Cuantas veces la vida misma, nos muestra caminos diferentes y sin darte cuenta lleva por caminos distintos a las personas que más ama y justo ahora lo había hecho con mi familia, Michael y yo, nos encontrábamos tristes, afligidos, desalentados, mi hermana se fue, se marchó y sin despedirse, nos dejó, salimos velozmente de la cabaña de Blaze, la buscamos por todo el bosque, la llamamos con todas nuestras fuerzas, pero todo fue en vano, no logramos encontrarla.
- Al final si se fue, temía que esto ocurriera, ¿no se habrá llevado el auto? Pregunte al instante.
- Puede ser, asegurémonos vamos… respondía Michael.
Queríamos y necesitábamos sentir algo de esperanza, una pista que nos guiará a ella, aunque sea que solo nos muestre el camino que tomo, aunque, el auto seguía estacionado, tal cual como lo habíamos dejado al llegar a este lugar, maya no paso por acá, ¿por dónde se habrá ido? Pero tenía sentido que no buscara el coche, aun no podía conducir.
- Michael, no la entiendo, ¿será que piensa que nos detiene, que siente que es un estorbo para el grupo? ¿Por qué se le ocurrió la idea de dejarnos, si juntos somos más fuerte? Me duele sentir que ella cree que esta mejor sin nosotros… me expresaba sentándome en el auto muy afligido.
- Me preocupan las mismas cosas, además no sé lo que pasa por su cabeza y no logro comprender su decisión, pero la tomo, y aunque lo neguemos teníamos la certeza de que esto podría suceder, ya había intentado marcharse y dejarnos, no era impensable creer que lo intentara una vez más… me respondía con esa sutileza que lo caracterizaba
La frustración en nuestros rostros era notable, nos quedamos por un rato en ese lugar, sin conducir, sin decirnos una sola palabra, solo sentados en un profundo y largo silencio, escuche una voz gruesa tras de mí, voltee en un segundo, no obstante, no había nadie, observe mi anillo, el cual se había puesto rojo, alguien estaba por allí, debía de ayudar a una persona a cruzar, pero, ¿a quién?
Me levante y sali del auto, fije mi mirada a los alrededores, lo llame una y otra vez, esperando que este se mostrara, pero daba la impresión de no querer hacerlo, ¿Quién será esta persona?
- ¿te encuentras bien? ¿Qué te sucede Jeison?... pregunto Michael quien me miraba de manera extraña.
- Estoy bien, solo creí que había una persona dispuesta a cruzar, pero no consigo ver a nadie, ¿puedes ver a alguien tú, quizás sea un alma perdida? Me expresaba, mientras mostraba mi anillo el cual mantenía su coloración rojiza
- No, no puedo ver a nadie, pero debes analizar que contigo las cosas ahora pueden ser diferentes ¿no lo crees? A lo mejor ese color rojo no significa lo mismo que antes, puede ser otra cosa… daba su opinión Michael.
- No lo sé, no me convence, pero no creo que exista un gran cambio, se supone que la liberación afecta mi mente, no debería afectar a las personas que cruzan, pienso yo… me expresaba confundido.
- Bueno dejemos esta conversación hasta aquí, es momento de tomar camino, regresaremos a la casa, es posible que haya vuelto a ella por provisiones, sube al auto nos marchamos ya… ordenaba Michael.
No era descabellado ese razonamiento después de todo, Maya no podría enfrentarse a un demonio sin tener como defenderse o como a****r, bueno pensándolo bien si podría, en la prisión de ilusión lo hizo y con estilo, pero es obvio que ir preparado es mejor, necesitaría sus armas, precisaría de sus bebes, siendo así, de seguro volvió a la casa a por ellos.
Subimos al auto, nos dispusimos a partir, sabíamos que el camino sería algo largo, pero Michael conducía a toda velocidad, todo por nuestra hermana, escuche esa misma voz que oí antes, pero esta vez entendí con claridad lo que hablaba; “no te des la vuelta solo oye”, si claro, al oír esa voz voltee sin pensarlo, aunque en los asientos traseros no había nadie, comencé a asustarme un poco, ¿Qué sucede conmigo? Regrese mi mirada al frente escuchando la voz nuevamente, acomode el espejo para detallar a un hombre sentado tras nosotros.
Su ropa parecía desgarrada, además de ensangrentada, algunos de sus dedos fueron amputados y a los que aún les quedaban, les habían extraído las uñas parecía haber sido golpeado con frecuencia, a pesar de todo esto lo más intrigante para mí, era el por qué solo lograba verlo a través del espejo.
