Damien:
Hoy en la mañana salí de mi curso, solo quería tomar un poco de aire aprovechando que aún no empezaban las clases. Y de pronto la vi. Ella guardaba unos libros en su casillero.
No podía desaprovechar esa oportunidad.
-Oye, quería agradecerte por ayudarme el día de ayer- dije pensando que esa era una buena excusa para hablarle
-No hay de que...- dijo con poca voz, a decir verdad, creo que estaba nerviosa. ¡Yo la ponía nerviosa! De alguna u otra forma el pensar eso me hizo sentir bien.
En ese momento pensé que todo marchaba bien.
Pero me equivoque.
Al cabo de unos segundos la vi tratando de hacerse a un lado para pasar
¿Iba a huir de nuevo? ¡Oh no! No le sería tan sencillo huir.
-Y... ¿Cómo va todo?- dije mientras me ponía en medio de su paso. Por unos momentos vi que me miro, pero luego retiro su mirada. ¿Por qué hacía eso? El color de sus ojos eran hermosos. Me gustaba el hecho de poder verlos, sus ojos reflejaban pureza e inocencia de alguna y otra forma verla actuar así me encantaba.
-Bien.- contesto. ¿Bien? Yo entendía que ella no era de "ese tipo de chicas" ya saben; lanzadas. Pero... ¿Bien? ¿Solo eso?
La campana sonó.
-Tengo que irme- dijo rápidamente mientras se hacía a un lado
-¡Nos vemos más tarde!- me apresure a decir antes de que se fuera-¡Hasta pronto Mary!- fue lo último que salió de mi boca para después verla desaparecer entrando a su curso
Fue extraño. Yo... ¿Dije su nombre?
Era extraño para mi dirigirme a alguien por su nombre, simplemente no estaba acostumbrado, pero supongo que lo dije por desesperación, simplemente quería que se detuviera y me escuchara. ¿Acaso lo dije para llamar su atención? ¿Desde cuándo Damien Wood busca tener la atención de una chica?
Sin duda alguna algo en esta apuesta estaba empezando a sentirse realmente raro.
Trate de convencerme que había sido solo por la apuesta, después de todo no quiero pasar todo mi primer año de universidad haciendo los deberes de Michael.
Sin duda alguna debía ganar esta apuesta, ya que después de todo esto era solo eso ¿no?