Capítulo 41. La sangre, el Leviatán y Zil

3538 Words
Abrí la puerta continuando mi camino a través de ella, la luz se mantenía intensa y penetrante, sin embargo eso me ayudaba para observar de mejor manera el camino, al terminar de cruzarla descubrí que me encontraba dentro de un pasillo, solo tuve que seguirlo para regresar nuevamente a la cima de la montaña, aun me mantenía desconcertado, un poco desorientado debido a la experiencia vivida, a esos sucesos a los que me enfrente, al terminar de salir de ese largo pasillo, me encontré con mis hermanos, quienes parecían estar esperándome, aunque parecían más extrañados que yo, supongo que también vivieron algunos sucesos que hicieron que cambiaran por completo su forma de actuar y de ser, ya que en sus rostros se reflejaba con grandeza un gran sorpresa. Dios existe, Los seres celestiales son reales, hable con un arcángel en persona, muchas cosas pasaban por mi mente, a pesar de todo lo observado aun me mantenía confuso, es que simplemente no podría comprender las cosas con claridad, pues seamos sinceros quien puede decir que ha hablado con un ángel o algo de ello, nos concentramos y se centraron en explorar nuestras dificultades, y presentárnosla para darnos la oportunidad de crecer, de hacernos más fuertes, descubrir por nosotros mismos lo que Dios tiene planeado para cada uno de nosotros. - Entonces, ya tenemos lo que buscábamos, tenemos la sangre, es el momento de usarlas… se expresaba Maya aun desconcertada. - Debemos de utilizarlas con sabiduría chicos, si perdemos la oportunidad no tendremos otra, al menos a mí solo me permitieron utilizar una sola gota, es algo confuso, pero fueron explícitos con eso, ¿alguno comprende la razón?... realizaba un cuestionamiento Michael. - es comprensible, los portadores de esa sangre son seres de gran poder, al menos yo, me encontré con la sangre del mismo Lucifer, es de los seres más peligrosos de todo el mundo, por ende, su propia sangre es peligrosa, el arcángel me hablo un poco de su poder y se expresó con firmeza, dando a entender y comprender, que, si esa sangre cae en malas manos, si lo toma algo que desee ayudar a los demonios, el mundo entero podría llegar a su fin… me expresaba con inseguridad. Al terminar de dar esa explicación, todos guardamos un poco de silencio, no podríamos cuestionar las decisiones de los seres celestiales, solo debíamos de aceptarla, solo podríamos utilizar una gota de cada frasco, Maya saco de su bolso uno de sus cuchillos, después de un suspiro, lo coloco en el suelo frente a nosotros, tomo su frasco y añadió una gota de la sangre, pareció reaccionar con el arma, pues ese cuchillo empezó a cambiar de color, seguidamente sin pensarlo mucho agregue una gota de sangre de mi frasco, haciendo que el arma comenzara a brillar, al terminar Michael agrego un poco del frasco que el tenia, la sangre que hacía falta, para que ese cuchillo tomara su apariencia final, un arma de gran poder con una coloración dorada, solo con verla conocías su eficacia, nos hacía entender que con esa podríamos derrotar a la bestia. Al terminar de mezclar los tres tipos de sangre en el arma, una ráfaga de viento paso junto a nosotros, solo sentimos cuando paso, al darnos cuenta habían desaparecido los tres frascos de nuestras manos, al analizarlo un poco comprendimos que los arcángeles habían venido por ellos, comencé a admirarlos, de verdad que son increíbles, rápidos y súper geniales. Teniendo el arma definitiva en nuestro poder, comenzamos a bajar la montaña, al acercarnos a la muralla existente, esta vez, logramos cruzarla con facilidad, no hubo inconvenientes no tuvimos que pensar en hacer cosas buenas, solo cruzamos y ya, ¿será que ahora la montaña nos reconoce como buenas personas? tal vez no seamos los mejores del mundo, sin embargo, si somos de esas personas que están dispuestas a ayudar, a quien lo necesite y con eso bastaba. Me sentí un poco extraño al salir, creo que había pasado mucho tiempo a pesar de haber sido solo unas horas, llegamos a nuestro auto, se encontraba estacionado tal cual donde lo habíamos