La vida nos da muchas oportunidades para ayudar a otros, pero depende de nosotros si decidimos hacerlo o no; se sintió muy bien ayudar a la familia de Rosita aun sin recibir nada a cambio como lo espera mucha gente cuando intenta ayudar.
Me había desmayado, no sé cuánto tiempo paso, abrí lentamente los ojos me encontraba en una habitación, arrecostado en una cama tenia días que no sabía lo que era tocar la suavidad de un colchón, me levante lentamente estaba algo débil, camine hacia la puerta mientras me iba de lado, cuando me pego un olor delicioso, y escuche una voz que me decía. Siéntate, era Michael.
- ¿Cómo te llamas por cierto? Me pregunto Michael.
- Soy Jeison, le respondí con un poco de vergüenza.
- ¿De qué murió la niña? Me preguntaba Maya.
- La golpearon en la cabeza con un bate de béisbol, supongo que por eso me desmayé le respondí rápidamente.
Me dolía un poco la cabeza así que eso me hacía pensar que fue la causa principal de lo que me había sucedido, me colocaron un plato de comida en la mesa, mientras me decían que comiera, me daba algo de pena aceptarla y más cuando ninguno de ellos se sentó a comer conmigo. Me hicieron comer casi que obligado y me preguntaron.
- ¿hace cuánto que no has comido?
Sentía que habían pasado años desde la última vez que alguien se había preocupado por mí, y les respondí con la verdad, aun sin tenerles suficiente confianza.
- No lo sé un par de días.
- ¿Cuántas personas han cruzado por tu anillo en esos dos días? Me pregunto Michael, se notaba cada vez más preocupado.
- Tres, ¿Por qué? Todo me parecía tan extraño que simplemente respondía con más interrogantes.
Se miraron fijamente ambos y me sirvieron más comida, mientras me decían que siguiera comiendo debía recuperar fuerzas. No entendía muy bien a lo que se referían sin embargo comí todo lo que pude, hasta quedar satisfecho.
- Bueno Jeison no te desmayaste por la muerte de la niña, me lo decía Michael totalmente serio.
- ¿a qué te refieres? Le pregunte.
- El anillo es poderoso, nos permite ver y sentir cosas que otras personas no pueden, es cierto, pero también tienen sus consecuencias, cada vez que una persona cruza el anillo toma parte de tu vitalidad para preparar la entrada de otro difunto, llevas varios días sin comer, quiere decir que tu anillo se ha estado alimentando de ti, y tú no te has estado fortaleciendo si no comías creo que dos cruces más y habrías muerto. Se expresaba Maya.
Esto me dejo perplejo, sin palabras, hubiese muerto muy rápido y lo peor sin saber el porqué, menos mal los encontré a tiempo, pero tenía muchas preguntas que hacer, e intente preguntarles, pero me detuvieron y me dijeron que luego tendríamos todo el tiempo del mundo para hablar ahora teníamos que tratar de salvar a la niña, aunque cuesta admitir tenían toda la razón yo quería salvar a esa niña y lo haría no sé cómo, pero lo haría.
- Lo que haremos será lo siguiente, entraremos de nuevo pero esta vez, trataremos de localizar la dirección exacta de su hogar, tratemos por favor no tener interrupciones, no intentemos espiar, simplemente busquemos como encontrar a esa niña. Ordenaba Maya.
Solo era una niña, pero tenía un nivel de liderazgo increíble, Me asome por la ventana para ver que ya había anochecido, ellos se acostaron a dormir, ¡rayos! ¿están tan adaptados a esto? Vi como sus anillos comenzaron a brillar, pero ellos aún seguían allí acostados, lo que quiere decir que solo sus mentes viajan, y yo que pensaba que éramos nosotros como tal los que estábamos allí, mi anillo comenzó a brillar ¿Qué? ¿Cómo es posible, no estoy durmiendo? Volví al mismo lugar oscuro y estrecho, y al final esa tenue luz que ya no me sorprendía.
Estaban ellos esperándome otra vez, Maya estaba lista para dar la orden, sin darnos cuenta la pequeña niña de catorce años era nuestra jefa en este absurdo, pero peligroso trabajo, comencé a buscar indicios que me llegaran a descubrir la localización, observe todo alrededor pero no sabía en qué fijarme, recordé algo que había en mi casa, en la entrada teníamos el número de la casa y el apellido familiar, ¿quizás esa niña también la tenga en la suya?
