en robar, ¿realmente crees que es buena idea?... preguntaba Maya.  - La cosa no es, si lo que haremos es correcto o no, solo es la única opción que tenemos, ¿acaso creen que todo el que roba, es una mala persona? Eso depende mucho del contexto… replicaba Michael. - ¿el contexto? ¿ahora de que estas hablando? Explícate bien… le preguntaba ahora con curiosidad.  - Mi madre una vez me pregunto qué pensaba de la palabra robar, ¿acaso eso de verdad es malo? ¿todo el que roba comete un gran pecado? ¿de verdad perderás el cielo y te ganaras el infierno por hacerlo? Eran preguntas algo difíciles para mí, lo único que podría responder es que si, robar es malo, solo podía pensar en eso, creo que es la respuesta que cualquier persona hubiese dado, solo me sonrió, me pidió que le prestara atención y comenzó a contarme una historia, hace mucho tiempo había un hombre, el cual en esos instante vivía solo con su hijo, su esposa había muerto, de cáncer, hace apenas unos meses, a la ciudad llego una gran crisis económica, dejando a más de la mitad de la población sin empleos ni medio de sustentos, incluyendo a este hombre, no encontraba como producir, ni como alimentar a su hijo, por más que intento conseguir empleo por la misma situación que existía, nadie los ofrecía, su hijo cayó enfermo, desnutrición, por falta de alimento, pero ese hombre no tenía como llevarlo a un médico, como conseguirle medicina y menos como darle de comer, salió un día con el estrés y la preocupación de su hijo, observó una tienda de frutas y robo de ellas un par de manzanas, regreso a su casa corriendo a toda velocidad, u se las dio a su hijo para que este se alimentara. En lo que termino de contarme esa historia me hizo una pregunta importante, ¿crees que ese hombre por robar las manzanas se ganó el infierno? Me quede sin palabras, no encontraba que responderle, si pensara solo en el pecado, por robar diría que si se lo gano, pues peco, pero lo hizo para ayudar a alguien, me encontraba muy confundido, y desorientado, sonrió al verme de esa manera, coloco su mano sobre mi cabeza y dijo escucha bien todo lo que te diré, ese hombre aún vive lleno de salvación, no se ganaría el infierno solo por eso, si escuchaste la historia, todo lo hizo por su hijo, nunca busco su propio beneficio, además nunca te dije que lo hacía con frecuencias, era su primera vez y por razones mayores, ese par de manzanas fueron directas al pequeño, nunca las probo, aunque el también padecía de hambre, así que cuando quieras hacer algo por alguien, si de verdad lo necesita hay que hacer lo que se debe de hacer, no importa lo que suceda con nosotros, con tal de que esa persona esté bien, por lo que ahora vamos a robar su bote, y no por beneficio propio, no lo hacemos por venganza ni por odio, lo hacemos para salvar vidas, es lo mejor que podemos hacer por esa familia… terminaba de expresarse Michael.  Nunca había escuchado una historia semejante, aunque tenía mucho sentido y lógica, entonces teníamos parte del plan. - Comprendido, robaremos el bote, me encargare de hacerlo, adentrarme al mar hasta encontrarme frente a frente con la criatura, luego de ello buscare la manera de hacer que me persiga, atrayéndola hacia este lugar, donde podamos enfrentarnos, aquí la estarán esperando ustedes con el cuchillo, para destruirla de una vez por todas… me expresaba con calma.  Al fin teníamos un plan completo para hacerle frente a quien se había convertido en la representación viva del mal, comenzamos a perseguir a la familia a todas partes claro a escondidas nunca se dieron cuenta de lo que hacíamos, eso nos servía para saber en qué momento con exactitud tomarían el bote y también para librarlo de cualquier peligro, llego la hora que tanto esperábamos, sentía un nudo en la garganta nunca antes había robado algo y debía de hacerlo, muy rápido, espero los mismo nervios no me traicionen, se preparaban para partir, solo les hacía falta colocar algunas cosas en el bote. - Bueno chicos se acerca el momento, como lo dije antes, robare el bote, partiré en un segundo, espera un segundo Maya, ¿dónde se encuentra Michael?... preguntaba confundido.  