dejado, al menos nadie había intentado llevárselo, nada fuera de ese lugar había cambiado, miramos el reloj del auto, el cual tampoco había cambiado, ¿Cómo es esto posible? ¿Qué ocurrió con el tiempo? Nos llenamos más de dudas. - Blaze, Blaze, te encuentras, necesito hablar contigo, necesito preguntarte algo …. Gritaba con fuerzas. Se supone que le gusta que lo llame, pero siempre que lo hago no contesta, ¿Qué estará haciendo esta vez? Me mantenía llamando y aún seguía sin responderme, ¿de verdad este va a seguir ignorándome sin querer responderme? Nos sentamos por unos instantes, y al pasar unos minutos, unos largos minutos, lo escuche hablar. - jeison, me agrada escuchar tu voz, pero ¿Por qué llamas tan pronto? dime ¿ya consiguieron la montaña?... preguntaba con afán. - ¿tan pronto? De que estas hablando, si ya encontramos la montaña, subimos, salimos e obtuvimos la sangre que necesitamos, ahora dinos ¿Qué podemos hacer?… preguntaba confundido. - ¿Cómo es eso posible? Si hasta hace poco les indique el camino… se expresaba Blaze confundido. - Chicos no se enreden tanto con los sucesos, es posible que mientras estuvimos en la montaña, el tiempo se detuvo para nosotros, ¡es muy extraño! .... se expresaba Maya extrañada. Aunque no quisiéramos admitirlo, desde que bajamos de la montaña sentíamos muchas dudas y ahora, el tiempo no avanzo ni siquiera un poco, al escuchar la opinión de Maya, hacía que esas preguntas internas aumentaran, nos hacían pensar en todo lo ocurrido, era un poco frustrante el pensar en todo el tiempo que estuvimos dentro y apresurados para salir para destruir a esa bestia lo antes posible, pero también gratificante al pensar que ahora podría evitar más muertes, en mi crecía un sentido de esperanza, un sentimiento que me hacía creer que los arcángeles nos echaron una mano con esto, me alegraba por dentro el pensar que podríamos derrotar a Zil, podríamos salvar algunas vidas. Rápidamente subimos al auto, tomando rumbo directo a esa ciudad que se encontraba en nuestra primera visión de esta bestia, sin embargo, aun sentía una inquietud fuerte en mi pecho, no había decidido qué hacer con los anillos, al menos con el mío, creo que por primera vez en mucho tiempo, me sentía libre, sentía que al fin me había librado de esa maldición y eso, ya es mucho que decir, a pesar de eso, queríamos mantener nuestro viaje de la manera más veloz y eficaz posible, peo igual seria largo, así que tuvimos que detenernos en una tienda para obtener provisiones, reabastecernos para continuar nuestro viaje. Honestamente, a pesar del distorcionamiento de tiempo que padecimos, solo fue algo externo, para nosotros esas largas horas si concurrieron, una extensas horas de sufrimientos, de pruebas, de enfrentamientos muy difíciles, oro que te lo diré, nadie puede pasarla bien, viendo morir a su madre, la persona que tanto ama tantas veces como yo, eso me causo resentimiento, dolor, pero ahora quería salvar vidas, muchas vidas y en lo que pueda, sacarla del infierno, pero justo ahora nuestro estómagos rugían con fuerzas, necesitábamos alimentarnos. - Chicos, creo que llego la hora de que realmente tomemos una decisión, debemos aprovechar el momento, que ya no pueden surgir más cambios en nuestra actual situación… se expresaba Michael inquieto. El fuerte momento había llegado, sentí un gran nudo en la garganta, como si dentro de mi hubiera una guerra de dudas, tantas incertidumbres que hacían que mi mente no pudiera pensar con claridad, ni tomar lo que es realmente correcto. - Saben algo, dentro intentaron y lograron enseñarme algo de gran importancia, en el mundo no existen solamente criaturas que son peligrosas y malas, hay algunas y en ocasiones en las que solo intentan ayudar, fue frustrante reconocer que toda mi vida eh pasado tratando de asesinarlas a todas, me enfrasque en buscar la manera de hacer que dejaran de existir, ¡ahora no se con certeza si todo lo que he hecho en mi vida está bien o Mal! Pues, como saber si Cada uno de esas criaturas tienen el mismo deseo de destrucción, de dañar, de asesinar, no sé si