- Puedes decirme ¿Qué ocurrió contigo? ¿Por qué estas así?... pregunte manteniendo la vista hacia el frente.
- ¿Qué? ¿de que estas hablando? Jeison me estas preocupando… se expresaba Michael.
- No te preocupes por mi Michael, estoy bien, no me dirigía a ti al preguntar, tenemos compañía en el auto… le replicaba.
- Entonces, ¿vas a decirme lo que te ocurrió? ¿Por qué estas de esa manera tan herido, tan lleno de sangre? Dime algo… me mantenía insistiéndole al hombre.
- Bueno, Mi nombre es Rafael, fui asesinado, según comprendí solo ustedes pueden ayudarme a descansar en paz, aunque creo que jamás tendré el descanso que quiero, no mientras el siga con vida… se expresaba el hombre.
- ¿a qué te refieres, con no poder descansar en paz? ¿de quién estás hablando?... le preguntaba insistente.
- Pues, ¿Cómo quieres que descanse en paz, cuando el responsable de mi sufrimiento, de mi dolor, sigue con vida y está afuera, atacando, y haciendo el mismo daño a otros? … en su voz se notaba la molestia que sentía.
- Michael ¿podrías por favor detener el auto? … le hablaba a mi hermano, quien no dudo en detenerse.
Baje del auto, y me aleje un poco de él, respirando un poco de aire fresco, luego de unos segundos me devolví al vehículo, abriendo la puerta trasera y aun sin poder verlo le dije;
- ¿podrías bajar del auto? Hablemos un poco aquí, y por favor dime, ¿por qué no puedo verte? Explícame lo ocurrido con detalles.
Observe como el auto subía, ese movimiento que hacen los coches cuando liberan peso, me dio a entender que ese hombre ya había bajado, di unos pasos hacia atrás y lo escuche hablar.
- ¿Puedes asegurarme que puedo confiar en ti?... lo preguntaba con nerviosismo.
- así que eso es lo que sucede, no puedo verte por que no te quieres dejar ver, no te preocupes, te prometo que puedes confiar en mí, solo dime ¿cómo puedo ayudarte?, quiero hacerlo y permitir que alcances el descanso eterno en paz… le hablaba con calma para transmitirle ese sentimiento de confianza que tanto necesitaba.
- Está bien, creeré en ti, esto me ocurrió hace cinco años exactamente en esta fecha, cumplía un año más de matrimonio con mi esposa, mi bebe se veía tan pequeña e inocente, solo tenía dos años de edad, salimos a pasear, a dar unas vueltas para celebrar en grande nuestro aniversario, un coche grande se detuvo frente a nosotros impidiéndonos el paso, me preocupe, pero debía de proteger a mi familia, al bajar del coche y evitando las fuertes luces de su vehículo note que solo era un hombre algo mayor, me reí de mí mismo, un solo hombre me causo tanto temor, este bajo de su automóvil, traía consigo un arma y en instantes le disparo a mi esposa, quien murió al momento, esto dolió, pero en el fondo siento que fue mejor, por lo menos evito ver lo que le ocurrió a nuestro bebe…. Se expresaba el hombre sollozo.
- ¿Qué le sucedió al bebe? No encontraba otra manera de preguntarlo así que fui directo al grano.
- Apunto su arma hacia el pequeño, corrí a defenderlo no podría perder a las dos personas más importantes de mi vida el mismo día, no obstante, me golpeo con la cacha de la pistola dejándome inconsciente, cuando abrí los ojos, me encontraba en una cabaña cercana a este lugar, no podía ver con claridad, sin embargo, no pude evitar observar a mi hijo, quien estaba frente a mí, su cuerpo destrozado, lo había descuartizado, no podía contener las lágrimas, luego de eso escuche pasos acercarse, voltee la mirada y era él… hablaba mientras se iba dejando ver por mi poco a poco.
El verlo llorar achicaba mi corazón, me partía el alma, ningún padre debería de pasar por esto y mucho menos ver morir a su hijo, su trabajo debería ser verlos crecer, acompañarlos en ese camino, no vivir este suceso.