Si fuésemos seguido el plan con exactitud, en ese momento estaría hablando con los dos, sin embargo, al voltear, Michael había desparecido, ¿no me digas que? Retome la mirada al bote y busque a sus alrededores, para observarlo desde la distancia como se escabullía lentamente hasta llegar al bote y tomarlo.  No puedo garantizar con precisión lo ocurrido desde que se adentró al mar, sin embargo, solo me quedaba imaginar, los sucesos ocurridos en ese largo y tortuoso viaje emprendido por mi hermano, imagino que llegado el momento fue atraído por las olas tal cual como en la visión, solo que siendo algo astuto y debido a la visión, podría saber en qué momento esa bestia atacaría, así que al estar frente a ella, solo debía de salir de allí, haciendo de alguna manera que el leviatán, lo persiguiera, y de seguramente al hacerlo, lo haría con un intenso deseo de asesinarlo.   Esperaba con ansias su retorno, escuche a Maya decir, míralo ya viene de regreso, me levante observando como el bote, aunque era pequeño se movía a gran velocidad, se notaban peces flotando a los alrededores, además de que ese bote se tambaleaba con violencia de lado a lado, se apreció como era empujado una y otra vez hacia adelante, algo buscaba hundir el bote a toda costa.   - ¡Lo consiguió, ya se acerca!... exclamaba con entusiasmo. Definitivamente había pasado un muy mal rato cuando mi hermano decidió alterar el plan, me enojaba que hubiese decidido ir él, sin pensar en las consecuencias, no quería ni especular, que hubiese sucedido si hubiese muerto en la expedición, aunque en el fondo yo deseaba enfrentarme al mismo peligro, lo que hacía que a pesar del enojo que sentía, no tendría la moral para reprocharle su reacción.  Se acercaba a toda prisa por cada segundo que pasaba, el bote recibo un gran impacto desde la parte trasera arrojándolo a la orilla de la costa, vi a Michael salir disparado de él, cayendo sobre la arena, sin embargo, debió de doler mucho el daño recibido, porque se quedó recostado por un buen rato y al comenzar a levantarse, mantenía sus manos sobre su costado, tratando de resistir el dolor.   - ¡Lo Logre Chicos! Ahora acabemos con este desgraciado… gritaba emocionado a pesar del dolor.  Nos acercamos a toda prisa al lugar donde había caído nuestro hermano, al colocarnos al lado de él, observamos a la criatura de gran tamaño salir de las aguas, hacer un rugido tan fuerte, que aturdía, todas las personas del pueblo salieron de sus casas, de sus negocios, de todos los lugares en los que se encontraban y al ver a ese impetuoso ser, empezaron a correr y gritar del terror, el caos se extendió por todo el lugar en cuestión de segundos. - Así que al final, si tienen la loca idea de enfrentarse a este ser tan majestuoso, no sé si lo sabían pero su padre se enfrentó a él en dos ocasiones y aun con ese talento que tenía su padre fallo las dos veces, tengo que decírselos nadie en este mundo está preparado para derrotar a mi arma definitiva, ese es el ser perfecto, un ser que vive de la destrucción, del poder, de la ira, es estúpido que unos niños, novatos e idiotas sin nada de experiencia como ustedes se crean la gran cosas para enfrentársele… se expresaba Zil, quien aparecía justo a nuestro lado. - No te preocupes por nosotros Zil, no somos tan tontos como lo crees, estamos preparados para cualquiera cosa, para cualquier eventualidad, no somos tan débiles y eso ya lo deberías de tener claro, no cometas el error de subestimarnos… le replicaba con orgullo.   - No sé qué les sucedió, hay algo distinto en ustedes, parecieran tener más ánimo, más decisión, más determinación y eso me molesta, me irrita demasiado, aunque tal vez me equivoque, detesto que por ese Maldito trato que hicimos no puedo hacerles nada, pero no se preocupen mi criatura los volverá añicos, los descuartizara por completo, además de los devorara poco a poco… hablaba Zil con una expresión de desprecio en su rostro.  