me arrepiento de haber ido a esa montaña, ya que desde que entre toda mi vida cambio, todo mi ser es distinto, ¡Chicos ahora no sé qué hacer! Me siento que he sido una mala persona… se expresaba Maya con lágrimas en sus ojos. - Por ahora nos encontramos en una situación donde no tiene tanta importancia si las criaturas son buenas o Malas, no importa mucho si crees que has dañado seres que no lo merecían, justo ahora, lo único que debe de importarnos es que hay muchas personas en peligro, vidas en riesgo, quizás, tal vez, existan criaturas que solo quieren ayudar, pero así como ellos, también hay las que quieren destruir, los que se enfrascan directamente en asesinar, así tenemos a Zil, quien disfruta su deseo intenso de hacer sufrir a los demás, la pregunta sería aquí es ¿Qué haremos ahora? ¿permitiremos que se salga con la suya?, ¡les recuerdo que somos unos Storm! Y somos los únicos que podemos hacerles frente por ahora, así que por un momento dejemos de pensar tantas estupideces y concentrémonos en lo importante y pongámonos en marcha… se expresaba Michael lleno de mucha seriedad. Se expresaba de Manera fuerte, y decisiva pero no me quiero imaginar cómo se sentirá por dentro en estos instantes, después de todo, su prueba fue muy difícil para alguien que vive con los deseos de mi hermano, ese deseo de ayudar a quien sea, deseo de hacer que los demás estén bien, pero le intentaron enseñar cómo ayudar a los demás, le mostraron y lo guiaron de descubrir que no necesita arriesgar su vida para darle una oportunidad a otros, pues las vidas no son un intercambio, por lo que su vida no vale más o menos que otra, todas tienen igual valor. - El arcángel me mostro un camino, me enseño muchas cosas pero dejo algo guardado en mi corazón la importancia de la Libertad, Gabriel se enfrasco en decir que la verdadera libertad solo se halla en el corazón, que tengo que dejar de lado el odio, ya que ese mismo odio me aleja de mi propia libertad, justo en estos momentos creo que intento hacerlo y es difícil, muy difícil, pero no imposible, además estar sin el anillo, debería también hacerme sentir libre, sentir que me aleje de esa maldición, eso debería darle un poco de paz a mi corazón, no obstante, no puede hacerlo, siento con fuerza que mi propia alma continua atada a él y aunque al final logre librarme del odio que siento hacia Zil, nunca podré obtener esa libertad del corazón sabiendo que hay vidas en peligro, personas que podrían morir, eso hace que justo ahora tengamos una decisión muy importante que tomar, pero es una decisión que no es de grupo, es personal, debe ser escogida pensando bien en lo que seguiremos, almenos yo, ya tome la mía… les hablaba mientras colocaba nuevamente el anillo en mi dedo y regresaba al auto. Era fuerte, sin embargo cada uno debía de crecer y hacerse responsable de sus propias decisiones y justo ahora, teníamos en nuestras manos y al frente, esa que marcaría por completo su destino y su futuro, al principio los usamos por curiosidad, o por encontrar al otro, pero ahora, tenemos el peso del mundo en nuestros hombros, hay que tomar la decisión de si seguimos cargándolo o lo dejamos, estamos en ese momento es que hay que escoger, si continuamos nuestra propia vida, feliz, formar una familia, alejarnos de todo, o simplemente mantenernos en ella y seguir luchando contra esos demonios, creo que una persona en su sano juicio dejaría de usarlo definitivamente, ya que volver a usar el anillo sería retornar el sufrimiento de sus propias consecuencias, regresar a los problemas que este conlleva, llegamos al momento de la decisión que enmarcara nuestro propio valor. Me encontraba extraño en el auto, ya con mi decisión tomada, cuando escuche la puerta del auto abrirse, observe a Michael entrar en silencio y sentarse. - Rafael, dijo que él es el protector de los débiles, admitió que me parezco u poco a él y yo siento lo mismo, así que no puedo decepcionarlo ni decepcionarme, voy a salvar a cada una de las vidas que pueda salvar, así eso implique que deba vivir para siempre con este maldito anillo, así