- Me encontraba atado a una silla, de allí surgieron estas marcas, comenzó a interrogarme, preguntando sobre un mapa, no tenía una idea de lo que hablaba, él decía que yo debía de llevarlo o al menos decirle como llegar a la fuente eterna, solo le gritaba que estaba loco y poco a poco me torturo su intención era sacarme información, pero ¿qué le podía decir yo?, aun ahora no se de lo que estaba hablando… terminaba de contarme lo ocurrido bañado en lágrimas.
- Y ¿de esa manera moriste? Entonces… preguntaba aun conociendo la respuesta.
Tome mi computadora y comencé a investigar un poco sobre ese tema, investigue la fuente eterna, y se dice que es un mito de millones de años, pero que nadie ha podido hallarla, en toda esta investigación surgió un hombre, que se dice que se obsesiono con ella, un científico que paso su vida buscándola, y que esta misma búsqueda lo volvió loco, terminando internado en un psiquiátrico del cual se escapó desapareciendo por completo, desde ese día nadie lo ha vuelto a ver.
Un poco después de su desaparición, comenzaron a hallar c*******s, personas que fueron torturadas, golpeadas y masacradas, pero aún existen cuerpos de individuos que siguen sin aparecer, este hombre fue colocado como el primer sospechoso de estos sucesos, pero jamás dieron con él, termine pidiéndole a Rafael que nos guiara a la cabaña y lo hizo, Michael solo condujo, sin decir una sola palabra.
Llegamos a la cabaña, estaba muy descuidada y a pesar de su aspecto, el olor pútrido de sangre se olfateaba desde la distancia, ¿Cómo es posible que la policía nunca diera con este lugar? Bajamos del auto y nos fuimos acercando despacio, en el camino Michael llamaba a la policía, solo dio la dirección sin dar más detalles, abrimos la puerta y entramos, el olor fétido, era mayor y penetrante, provocaba nauseas, se encontraban adentro instrumentos de tortura de todo tipo, este hombre era un psicópata.
Revisamos minuciosamente el lugar, encontrando unos huesos de niño pequeño, era él bebe que había muerto, Rafael comenzó a llorar, llamando a su hijo, pero no podía hacer mucho por él, almenos ya no, oímos pisadas acercarse.
- Jeison alguien se está acercando estate atento, entendido… se expresaba Michael mientras recorría la cabaña.
- Entendido encontrémoslo, pero con cuidado… daba mi opinión.
Intentamos recorrer el lugar juntos, pero terminamos separándonos, tomando direcciones diferentes, que descuido, ahora cada uno estaba por su lado, solo podía contar consigo mismo, pero me mantenía preocupado por mi hermano, si la persona que llego era ese psicópata, estamos en peligro, pero no podía alzar la voz para llamarlo, ¡maldición!
Un ligero golpe acarreo sobre mi cabeza, algo o alguien me golpeo por la espalda, no recuerdo mucho lo que sucedió después, para mí todo se tornó oscuro, vagamente recuerdo como fui arrastrado, hasta terminar perdiendo la conciencia, al abrir los ojos estaba atado a una silla y frente a mí, mi hermano.
- Michael, ¿te encuentras bien? ¿no te hizo daño verdad?... preguntaba muy alterado.
- No te preocupes por mí, preocúpate por ti, yo almenos sigo vivo y estoy bien ¿Qué sucedió contigo?... me devolvía la pregunta.
- La verdad no lo sé, solo sentí un golpazo en la cabeza y desperté acá ¿y a ti?
- Pues si te contara, termine encontrando a ese viejo barbón, el responsable de todo esto y el dueño de la cabaña, me agarro por la espalda me volteo y me dijo que le hablara sobre la fuente eterna, me quede sin palabras, no encontré que responderle, comencé a sentir mucho sueño, creo que me dormí, porque cuando logre abrir los ojos, me encontraba en este lugar…me respondía alterado tratando de liberarse.
- Sabía que tal vez no podrías ayudarme, ahora los tiene, y es posible que no logren salir con vida de este lugar… se expresaba Rafael, el fantasma.
- No seas tan pesimista, ¿quieres? Ya buscaremos la manera de salir de este lugar de salvarnos y salvarte… le respondía sonriendo.
Se escucharon pasos acercarse, eran lentos pero las pisadas fuertes, se distinguía el ruido causado por una bate de béisbol golpeando una cerca mientras se acercaba, no podía evitar colocarme nervioso, era notable aun cuando intentaba evitarlo, Michael se encontraba igual que yo, el sujeto se detuvo frente a él, le puso sus asquerosas manos encima, las cuales tenían una coloración negra, quizás por suciedad acumulada, o por barro o mucha tierra, ese hombre parecía no haberse dado una ducha en años, la pestilencia que desprendía era proliferante, se apoderaba de todo el lugar.
