Horas después, Mateo había llegado a Gran vía donde se habían quedado de ver; que por supuesto nuestra querida Salomé, había llegado puntual y con muchos nervios encima, volteaba a ver a todos lados, para ver si lo miraba y al tenerlo ya visualizado, ambos caminaron hacia el otro. Salomé que sostenía una caja pequeña, de galletas que había horneado, con mucho amor para tener un detalle también con él, en forma de agradecimiento, estas dos personas estaban conectadas, sin saberlo ya que al mismo tiempo, llevaban detalles para cada uno, al estar cerca Salomé saludo a Mateo, con un beso en la mejilla y nuestro querido bombero le devolvió ese beso en la mejilla, provocando que Salomé se pusiera sonrojada, ya que al tenerlo cerca, ella no entendía lo que le pasaba al igual que Mateo..... -¡Ho