que no puedo dejar de usarlo, almenos hasta que las llaves sean destruidas… se expresaba Michael mientras tomaba su anillo y volvía a colocarlo en su dedo. Dentro de mi sentí un poco de alivio, no continuaría este viaje solo, no seguiría luchando sin mi hermano, mostré una ligera sonrisa, aunque algo dentro de mí me hacía entender que este largo y extenso viaje lo continuaríamos solos, Maya dejo de ser ella misma, después de salir de la montaña, perdió la fe en ella, perdió su deseo de luchar, así que solo nos quedaría pensar en que al final este mejor así. Después de esperar por un rato, ya nos dejó claro que no volvería, encendí el auto para partir, cuando escuche la puerta trasera del auto, ella entro se sentó con la mirada perdida, volteamos a verla, ella solo os desviaba la mirada, no quería vernos directo a los ojos. - Se los voy a decir de una vez, La Maya que conocían violenta y que solo quería destruir criaturas, y seguir destruyéndolas se acabó, murió en la montaña, desde ahora solo voy a asesinar a aquellas que se lo merezcan, aquellas que hagan sufrir a los demás, por lo tanto justo ahora me enfrascare en Zil y al terminar con él, en el resto de las llaves, pero de manera especial en ese demonio que tiene a papá, ese si lo voy a hacer sufrir, no me rendiré,, voy a demostrar que puedo ser buena persona e enorgullecer a Miguel Arcángel, que puedo sacar provecho, de esa persona en la que me convirtió… se expresaba Maya con mucha determinación. No nos podíamos quejar de estas experiencias, después de todo ese viaje no fue del todo malo, nos enseñó cosas, muchas cosas, nos mostró un camino distinto pero que igual nos puede llevar a la misma meta, proteger a los demás, tengo que admitir que esos seres celestiales son increíbles. Ya la decisión de cada uno, era propia, no hubo nada que interviniera como en la primera vez, ahora cada uno tenía su anillo nuevamente en el dedo, decidimos continuar en este mundo sobrenatural, en esta guerra y definitivamente, con la determinación que necesitamos para que nada nos detenga, ni siquiera Zil. Tratamos de continuar el viaje, pero en lo que Maya se terminó de colocar el anillo en su dedo, todos comenzaron a brillar, una visión se acercaba. Despertamos nuevamente en la costa, todo se veía hermosa, había una pequeña familia la cual estaba por subir a un bote, iban a emprender un largo viaje al mar, para mi pensé en que podría de ser su último viaje, esas podrían ser las segundas víctimas del leviatán, después de todo nos encontrábamos en el segundo día. Corrimos deprisa subiendo al bote con ellos, no podríamos dejarlos solo, necesitábamos ver cómo podríamos ayudarlos, así que tenía que ver con claridad, y de primera mano, los sucesos que ocurrirán, sabes exactamente como les harán daño. Se aproximaba lo que más tenía, esa criatura estaba cerca, muy cerca, ¿Cómo lo note? Pues comenzó a suceder y a surgir las mismas señales que en la ocasión pasada, las olas acrecentaban de forma horrible, se hacían más y más altas, y debido a eso más fuertes, peligrosas y aterradoras, la familia estaba atemorizada, se le notaba solo con ver sus rostros, nunca eh tenido la dicha de viajar en u bote, al menos no en la vida real solo en la visiones, pero si me encontrara en la posición de ellos, ya me estaría muriendo de miedo, la fuerza de las olas eran a tal punto que el bote se tambaleaba de lado a lado, sentíamos que en cualquier momento podría ser volteado y derrumbado, la situación se tornaba Familiar, esas mismas olas hicieron que el rumbo del bote fuera distinto, la cambio por completo. No solo la situación del mar era preocupante, las nubes empezaron a tornarse oscuras, y en poco tiempo ya tenían un color n***o terror, escuchábamos sonidos de truenos, una tormenta estaba por acercarse, en cualquier momento llegaría, no nos percatamos de la dirección que había tomado el bote, sin embargo, a penas distinguimos con claridad el nuevo camino, íbamos directo a esa tormenta, la familia estaba asustada pero no podía dejarse de ganar por el miedo e intentaban recobrar su rumbo pero era imposible las olas tenían mucho más poder, se notaba como crecía el pánico en ellos, era comprensible al ver esa oscuridad acercarse. . Lo escuche sonreír cercano a nosotros no sé en qué momento llego, pero allí estaba, Zil sentado justo a nuestro lado, claro como estamos en una visión, no podría vernos ni sentirnos, almenos muestras no se nos ocurriera hacer cualquier estupidez, sin embargo, el que apareciera nos aseguraba que la criatura estaba cerca que había llegado, al levantar la mirada, ya la tormenta nos había rodeado por completo. Los movimientos en el bote, se tornaron más violentos, impetuosos, agresivos, volví a sentir un poco de nauseas, de verdad no me quiero imaginar cómo sería estar en un bote real, ahora solo me tocaba poner más esfuerzo en mí, y resistir no hacer cualquier movimiento brusco ni nada, primero porque debía de ver con detalles todo el suceso, pero también por que Zil estaba a mi lado, no me arriesgaría a que nos descubriera. - Jeison, ¿Qué estarás haciendo? No sabes la belleza que te pierdes por no estar aquí, te pierdes de observar esta grandiosidad, esta maravilla de la naturaleza, por no ver a esta hermosura devorar, comer, saborear, disfrutar de estas personas, llenándolos de temor, y haciéndome más fuerte, me muero de ganas de que vengas, estoy lleno de ansias de que decidas enfrentarte a mi criatura, ver como ella te destruye, de hecho creo que le pediré que lo haga despacio, me muero de ganas por verte sufrir, mantenerte con vida, hasta que ya no puedas más y luego de eso, saborear el alma de tus hermanos, ¡wao que Maravilla!... hablaba Zil al aire. Eso sirvió para dejarme claro, que aún no se había percatado de nosotros, aunque en el fondo me aterraba ese sádico sueño que tiene, se le nota, como quiere acabar con nuestras vidas. Cada vez que nos adentrábamos a la tormenta percibíamos mayor su fuerza, además de que el impulso de las olas se acrecentaba a cada paso, comencé a sentir una sensación extraña en mi cuerpo, mis pelos se pusieron de punta, era con un ambiente de peligro, de mucho peligro, ¿será que me siento así por la criatura? Me preguntaba en silencio. Me acerque a la orilla del bote para asomarme al mar, sin embargo, no observe nada ¿en qué momento piensa aparecer el Leviatán? Preguntaba con ansias, quería verlo una vez más y al verlo sentir que si podría derrotarlo, verlo y mostrar que no es un ser tan indestructible como lo aparenta. Una cola gigante apareció tras de nosotros, en la parte trasera del barco, ¿Cuándo apareció? No me di cuenta, y eso que estaba al pendiente de todo. Lanzo ese rugido aterrador que aturdía, sentí que me reventaría los oídos y eso que para mí solo es una visión, ¡cómo van a sufrir esas personas! Ese calor que desprendía la bestia comenzó a percibirse, nos asomamos al mar, para observar como los peces aparecían muertos, seguía siendo imponente solo con su presencia, lo observe saborear su comida, luciendo sus grandes, afilados y arriesgados dientes. El humo salía de sus orificios nasales, sin embargo, abrió su boca desprendiendo ese veneno nuevamente, ese humo morado, enveneno lentamente a cada uno de los integrantes de esa linda familia, los escuche toser, al principio poco, pero en instantes tosían con fuerza, desprendían sangre de sus bocas, narices y oídos y lentamente, con dolor y sufrimiento, murió cada uno de ellos. Hizo añicos el pequeño bote, el cual se hundió a las profundidades, ese lugar debe de ser un cementerio de víctimas de esta criatura, se alimentó de ellos, al terminar se adentró al mar, hasta desaparecer. Despertamos, dando un fuerte y largo suspiro, ese ser es peligroso, será muy difícil de enfrentar, pero aun así hay que hacerlo, por esa familia que esta por morir, tome en mis manos el cuchillo, esa arma que me daba una esperanza, que me daba una ilusión de acabar con otro de los núcleos de Zil, aunque se de antemano, que no lo pondrá fácil, no será sencillo, nada sencillo, todo depende de nosotros, y los que suceda entre, la sangre, el leviatán y Zil.
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