- A ver ¿me dirás donde se encuentra la fuente eterna? ¿verdad?... Hablaba ese hombre con una ira contagiosa.
- Lo lamento, pero no puedo decirte lo que no se, y la verdad es que no sé de qué me estás hablando… le respondía Michael tratando de hacer una broma aun cuando estaba aterrado.
Ese hombre golpeo con todas sus fuerzas a mi hermano, rompiéndole la nariz de un solo golpe y haciéndolo sangrar.
- ¿me dirás donde se encuentra la fuente eterna? ¿verdad?... le repetía la pregunta.
Michael solo guardo silencio, este hombre estaba tan mal de la cabeza, que para él no podría existir un no como respuesta, debíamos de darle algo, se dispuso a golpearlo nuevamente.
- ¡Detente!, Yo te puedo llevar a ella, solo déjalo en Paz… le hablaba tratando de evitar el sufrimiento de Michael.
- ¿Qué haces? No seas tonto, ¿acaso sabes donde esta esa fuente? No verdad, te va a asesinar…. Me hablaba Rafael.
- A lo mejor, pero dejaría quieto a mi hermano y podría salir de aquí con vida ¿no lo crees? Le respondía con una sonrisa falsa.
aunque me hacia el valiente la verdad es que estaba aterrado, ese hombre quien se disponía a tomar un alicate, de dio vuelta y se acercó a mí.
- Déjate de rodeo y habla de una vez ¿Dónde está la fuente?... me preguntaba enojado.
- ¿crees que te lo diré así por así? Necesito que me des algo a cambio, las cosas en esta vida no son gratis ¿verdad?... trataba de negocian con ese hombre.
- ¿acaso crees que estas en condiciones para negociar? Veamos qué es lo que quieres, habla ahora y si me mientes te destrozare pedazo por pedazo hasta que no quede nada de ti… se expresaba amenazador el sujeto.
- Entendido, lo que pido es sencillo, solo son dos cosas, liberaras a mi hermano dejaras que pueda marcharse, segundo; me dirás para que quieres la fuente…. La hablaba con seriedad, tratando de hacerme el importante.
El hombre se detuvo, sonrió, tomo una silla y se sentó frente a mi mirándome.
- Bien hare lo que quieres, quizás esto sea difícil de creer, pero no estamos solos en este mundo, nos acompañan todo tipo de seres sobrenaturales, fantasmas, demonios, ángeles y muchos otros, pero así como están ellos, existen artefactos que tienen poderes míticos, teniendo funciones distintas, así como esa lanza con la que fue atravesado el costado de cristo, se dice que esta arma puede vencer a cualquier ser sobrenatural sin importar el poder que este posea, pues de la misma manera existe la fuente eterna, su función es ser una puerta entre los tres mundos, con ella puedo ir al inframundo… se expresaba sonriendo este hombre.
Ahora entendía con claridad, porque a este hombre lo consideraron loco, aunque había acertado en muchas cosas, pero en el tiempo que llevo haciendo este trabajo, a parte de los clavos de la cruz de cristo no había escuchado de ningún otro artefacto mítico.
- Aun no me has dicho ¿para qué quieres la fuente?... le preguntaba ahora con intriga.
- Hace unos años, mi hija, mi única hija fue devorada por un demonio, un hombre intento ayudarme, sin embargo, me dio la intención de que su ayuda era para el demonio y no para mí, luego de eso descubrí que muchas almas, al ser asesinadas o comidas por un demonio, son condenadas al infierno eterno en el inframundo, por lo que mi pequeña jamás podrá descansar en paz, eso me hizo investigar, encontrando información de la fuente eterna, y planeo usarla para cruzarla y sacar de ese lugar a mi pequeña…. Se expresaba con nostalgia.
Transmitía la nostalgia no quería ni imaginarme por la situación que paso, pero ¿Qué hombre intento ayudarlo? ¿habrá sido papá? Pero a pesar de esto no encontraba porque se volvió un asesino, no quería ni pensar en cuantas vidas había tomado, cuantas personas asesino, a cuantas alejo de su familia e hizo sufrir, así como sufre Rafael.
- ¿Por qué asesinaste a toda esta gente?... le pregunte.
Había notado a mi hermano intentando liberarse, así que, al tenerlo concentrado en mí, debía de ganar tiempo, conseguir todo el posible hasta que él se pudiera liberar por completo.