A pesar del tiempo que estuve allí las tres veces que había entrado apenas notaba un pequeño cambio en el ambiente, antes todo tenía menos visión, ¿será por qué ahora estamos los tres juntos? No sé, pero observaba con mayor claridad, me dirigí a la puerta y me fije en la entrada de la casa, tenía un numero 505. Ese de seguro era el número de la casa y unos apellidos Pérez – Ríos.
Ya sé cómo encontrarlos, estaba feliz por fin tenía una pista más clara y había sido más rápido que los demás, claro ahora debía averiguar cómo llegar con exactitud a ellos, me dirigí a buscar a los muchachos para contarles mi hallazgo, estaba Michael tratando de dar la vuelta por la ventana para descubrir que era lo que perseguía a la niña, llegue silencioso y me pose junto a él.
¿ya descubriste que es? Le pregunte, intuía lo que estaba haciendo me respondió de forma negativa, nos escondimos detrás de unos arbustos para observar con mayor claridad sin ser descubiertos, seguimos esperando por un momento y escuchamos la risa de Zil se podía oír a lo lejos, ¡ya va a aparecer! me exprese, mientras seguíamos con la mirada fija en la ventana.
Algo se movía en el árbol me levante muy suavemente, quería saber qué era eso, Michael trato de acercarse más, Maya nos vio y se apresuró gritando ¿Qué creen que están haciendo teníamos un trabajo que hacer?
Michael se detuvo en unos instantes miro fijamente a Maya y le dijo Corre, ella no entendió la situación cuando escucho una pequeña voz justo detrás de su oreja, ¡te encontré! giro lentamente hacia atrás aterrada, y Zil estaba allí, de un golpe la arrojo hacia un árbol cerca de los arbustos en la que estábamos.
- Sabía que volverías, te estaba esperando Hablaba Zil, con una alegría en su rostro.
Él no podía vernos, pero ahora podía sentirnos, Maya estaba herida, Zil tenía mucha fuerza, observe como sacaba sus garras y las arrastraba por la tierra dando ese aspecto de terror que tanto asusta a las personas, ese donde te hacen entender que vas a morir, me apresure para tratar de apartar a Maya de allí, Zil se dirigía a ella, la arrastre un poco, pero Zil sintió el movimiento, y se abalanzo sobre mí.
Dicen que cuando vas a morir sientes como toda tu vida pasa frente a ti, menos mal no tenía mucho tiempo no pasaría mucho, me resigne, era mi final. Escuche la voz de Michael fuerte gritando corre, estaba tan resignado que era incapaz de moverme, a lo que Michael con todas sus fuerzas me dio un empujón para ponerme a salvo.
Caí no muy lejos de él, todo desorientado, levante la mirada y una de las garras de Zil había traspasado una de las manos de Michael, me asuste, pero almenos seguía con vida, Zil noto en su garra un poco de sangre, la olfateo y la acerco a su boca y la consumió, comenzó a sonreír aún más; mientras decía, así que eres un Storm.
¿Storm? Me sorprendió escuchar eso, y Zil continuaba hablando.
- Pensé que todos estaban muertos, creí haberme asegurado de ello, pero ya noté que me equivoque, así que se me escapo uno. Pero te encontrare y te asesinare, disfrutare tu cara de sufrimiento mientras te vas, no morirás en segundo tardare todo el tiempo que pueda.
Maya abrió los ojos, le dolía todo y pregunto qué sucedía, no encontraba que hacer y le dije sal de aquí te cuento fuera. Michael se mordió y comenzó a desaparecer, al igual que Maya y yo.
Desperté en el suelo, corrí rápidamente hacia los chicos quienes estaban heridos, Maya adolorida, y Michael sangrando por el brazo, comprendí con claridad que lo que te sucede allí te pasa en la realidad, ósea que puedo morir dentro, esto cada vez es más peligroso. Y ahora lleno de más preguntas. Se atendieron las heridas de Michael, y maya tomo varios analgésicos para el dolor, los senté y les pregunté.
- ¿Quiénes son ustedes? Hablen con la verdad.
- ¿a qué te refieres con quiénes somos? Ya sabes quienes somos, me respondió Michael.
- Zil, ese demonio repugnante al probar tu sangre dijo que eras un Storm, ¿Quién eres en realidad? Continuaba preguntando.
- Mi Nombre es Michael Storm, esa es la verdad ¿Por qué tanta curiosidad con quién soy? Seguía respondiéndome.
- Pues mi nombre es Jeison Storm. Lo decía mientras me sentaba un rato.
