Mary:
Espere ansiosa la hora de recreo.
Me senté a plena vista de él. Increíblemente había sacado valor. Realmente esperaba que se acercara como las otras veces lo había hecho.
En realidad, si lo vi ese día, pero no de la manera que esperaba.
Lo vi y estaba con una chica. Claro que la conocía "Amanda Taylor". Vaya que esa chica era hermosa. Un cabello rubio tan brillante como el sol, y ojos color avellana.
Era hermosa quien podría negarlo.
Y en ese recreo nunca se acercó.
Paso con ella todo ese tiempo, al menos a él se lo veía feliz.
Pero que estúpida era. ¿Enserio esperaba que alguien como él se fijara en mí?
A quien engañaba yo era solo una chica común. Una chica a la cual no valía la pena mirar. No era nada interesante, yo no era ella. Antes de que se acabara el recreo me levante de donde estaba.
No podía soportarlo más. No deseaba ver esa escena.
Me encerré en el baño hasta que sonó la campana de clases. Fui directo a mi salón y apenas toqué mi banca caí rendida. Mi cara cubierta por mis brazos recostada sobre mi pupitre.
Nunca va a pasar. Esta es la realidad. Este no el cuento de hadas en el que el increíble chico se enamora de la nerd. Sin duda era patética.
¿Quién diría que me llevaría tal decepción aquel día?