- ¿de qué hablas? Jamás he asesinado a una persona, mi trabajo ha sido liberarlos, los guie al cielo, los ayudé a llegar, no podría permitir que sufrieran en este mundo a causa de los demonios… hablaba con rostro de satisfacción.
Realmente hablaba como un psicópata, se volvió loco con el tiempo, se levantó de la silla acercándose a Michael quien dejo de moverse al instante, este acerco su rostro al rostro de mi hermano y le grito ¿crees que no sé lo que estas intentando? Tomo el bate de béisbol de la mesa, golpeándolo en su cabeza, dejándolo inconsciente, tomo un cuchillo, me alteré por el momento solo pensé en lo peor, lo va a asesinar, pero con su cuchillo lo libero dejándolo tirado en el suelo.
- Listo, en este momento cumplí con las dos partes del trato que me correspondía, ahora es tu turno, ¿Dónde está la fuente eterna?... se expresaba con ira en su rostro.
Mi hermano no se movía, seguía inconsciente, y yo sin ideas, ¿ahora que hare? Me dejo atado solo de las manos mientras me hacía salir de la cabaña, realmente quería que lo guiara, me preguntó por dónde seguir así que me invente un camino cerca de allí, comenzaron a escucharse las sirenas de la policía acercándose, la llamada de Michael había funcionado, pero ese hombre se apresuró adentrándonos en un monte alto, y siguiendo el camino por aquel lugar.
Me mantenía sin saber qué hacer, ni a donde llevarlo, mi mente estaba centrada en mi hermano, ¿ya habrá despertado? ¿se encontrará bien? Las luces de las linternas de los oficiales se notaban en el monte, nos estaban siguiendo, si lo mantenía ocupado un rato más, podría salir de esta vivo, llegamos a un lago, ahora si me encontraba sin salidas.
- La fuente eterna se encuentra en el fondo de ese lago, no te miento está en ese lugar… me expresaba mientras señala la zona.
Me dio un golpe, termine cayendo al suelo del dolor, levante la mirada para verlo introducirse al lago, ¿de verdad esta tan desesperado, para entrar allí sin tener la certeza de que es el lugar correcto? Se adentraba cada vez más, lo miraba sonreír al caminar, avanzaba despacio, ¡no puede ser si sigue va a terminar ahogándose!
Rafael, ese fantasma que me había buscado, salió del agua tomándolo por el cuello e introduciéndolo en el lago, solo lograba ver como salpicaba el agua tratando de defenderse, de mantenerse con vida, hasta que esos movimientos fueron desapareciendo, se detuvo y murió.
Ese fantasma apareció a mi lado, mojado, sonriendo.
- al fin se hizo justicia, ahora ese hombre no le hará daño a nadie más, ya poder descansar en Paz… se expresaba Rafael con regocijo.
Se acercó a mí terminando siendo absorbido por el anillo, no paso mucho tiempo para comenzar a sentir el dolo que este padeció al ser torturado, cada uno de los golpes recibidos, cada una de las uñas arrancadas, pero el mayor sufrimiento en ese momento, ese causado cuando le amputaban sus dedos, además de cada uno de los cuchillos clavados en él, una fea manera de morir.
Por momentos había pensado que él era un alma perdida, por el tiempo que tenía vagando deseando justicia, pero no, no lo era, me encuentro en una situación en la que ya no se diferenciarlos, cada vez que nacía una duda nueva sobre este maldito anillo.
Aunque ahora me mantenía intrigado ese suceso, jamás había visto a un alma preparada para cruzar, o en proceso de ir al otro mundo, asesinar a alguien que aun esta con vida, ¿Cómo demonios lo hizo? ¿será que se materializo por toda la ira acumulada?
Trataba de soltarme las a******s en mis muñecas, se encontraban muy bien atadas, las linternas de la policía, se acercaban, ya estaba a salvo por completo, escuche la voz de mi hermano, llamándome, al verme corrió hacia mí abrazándome, llamándome estúpido y preguntándome si me encontraba bien, solo le asentí, sacaron al hombre del lago, quien ahora estaba muerto, solo les dije que se ahogó, no podría explicarles nada más.
Este encuentro creo en mí una esperanza, que también podría ser útil para mi hermano, si de verdad existe la fuente eterna, y puede hacer lo que ese hombre decía, podremos ir al infierno y rescatar a nuestras madres.