—Gracias por abrirte conmigo Cass, en verdad lo digo. Sé que ha sido difícil y estoy agradecido que confíes en mi. —Dice sonriéndome. No estaba segura si había hecho lo correcto. Ahora él sabía mi verdad y estaba aterrada y vulnerable ante un completo extraño. —Me agrada dejar de ser un extraño y ser tu... amigo— Dice mirandome. —Okay... ahora es tu turno. Cuentame tu historia. —Pido. Me di cuenta que me había comido media pizza sola, él ni siquiera la había probado. Que poca fe se tenía. —¿Mi historia? No hay mucho que contar. Mis padres murieron en un accidente estúpido cuando tenía 15, me quedé con dos tías solteronas y cuando cumplí los 18 me largué tan rapido como pude. Mis padres me dejaron una gran herencia y pude comprar todo lo que tengo. Ya va a hacer un año que estoy por