Se lograba observar su cara de sorpresa, no solo la de él también la de Maya, quien con las pocas fuerzas que tenia se levantó y se dirigió a buscar un libro.
- ¿Qué haces Maya? Le pregunto Michael.
No bastaba solo con la sorpresa que nos habíamos dado, para sorprendernos aún más. Maya saco del libro unas fotos y las entrego, dos a Michael y dos a mí, la revise y estaba una foto de mi madre con un señor, ella estaba embarazada, se veía tan hermosa, lagrimas comenzaron a brotar cayendo en la fotografía, la aparte de inmediato para no mojarlas con mis lágrimas, podría ser la última foto de mi madre que podría tener.
- ¿cómo obtuviste esto? Le pregunte.
Ella nos miró fijamente acerco una silla a nosotros se sentó y nos dijo; por favor solo escuchen y presten mucha atención.
Hace veintitrés años, un hombre que se dedicaba a luchar con demonios es decir exorcizar demonios, conoció a una mujer trato de apartarla de su vida solo por el simple hecho de que su vida estaba llena de peligros, era muy peligrosa y arriesgada, sin embargo, ella quiso acompañarlo en la travesía, y justos cazaron muchos demonios, tantos que los demonios unieron fuerzas para destruirlos.
No le quedo otra opción que buscar la manera de colocarse a salvo, él conoció a un vudú tipos que hacen magia negra y le pidió construir un anillo, este anillo debía de poseer un poder especial, iba a estar ligado directamente a los demonios, poder sentirlos, poder verlos y así saber cuándo y dónde a****r, la intención era ponerse a salvo, mientras salvaba gente.
El vudú, le dijo que crear algo con semejante poder traería consigo una gran consecuencia, el permitir conectarte con los demonios harían que ellos se conecten contigo, por lo tanto, la vida y la muerte estarían en el medio de ambos, de allí salió el por qué las personas que mueren cruzan a través de nosotros, el anillo es como un puente entre ambos mundos.
Ese hombre acepto el riesgo, pero para que no cualquiera pudiera usar el anillo pidió que este solo funcionara con algún tipo de sangre especial la de él y la de su prometida, María, tu madre Michael, al tu nacer las cosas se pusieron más feas los demonios no solo lo buscaban a él; si no que buscaban su mayor debilidad, a su hijo.
Tuvo que apartarse de la familia que quería tanto, para que esta viviera una vida tranquila y feliz, trato de no pensar en nadie más que no fuese él, quizás así el trabajo sería más fácil, pero al pasar unos tres años, conoció a una mujer, decía que era la mujer más bella del mundo la primera que amo con todo su corazón pronto ella quedo embarazada, y a sabiendas que los demonios también vendrían por él bebe, busco al mismo vudú y creo un segundo anillo.
Aunque no lo parezca esos anillos eran para proteger a su familia, quien lo usara podría escapar de los ataques de los demonios por que podrían ver cuando estos se acercaran, y aunque venían con un gran precio, ese de dolor de tristeza, de perdida, esa mujer decidió usarlo, su Nombre Elizabeth, tu madre Jeison.
A pesar de esto él intento formar una familia con la mujer que amaba tanto Liz le llamaba, y cuando las cosas se pusieron feas, trato de huir con ella y protegerla a toda costa, Elizabeth noto el peligro y pensando en su hijo, prefirió apartarse, se marchó, aunque amaba a ese hombre; la vida de su hijo tenía mucho más valor, esto le hizo mucho daño, y volvió a una vida solitaria, con dos hijos y a la vez sin ninguno, con una mujer que amaba con todo su corazón, pero con la que no podía estar.
Ese hombre es el mismo que aparece en ambas fotografías, es su padre, el de ambos, ustedes son hermanos, y la razón por la que los anillos funcionan en ustedes es por que poseen la misma sangre que él, su nombre es Ricardo.
Termino de hablar Maya, Michael se notaba enojado, no sé con exactitud cuánto tiempo tenían viajando junto ellos dos, pero por que no le había contado nada antes.
- ¿desde cuándo sabes todo esto? Le pregunto Michael muy enojado.
- Desde que soy niña, respondió Maya.
- ¿desde que eres niña? ¿Qué quieres decir? ¿Quién te lo conto? Le pregunte con un poco de angustia.
- Exactamente lo que escuchan, luego que Liz lo dejo, el continuo su batalla e inicio una guerra con unos de los tres demonios más poderosos, ZIL, y la batalla no parecía tener fin, Ricardo destruyo muchas de las creaciones de Zil evitando así que asesinara a muchas personas, entre esas una joven hermosa, llamada Lilia, paso lo que debía pasar y así nací yo, respondía Maya con lágrimas en sus ojos.
- ¿no puede ser también eres nuestra hermana? Le pregunte un poco alterado.
- Mi nombre es Maya Storm, la hija menor de Ricardo Storm. A diferencia de ustedes, el no creo un anillo con mi madre, al alejarse de Liz el regreso a que el vudú y creo un anillo para él, esto hizo que los tres anillos al poseer la misma sangre base, de fusionaran en sí, y al estar los tres juntos las visiones serán más claras y precisas, yo estoy usando el de él, a diferencia de ustedes no conocí el amor de madre, ella murió cuando yo nací, así que mi padre me crio, al cumplir los diez años comenzó a enseñarme todo lo que sabía de demonios, a convertirme en lo que soy, me contó la historia de ustedes por si los llegaba a encontrar, y sirvió para algo. Respondía Maya
No podía creer que tuviera dos hermanos que estuvieron en situaciones difíciles iguales o peores que yo.
- Por qué usas su anillo. ¿Ricardo está muerto? Le pregunte angustiado, después de todo encontrarlo era parte de mi misión si estaba muerto ya había fallado en ella
- Espero que este vivo, una noche se despertó muy alterado y me dijo María está en problemas, se fue por un par de días y volvió muy triste, confesándome que no la había podido salvar, fue cuando tu madre murió Michael. Hablaba Maya.
- ¿Cómo Murió tu madre Michael? Le pregunte con un poco de curiosidad.
- Ocurrió hace unos seis meses, Zil ataco, decía que venía a destruir a todos los Storm que quedaban, Mi madre intento protegerme, pero no era lo suficientemente fuerte, busco en sus peores temores y encontró la soledad, mi madre temía a estar sola, después de todo lo que había vivido enfrentándose a demonios, sabían lo que podía encontrar al estar sola, esa soledad la materializo con la nada, toda la casa se tornó oscuro no podíamos ver nada pero eso a mi madre la traumo tanto que quedo petrificada en el lugar no daba ningún paso, sin darme cuenta la vi volar en pedazos, la destruyo frente a mí, empezó a perseguirme y encendí unas cosas en la cocina con la finalidad que esta explotara y así lo hice escape, por lo visto pensó que morí en la explosión pero desde ese momento, quiero destruirlo, no soportaría que le haga lo mismo a otra familia, así conocí a Maya. Hablaba Michael mientras no lograba controlar sus lágrimas.
Yo siempre creí que la muerte mi madre había sido difícil, pero Michael creo que sufrió más que yo, mi madre murió frente a mi le rompieron el cuello, pero a esta la rompieron completa, Zil definitivamente en el significado del Mal.
- Se volvió a obsesionar con Zil, decía que él había sido quien lo había hecho y lo iba a asesinar, ahora su hijo estaba solo, su anillo lo tenía guardado en una caja, así que lo tome con la intención de conocerte Michael, y funciono, pero hace poco casi no lograba dormir, y una noche grito a Liz no, por favor, todo menos a ella, creo que aun la amaba con todo su corazón, creo que la vio morir, fue la noche que murió tu madre Jeison. Continuaba expresándose Maya.
- ¿tu madre también fue asesinada por Zil? Me pregunto Michael.
Le respondí de manera afirmativa mientras le contaba mis historias de como sucedió, a diferencia de él, Zil no sabía que yo era un Storm, porque de haberlo hecho me hubiese intentado asesinar desde el principio, solo buscaba a mi madre por haber sido portadora de ese anillo.
- A la mañana siguiente él se había ido, me había abandonado, y en su lugar había una nota que decía, lo siento, pero debo vengar la muerte de Elizabeth, debo asesinar a Zil, solo se marchó, y desde entonces estoy buscándolo, lo extraño, y además quiero deshacerme del demonio que le hizo tanto daño a mi padre. Terminaba de hablar Maya con lágrimas recorriéndole la mejilla.
No es fácil descubrir que tienes dos hermanos, que nos une un mismo dilema a los tres, que tienen una vida llena de misterios, un mismo padre desaparecido y que además amo a tu madre como nunca, que creo los anillos para protegernos, pues ahora es turno de usarlo no solo para protegernos a nosotros sino para salvar a otros y si en el camino podemos recatarlo a él, sería un gran toque de añadidura a la misión.