Al terminar de decir esas palabras desapareció de nuestro lado y en segundo se encontraba al lado de la bestia, nos sonrío con malicia, lo escuchamos decir, devóralos, asesínalos, hazlos sufrir que no quede nada de ellos, pero lo mejor de todo, diviértete cuanto quieras. La criatura asomo sus grandes, sucios, y afilados dientes, definitivamente estaba listo para destruirnos, abrió su boca y empezó a desprender ese humo morado con la intención de envenenarnos, nos dispersamos por la costa huyendo de eso, nunca corrí tan rápido como en ese momento, no podíamos dejar que ese humo hicera contacto con nosotros de hacerlo moriríamos en u santiamén. No sé si fue solo una reacción que surgió por estar tan cerca de la criatura, o por el ataque de ese ser, que esa arma recubierta de la sangre, comenzó a brillar, una luz tan grande y resplandeciente, que desde esa vaina en donde la tenía, llego a irradiar parte del mar, la bestia se detuvo a ver ese acontecimiento, su rostro cambio, esa expresión de querer asesinarnos y se convirtió en un miedo con un poco de ira. - ¿Qué sucede? ¿Qué fue esa luz? ¿Qué están haciendo? … preguntaba Zil confundido.  - Te advertí, desde el principio que no debías de subestimarnos, si tienes razón debíamos de tener algo de información, supimos que los cazadores, se enfrentaron a este ser y perdieron, sabíamos que nuestro padre le hizo frente con la frente en alta, y aun así, ese ser parecía ser indestructible, el más poderoso de mundo, pero resulta que mientras más grandes sean, mas épica es la caída, investigamos mucho, tuvimos ayuda claro, pero ahora sabemos cómo acabar con tus planes… le replicaba sonriente.  Tenía tiempo sin ver esa expresión desagradable de mucha pero mucha ira en Zil, pero por más molesto que estuviera debía de dejar todo en las garras de la bestia, él no podría intervenir, ese ser no quería apartar su mirada de mí, no sé si me tenía miedo o quería asesinarme, yo solo tenía claro algo en mi mente, que debía de introducir ese cuchillo en cualquier parte de su cuerpo, solo que tenía que hacerlo una persona justa y de buen corazón, me descuide por un mísero segundo, esa criatura aprovecho la apertura para atacarme con sus dientes, no sé si fue solo un estímulo o suerte, pero logre zafarme de ese ataque.  Sin embargo, me ataco directo a mí por ser quien tenía en poder esa arma que podría asesinarlo, volvió a fijar su mirada en mí, sabía que en cualquier instante me atacaría nuevamente, levante la mirada buscando a alguno de los chicos, tome el cuchillo arrojándoselo a maya quien inmediatamente al tomarla, intento clavarla, pero esa arma no logro cruzar las gruesas escamas que este ser poseía, golpeo a Maya con su cola, arrojándola a unos árboles. Aun el pánico en la costa era grande pero lo peor de ello, es que mientras más miedo sintieran más fuerza obtenía Zil, debíamos de derrotarlo pronto antes de que Zil obtenga tanto poder como para romper el trato por su propia voluntad y aproveche para asesinarnos.  El golpe que recibió Maya fue fuerte, y aun así se puso en pie, necesitábamos destruir a esa bestia, tomo el cuchillo y lo arrojo directo a mí, lo tomé, me dirigí a ese ser, clavándolo, solo que tampoco logro traspasar su dura coraza e igual que Maya fui arrojado a la distancia de un golpe, alejándome del arma.  La bestia se desesperó, la perdió de vista al igual que nosotros, la buscaba con gran exaspero por toda la arena, cuando noto un ligero resplandor que desprendía de cuchillo, se movió a gran velocidad solo que la bestia no era el único que se acercaba al arma, Michael llego primero, lo tomo, a pesar de eso, la bestia era más peligrosa que él, abrió la boca introduciendo a mi hermano dentro de ella.   - ¡Michael! Gritaba con fuerza  Esa criatura comenzó a quejarse de dolor, sus chillidos eran intensos, parecía que algo le dolía y le dolía mucho, de su boca salió mi hermano cayendo al suelo sonriendo, esa criatura comenzó a desvanecerse y en cuestión de segundos se evaporo por completo, notamos a Zil retorcerse del dolor caudado, supongo que perder seis corazones no debe ser fácil de llevar, ahora solo nos quedaban Cuatro más. - Michael ¿Qué ocurrió dentro? Creí que morirías… preguntaba preocupado.  - Las escamas serian difíciles de superar, así que al intentar comerme pensé que desde dentro podría hacerlo así que se la clave en la mandíbula antes de que me tragara, me escupió quizás para protegerse, pero demasiado tarde, ya está muerta por esa falta de velocidad… se enorgullecía Michael.  - Zil desapareció, huyo, sabía que lo haría, se encontraba muy débil podríamos vencerlo en esa posición, seguramente regresara cuando recupere algo de fuerzas. Escuchamos unos aplausos cercanos a nosotros, levantamos la mirada, encontramos a un hombre gordo, con ropa extraña y un bastón en su mano. - Rafael, ¿Qué haces aquí? Pegunto Michael sorprendido.  - ¿ese es el arcángel Rafael? … Pregunte desorientado. - ese mismo. Aunque no sé lo que hace en este lugar… me respondía Michael. - sabía que lo lograrían… se expresó el arcángel. - No me digas que estuviste viéndonos todo este tiempo sin hacer nada… le gritaba Michael con una sonrisa.  - Pues, claro que sí, además en el fondo sabias que lo haría ¿no? Por cierto tenía la certeza que tu podrías hacerlo, esa arma solo funcionaria con una persona justa y buena, Maya tiene gran potencial y es buena, sin embargo en estos momentos su confusión con la justicia le impide usar el arma a la perfección, Jeison, es increíblemente bueno, pero su odio hace que la justicia desaparezca de su vista, y eso no lo hacia la persona idónea para usarla, aunque debo admitir, que hay algo distinto en ustedes dos, lo que significa que mis hermanos hicieron su trabajo, debe de ser por eso que el arma dejo que pudieran empuñarla, es de mucho poder… se expresaba Rafael. - ¿Qué opinas de mi plan de destruirla desde dentro?... preguntaba Michael. - ¿quieres la verdad? Te responderé de la manera más honesta posible, fue estúpido, ¿Qué hubiese pasado si te hubiera tragado de un solo golpe? Pues fuese perdido la vida y el arma, haciendo imposible que pudieran derrotar a esa bestia… replicaba Rafael.  - Lo, lo siento, solo creí que sería la única manera de enfrentarla, destruyéndola desde dentro… respondía Michael con algo de vergüenza.  - No digas tonterías, tu hubieses podido usar esa arma en cualquier lugar, solamente tu podrías haber destruido esa defensa, hubieras vuelto añico cada una de esas escamas, te recuerdo que solo la podía usar una persona, buena y justa y para que ambos casos sucedan en una sola persona debe de haber pureza en su corazón y eres el humano más puro que he visto en la tierra en mucho tiempo, no te importa lo que te suceda a ti, te aferras a ayudar a otros aun cuando no los conoces, allí se encuentra la realidad del amor… se expresaba Rafael.  - ¿en serio?... preguntaba Michael - Por supuesto, tienes que tratar de mantenerte así, no cambiar por nada, ya que el mundo necesita de gente como tu… daba su opinión Rafael.  - ¿a qué has venido? Pregunte al instante. - Jeison, si que vas directo al grano, pues vine por lo que tienen en su poder, esa arma, como sé que te mencionaron antes, la sangre podría liberar directamente la puerta al infierno, trayendo el apocalipsis a este mundo y consigo al mismo Satanás, así que debo de resguardarla, si se mantiene a su poder y al regarse la voz de ello, todos los seres demoniacos vendrán a por ustedes, y no quiero que eso suceda, ¿me la darán?... terminaba de hablar Rafael  Daba un aura de confianza, de sentir que podríamos poner nuestras vidas en sus manos sin ningún problema, tome el cuchillo del suelo me acerque a él entregándoselo, solo nos dio las gracias y se marchó, el camino en esta vida es difícil, pero nos mantenemos firmes a nuestra misión, ayudar y proteger, pero sobre todo ir acercándonos a la destrucción de Zil, ese demonio tan repugnante, que ha hecho tanto daño en el mundo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD