Capitulo 5. Descubramos que es la criatura.

3878 Words
Cuantos misterios no nos presenta la vida, casi siempre para darnos una lección, y hacernos mejores personas; acabo de descubrir que tengo dos hermanos, hijos de mismo padre, pero de madres distintas, cada una de nuestras vidas fue distinta, pero nos llevó al mismo camino, a estar uno junto al otro, y con una misma meta en común destruir a Zil. Con ese momento tan informativo que tuvimos reforzamos un poco la confianza que existía entre nosotros ya no queríamos tener secretos, que ninguno ocultara nada.  - Bueno chicos es hora de ponernos algo serios. Encontremos a la chica. Hablaba Maya mientras aun trataba de recuperar el aliento por la situación en la que acabábamos de estar.  - Mañana será el primer ataque hay que prepararnos. Hablaba Michael aun teniendo lágrimas en sus ojos.  - ¿Michael por qué me salvaste? Le pregunte. - La pregunta no sería porque me salvaste, seria ¿Por qué te rendiste? ¿acaso ibas a dejar que te asesinara? Hablaba Michael un poco enojado.  No encontraba que responder, pues si me había rendido, me había dado por vencido, me había resignado a una muerte segura. - Lo siento. Eh pasado mi vida entera llena de temor, aun no se el por qué, quizás, porque mi madre siempre estaba para protegerme literalmente de todo, y cada vez que intento ser valiente, Fracaso, nunca puedo ayudar a nadie, y eso me frustra, quisiera ser un poco más como ustedes, más atrevido, aún más arriesgado, con esa valentía que los caracteriza Me expresa con un poco de melancolía.  - Sí que eres idiota, al pensar así, me salvaste ¿lo olvidas? Sigo viva gracias a ti, ayudaste a la familia de esa niña ¿también lo olvidaste? Siguen viviendo porque estuviste allí, no sé de qué te quejas, quieres creer que eres un cobarde y quizás lo eras, pero desde que usas el anillo eres alguien distinto; un poco más valiente, un poco más arriesgado, un poco más como nosotros, así que ahora ponte de pie y jamás cometas la estupidez de volverte a dar por vencido y rendirte, pelea hasta el final, recuerda que ahora somos tres, si uno falla los otros lo apoyaran después de todo somos hermano ¿No? Hablaba maya con ese toque de alegría, de entusiasmo, de motivación justo el que necesitaba escuchar.  Para ser una pequeña niña tenía mucha sabiduría, mi moral la subió muy rápido, me sentía diferente no perdón ahora era diferente, justo lo que esperas de un líder, Maya continuaba llena de analgésico después de todo el dolor que había sufrido había sido muy fuerte, pero aun tenia fuerzas para caminar, abrió un armario y saco una maleta, la coloco en una mesa, frente a nosotros y nos dijo. - Ya es hora que conozcan a mis bebes.  No sabía a lo que se refería, abrió la maleta y comenzó a sacar todo un arsenal de armas, arcos con sus flechas, pistolas, granadas, me asuste otra vez, ¡rayos sí que soy cobarde! ¿en qué me estoy metiendo?, ¿porque una niña de catorce años usa todo esto?, ¿Por qué hace parecer que todo esto es normal? Todas estas interrogantes comenzaron a surgir.   Nos repartió varias a cada uno, primera vez que tenía un arma en mi mano, se sentía más pesada de lo que parecía, pero también me aterraba el cometer un error y herir a quien no debía. al final saco una biblia y unas cruces, agua bendita entre otras cosas, se observaba feliz creo que había querido mostrarnos todo eso hace mucho, Michael también parecía cómodo con la situación sin embargo yo, como lo mencione mi experiencia era muy nula al tratarse de armas, cualquier tipo de armas, sentía que estorbaría en esta misión. - Ahora que conocen a mis bebes, debemos encontrar a la niña, y ponerla a salvo, creo que no sacamos nada de valor en la última visita ¿cierto? Nos reprochaba Maya. - Lo siento me centre en tratar de averiguar que era la criatura, eso podría haber servido para tener con claridad a que nos enfrentamos, y tener la certeza de salvar a la niña, sin perjudicarla. Hablaba Michael con un poco de tristeza - Pues, se equivocan yo si logre averiguar algo, Familia Pérez- Ríos, Casa 505. Esa es la forma de llegar a su hogar. Por primera vez me sentía satisfecho de darles una noticia a ellos.  Michael raídamente saco una computadora y comenzó a indagar, no tardo mucho quizás un par de minutos diciendo Listo lo encontré, nos mostró la dirección exacta ya sabíamos cómo llegar.  - Ya tenemos la dirección, vamos a ir allá, y ¿a qué nos enfrentaremos como tal? ¿a la criatura o a Zil? Pregunte un poco angustiado. - Debemos derrotar a la criatura primero, eso lo debilita y luego si podemos acabamos con el de una vez por todas. Respondía Maya. - ¿Cómo sabes tanto de Zil? Continuaba preguntando. Ella saco el mismo libro de antes, explicándonos lo que era, el diario de nuestro padre muchas de las paginas están llenas de información de Zil, como por ejemplo Zil Ataca en tres ocasiones alimentándose del miedo, en la primera ocasión solo te presenta de manera materializada aquello a lo que más le temes, haciendo que el temor te consuma poco a poco, haciendo que revivas la situación una y otra vez en tu mente, ese temor que comienzas a vivir, lo va alimentando poco a poco. En la segunda oportunidad hace que la criatura te toque, aumentando así el temor, y el terror, haciéndote paranoico que todo lo que toques después creas que es él, y que te va a hacer daño. En la tercera ocasión te destruye de la manera que más le convenga después de todo solo necesita acumular miedo para hacerse más poderoso. Pero también decía que las criaturas materializadas son partes de Zil, mi padre destruyo muchas, y eso hacía que él se vuelva más vulnerable, aun no encontraba la manera de derrotarlo por completo, pero creía que estaba cerca, derrotando sus criaturas es la mejor manera de acabar con Zil.  Eso nos daba mayores posibilidades de destruirlo, al amanecer nos acostamos a dormir, debíamos reunir un poco de fuerza, para estar al máximo en el intento de mantener viva a esa niña, se acercaba la noche cuando Maya ya tenía todo preparado para partir, y pregunte. - ¿Cuál es el plan? No les voy a mentir estaba aterrado de la situación, eso hacía que me viera inseguro, y me sintiera en un escenario con un resultado incierto imaginándome muchas cosas. - ¿el plan? Simple, llegamos derrotamos a la criatura, asesinamos a Zil y nos vamos. Respondía maya. Con un toque de ironía. - Eso no es un plan. Le replique. Me ignoraron mientras se dirigían al garaje de la casa y dentro había un auto, muy hermoso que Michael estaba preparado para conducir.  - Por cierto ¿de quién es esta casa? Simplemente tenía mucha curiosidad, pues actuábamos como si esa casa fuese de nosotros. - De nuestro padre, él tiene una cada ciudad. Me respondió Maya, con seriedad. - ¿Qué? ¿acaso era millonario? Continuaba preguntando. Sentía que mis interrogantes los molestaba, pero necesitaba conocer todo el contexto de la situación. - ¿millonario? Claro que No, pero si te soy sincera no sé cómo hacía para conseguirlas, y lo más intrigante como las mantenía tan equipadas, preparadas para luchar, para refugio, para todo lo que se necesitaba, solo sé que era su medio de escape, cuando sentía que los demonios se acercaban a una casa nos íbamos a otra así me mantenía a salvo, y se mantenía a salvo él. Respondía Maya  El auto era hermoso, no sé ni que marca era no se mucho de esas cosas, sin embargo, tenía un fuerte deseo de conducirlo, solo que no sabía, nos subimos a él y nos dirigimos a la dirección esperamos en el auto hasta que se acercara la media noche y decidimos acercarnos a la casa.  La pareja de la casa seguía despierta riéndose parecían felices, la niña si estaba durmiendo me asome por la ventana para asegurarme que fuera ella, u no nos hubiésemos equivocado de dirección o de casa, pero definitivamente lo era, logramos encontrar a la niña ahora solo había que salvarla.  Esperamos, y esperamos ya casi me dormía, cuando escuche la sonrisa de Zil, parecía que Michael y Maya no la habían oído, baje del auto con una intranquilidad mirando fijamente a la casa. - ¿Qué sucede? Me preguntó Michael. - ¿no lo escuchas? Respondí. - ¿escuchar qué? Volvió a preguntar Michael. - Ya está aquí le respondí mientras caminaba lentamente hacia la casa. Maya me detuvo me regreso al auto y Tomamos varias armas luego de ello nos dirigimos al mismo arbusto en el que nos ocultamos cuando estábamos dentro de su mente.   - Fíjense bien ya debe estar por aparecer. Hablaba Maya con un tono de orden, se notaba algo desesperada.   El árbol frente a nosotros comenzó a moverse, y algo se deslizaba como si nada en él, las ramas se movían como si temblaran, el ambiente cambio por completo, se sentía más pesado, mas tenebroso, no parecía que hubiésemos vivido esa situación veces anteriores, la criatura tenía una toga que la cubría por completo, no lográbamos analizar a cabalidad la situación y saber qué clase de temor materializado era. Sentí un fuerte escalofrió cerca de mí, como si algo me rozara, los pelos se me pusieron de punta, el corazón se me acelero, y escuche una voz suave justo detrás de mi oído, Jeison, Jeison, Jeison, voltee rápidamente pero no había nadie, ¿qué sucede?, fue la primera vez que esto me ocurrió, esa voz sonaba algo gruesa, pero daba confianza, pero igual no podía verla ¿Quién me está llamando? Comencé a sentir aún más temor. La criatura intentaba abrir la ventana justo como en la visión, supongo que en ese momento ya la niña la había notado y estaba tratando de gritar, pero gracias al miedo el grito no salía, de ser así todo sucedía exactamente igual a la vez que estuvimos viendo todo. Maya no se aguantó, comenzó a correr hacia ella, tomo de su bolsillo una granada y la arrojo, solo pude pensar en un ¿está loca? Como arrojara una granada aquí. Busque donde protegerme, y Michael también, supongo que pensó algo similar a mí, ¿Cómo salvamos a alguien, si destruimos todo donde esa persona está?  La granada No hizo ruido al estallar y tampoco provoco una explosión, de ella solo salió agua, la criatura comenzó a retorcerse, pero no como cuando algo te duele, sino como cuando te molesta, y te molesta mucho, volteo a verla en un instante, aunque se tornaba todo oscuro, logramos ver su rostro. No hay palabras para describirla era tan horrible, un Remedo de humana, más que desfigurada era un diseño del averno, parecía orgullosa de lucir esos granos asquerosos en todo su rostro, como si fuesen las marcas del amor de satanás, y reia con los dientes que aún le quedaban de un coloso enfermizo y nauseabundo. su cabello color blanco con algunas ramificaciones negras, que apuntaban en la dirección en la que se movía todo se observaba muy sobrenatural, sus senos no lo parecían, eh más se veían como ubres caídas que rezumba un líquido verdoso que manchaba la tela de su blusa, y su boca la mantenía abierta era tan amplia como ningún humano podía, profirió uno fuertes alaridos, todo era espantoso, se le sentía una vitalidad de los demonios cuando se lanzan a arrastrar a las almas a la oscuridad.  - ¿Qué Diablos es eso? Pregunte de inmediato. - Maya ¡fuiste muy imprudente! Gritaba Michael.  Maya se veía aterrada creo que era la primera vez que la observaba así, la criatura Brinco desde el árbol y al caer al suelo poso en cuatro patas parecía un animal salvaje, sus ojos comenzaron a tornarse rojos, supongo que la propia ira la estaba envolviendo. Tratábamos de ayudarla, Michael tomo el arco y la flecha y disparo de manera constante, pero ese ser maligno las esquivo con facilidad, Maya quedo inmóvil por unos instantes y aunque la criatura estaba lejos algo la golpeo arrojándola a una distancia considerable. Corrí hacia ella y no fui capaz de preguntarle, un simple ¿te encuentras bien? No, solo sentía que se había precipitado a resolver las cosas, si hubiese actuado con un poco de pensar, analizando más la situación no estaríamos en estos problemas.  - te la pasas llamándome estúpido y la que hizo una estupidez fuiste tú. Le reprochaba mientras la ayudaba a levantarse. - Lo siento. No pensé en el momento, solo quería actuar. Se pronunciaba algo arrepentida  - Te dije desde el principio que necesitábamos un plan ¿cierto? Y simplemente Llegar y derrotar a la criatura y luego asesinar a Zil, no es un plan, eso era un s******o y creo que te has dado cuenta, hay que pensar las cosas un poco, sé que no tengo la misma experiencia que ustedes, pero sé, que si morimos no podremos derrotar a Zil, así que, deja las estupideces, y veamos qué podemos hacer. La estaba sermoneando sin darme cuenta. Pero estaba un poco molesto y preocupado por la situación. Michael seguía atacándola con flechas, por lo menos eso servía para distraerla mientras tratábamos de pensar en que podríamos hacer. - Si ella estaba un poco retirada de ti, ¿Qué te golpeo? Le pregunte a maya. - No lo sé con exactitud parecía una escoba de barrer. Me respondió ella.  - ¿una escoba de barrer? Comencé a preguntarme yo mismo. Levante la mirada lentamente hacia el tejado de la casa, y Zil estaba allí sentado observando la situación, parecía disfrutarlo, bueno después de todo era un egocéntrico que se sentía el único ser valioso del mundo, el más importante, y el ser más poderoso, nos observaba como si fuéramos pequeños insectos en su sala de juegos, enfrentándose a una de sus pequeñas creaciones, con la que no tendríamos oportunidad.  Maya tomo la pistola, y comenzó a disparar de manera constante; pero no eran proyectiles de balas, parecían especiales, sin embargo, eran inútiles antes esa criatura, parecía invencible, cada vez se retorcía más de la ira, Michael fue golpeado por lo pies por lo que parecía ser una escoba de barrer la misma que golpeo a Maya, - Chicos lo tengo ¡ya sé que es la criatura como tal! Les gritaba con algo de entusiasmo. - ¿Qué es? Tal vez sepamos como derrotarla. Se expresaba un poco alterado Michael. - parece una anciana, tiene granos en la cara, sus alaridos son fuertes, su cabello se mueve de manera sobrenatural, busca a una niña y además usa una escoba solo puede ser una cosa. Explicaba mi análisis a los chicos. - ¡así que eres una bruja! Se expresó Maya con una sonrisa dirigiéndose a la criatura. La bruja empezó a sonreír, moviendo de manera estertórea su pecho huesudo, su risa era tenebrosa, y sentías que penetraba todo tu ser, la escoba se acercó a ella, en la cual subió y comenzó a volar, daba vueltas alrededor de nuestras cabezas, se notaba que tenía el control de la situación. Me acerque a los chicos preocupado y pregunte. - ¿Por qué no seguimos disparándoles? - Las municiones son especiales, están llenas de sal estas funcionan con fantasmas, o seres que no tienen un cuerpo físico como tal, la bruja, si lo tiene esas balas no le harán nada. Respondía Maya con un poco de frustración. - ¿y las granadas de agua bendita? Pregunto Michael. - La verdad nunca me había enfrentado a una bruja, ni había escuchado a mi padre hablar de algo como ellas. Pero, ya usé una granada de agua bendita y no hizo efecto, pareciera inmune. Continuaba expresándose Maya. Todo estábamos muy pensativo, la situación se nos estaba saliendo de las manos. - ¿Y si buscamos la manera de atacarla con las armas de plata? Michael buscaba desesperadamente una solución. - No funcionaria, eso es para los hombres lobos, antes que hables de estacas es para vampiros, no se me ocurre nada que nos sirva para ella, Maya se expresaba con un aura de fracaso. - ¿y si la quemamos? Pregunte con un poco de inseguridad. - ¿Quemarla? quizás funcione, en las épocas de antes quemaban a las brujas ¿no? Hablaba Michael. - Nada perdemos con intentar, habrá que distraerla, mientras buscamos en el auto la gasolina, espero esto funcione. Expresaba Maya con un poco de entusiasmo - yo la distraigo. A pesar de tener tanto miedo, nunca había hablado con tanta seguridad.  - no te preocupes Jeison es gratificante que digas que quieres hacerlo, es el trabajo más peligroso, distraerla, pero a ella le interesan más los niños así que yo me encargare después de todo soy la más pequeña. Decía Maya, con mucha tranquilidad en su voz. Esperábamos que fuera la batalla final con esa criatura, maya buscaba la manera de distraerla atacándola desde el suelo, la bruja la perseguía solo a ella, así que al parecer estábamos dando en el blanco, podría funcionar, por primera vez desde que había encontrado a los chicos sentía que seguíamos un plan y no una improvisación como parecía ser costumbre de ellos. Tome la gasolina y regrese rápidamente donde se encontraban ellos. - ¿Cómo la quemaremos? Pregunte mientras terminaba de llegar. - Primero habrá que hacer que baje de su escoba, hablaba con certeza Michael. - Suena fácil decirlo, pero ¿Cómo haremos eso? Preguntaba Maya. Maya no parecía ser la misma, no estaba tan lanzada e irracional como siempre había sido o por lo menos desde que la conozco, parecía más concentrada, es como si se hubiese dado cuenta que todo se había ido al carajo por un error que ella cometió. Escuchamos una voz siniestra justo a nuestro lado. - ¿así que piensan quemarla? Muy interesante, es una buena estrategia Preguntaba Zil mientras se colocaba tras de nosotros. Apareció de la manera más aterradora mostrándonos así lo peligroso que era, de querer asesinarnos lo hubiese hecho en ese instante y no hubiésemos podido evitarlo. - ¿creen que solo tres niños podrán acabar con una perfecta representación del mal creada por mí? Hablaba Zil alardeando de su trabajo. Nos habíamos quedado sin palabras, y definitivamente odiaba la manera en la que él se expresaba, su ego era más grande que su tamaño. - Lo intentaremos, le respondí de inmediato. - Yo te conozco. Así que lograste escapar del incendio en tu casa, ¿Cómo está tu mamá? Me preguntaba Zil buscando hacerme enojar. Gracias a Dios estaba con los chicos de estar solo no sé qué hubiese hecho, o que hubiese pasado conmigo, Michael coloco su mano en mi hombro diciéndome ignóralo primero que nada terminemos con esta criatura y luego derrotemos a Zil. - ¿eras tú? ¿seguías con vida? Michael Storm puedo asegurarte que juraba que te había asesinado cuando Mate a tu madre ¿Cómo sobreviviste? Preguntaba de manera sínica Zil. - Otro día te cuento, ahora estoy un poco ocupado, respondió Michael con mucha serenidad.  Me sorprendió la capacidad para no dejarse llevar por las emociones que poseía este chico, muchos no hubiesen soportado escuchar solo esas palabras, todos levantamos la mirada hacia la bruja que no parecía querer atacarnos solo estaba allí volando en círculos, consideraba la opción de que nos estuviera evitando, ¿será que nos tuvo miedo al vernos buscar la gasolina para quemarla? Me preguntaba en mi subconsciente.  - ¿Les puedo echar una mano? Nos Preguntó Zil. Todos lo ignoramos y aun así Levanto su mano derecha hacia la bruja y le dijo baja y no te muevas. La bruja comenzó a descender poco a poco llegando al suelo colocando la escoba a su lado y quedándose inmóvil. - Adelante un regalo de mi para ustedes. Continuaba hablando Zil. No lo pensamos dos veces y comenzamos a arrojarle la gasolina, e inmediatamente la encendimos, por primera vez desde la muerte de mi madre sentía que me estaba acercando en el deseo de conseguir mi venganza, después de todo era mi meta principal vengarme de la muerte de mi madre.  Las llamas se intensificaron la bruja comenzó a gritar, a maldecir, a decir cosas sin sentido, escuchábamos como su voz y gritos disminuía lentamente, y al final cayó recostada en el suelo. lo logramos era en lo único que podía pensar. Ojalá las cosas fueran tan fáciles, sentimos unos segundos de paz, nos volteamos para quedar de frente a Zil quien nos observaba con un rostro de tranquilidad. Y una sonrisa de perspicacia, se tornó otra vez el ambiente tenebroso, y seguidamente se escucharon las resonantes sonrisas de ese ser maligno que tanto habíamos buscado destruir, La bruja. quede estático ante la situación y no solo yo mis compañeros también, comencé a girar lentamente, sin querer esperar ver lo que ya sabía que vería, la preocupación se apodero de mí una vez más, ¿realmente este ser, es invencible? Y allí estaba en pie con la mirada fija en nosotros, con una ira que se lograba notar a la distancia, con esa aura de asesino, esa aura de muerte, sus dientes se tornaron afilados, y desprendía una baba asquerosa que recorría su mentón hasta caer al suelo, pues quemarla no funcionaría con ella. ¿Cómo podremos asesinarla? - de verdad creían que unos patéticos humanos como ustedes podrían derrotarme o al menos derrotar a una de mis creaciones. Zil se expresaba muy satisfecho. Había demostrado que era superior a nosotros en muchos aspectos, que simplemente jugo con nuestras ilusiones, que fuimos un pasatiempo para él. Su ego me frustraba, pero a la vez tenía sentido, creo que solo mi padre, Ricardo lo había llegado a herir y con el fuera del camino Zil debía de sentirse invencible.  Hizo chasquear sus dedos y la bruja desapareció en un instante, el parecía estar complacido con el resultado del encuentro. Se sentía todo poderoso. Y nosotros nos sentíamos un hazme reir. - ¿Quiénes son ustedes niños? ¿Por qué tratan de hacer algo que no pueden? Pregunto Zil. - Pues ya sabes quién soy yo, ¿te lo recuerdo? Mi nombre es Michael Storm y ellos son Mis hermanos Jeison Storm y Maya Storm. Te prometo que de alguna manera de derrotaremos así nos cueste la vida. Se expresaba con mucha molestia Michael. La mirada de Zil cambio de manera instantánea, ya no parecía tan contento como antes, ya no parecía querer seguir burlándose de nosotros, solo lo escuchamos preguntar ¿existen tantos Storm con Vida? Saco sus garras creí que nos mataría, y nos salvó el sol, ese resplandor de las mañanas nunca había sido tan gratificante como en ese momento. Zil se detuvo, levanto sus garras señalándonos y se marchó sin decir una palabra más.  Fracasamos en una misión, nuestra primera misión como equipo, pero nos enseñó valiosas lecciones, que debíamos poner en practica a partir de ahora.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD