Estos días han sido estresantes, ya pasaron dos semanas de aquel beso, que me dejó fuera de mi, y pues así quedé, sola con mis pensamientos y sin respuestas, Kai tubo que viajar a Italia de urgencia por "asuntos" que no se resuelven desde aquí, así que se fue con Roy y también se llevó a Blue, en este momento estoy bajo custodia, por decirlo así, Ross y Black cuidan de mi, bueno sin mencionar a todos los demás muchachos, se que mantienen a Kai al tanto de todo lo que hago y dejo de hacer, hoy por la mañana oí a Ross hablando por móvil, y escuche que dijo, - La señorita está bien-, así que imagino que era a él o si no a Roy, de todas formas es prácticamente lo mismo.
Eh intentado comunicarme con ellos, pero ninguno de los tres contesta, me manda directo al buzón de voz.
Por cierto, creo que nunca les dije que cuando desperté después de haber sido secuestrada, encontré un texto en mi móvil de parte de Kai, era del día en que cumplí años, decía, - "Feliz cumpleaños hermosa, TE AMO!-, o sea decía te amo, eso quiere decir que tengo posibilidades de que le guste a Kai, y a demás con el beso que me dio el otro día, no creo que sea por llamarle niño...
Bueno eso pensé hace dos semanas atrás, pero hora ya no se que pensar, ese maldito se marchó a Italia sin siquiera despedirse, cuando desperté tenía un texto de Roy, que decía, - Tuvimos que viajar a Italia de urgencia, te quiero-, y ya, es enserio, esa es la forma de decirme que me abandonan por tiempo indefinido, y luego encima tienen el descaro de decir te quiero, pues claro esas palabras por texto son fáciles de escribir.
Esos hombres me estresan y para completar, son todos ellos y yo, ni si quiera una muchacha tienen para que me haga compañía, ni de la universidad tengo una compañera, que por cierto, esta de mas decir que estoy completamente sana de mi rodilla, así que continúe con mis estudios, y logre hacerme de un amigo, Adam se llama, él en cambio tiene muchos amigo, uno de ellos hoy festeja su cumple y pues estoy invitada a su fiesta, solo por ser amiga de él, no se si podré ir, de verdad no creo que Ross me lo permita, pero en este momento me dirigió a informárselo y también pedirle que me lleve al centro comercial, por algo que ponerme.
-Ross! ¿Donde estas? - grite
-¿Necesita algo señorita?- dice Ross, saliendo de la cocina con un muffin en la mano
-¡ooh!, yo quiero ¿donde hay? - le digo, Dios veo comida y me olvido de lo que voy a hacer inicialmente, soy un desastre
-Sobre la isla de la co… - dice y se detiene cuando ve que ya tengo un muffin en mi mano
-Siempre tarde Ross…- le digo y el arquea una ceja - …a por cierto necesito ir al centro comercial, ¿me llevas?- agregué
-Pará... -
-Y también que le informes a tu jefe que hoy tengo una fiesta a la cual asistiré así tenga que escaparme…-le digo sin dejar que continuará hablando y él abrió los ojos como platos por mi tono demandante
-Tengo ordenes estrictas de no dejarla salir!, solamente puede ir a la universidad señorita…- me dijo mientras se cruzaba de brazos
-Muy bien Ross, como digas…- le digo mientras paso por su lado y golpeó su hombro - …tu me obligaste!- digo después de pasar por él
Y comienzo a correr hacia el jardín, él me llama y me llama, pero solo corro, aunque no lo crean desde la puerta de la cocina, hasta el muro que lleva al final del jardín hay como 30 metro de largo, cuando llego subo por el muro y antes de saltar le saco la lengua, como una auténtica niña pequeña, me pareció raro que el dejara de correr a medio camino y solo me observará al saltar.
Pero lo entendí todo al saltar y poner mis pies en el suelo, cuando levante mi cabeza vi el enorme cuerpo de Back frente de mi, lo mire arqueando una ceja.
-Entre a la casa o me voy a ver en la obligación de cargarla hasta dentro!-me dijo
Asentí con la cabeza y empecé a caminar por delante de él, me llevaba del brazo me sostenía fuerte, pero cuando pensó que yo ya me había rendido aflojó el agarre, y fue fácil para mí soltarme de él, de nuevo empecé a correr con todas mis fuerzas, corrí como unos 40 metros hasta poder doblar en la esquina, allí me escondí de tras de un cubículo inmenso de basura, y le marque al móvil de Adam, necesitaba salir de allí sin ser vista, así que le dije que viniera por mi.
Se que no debería de estar haciendo esto, pero es que me canse de estar encerrada y de ser escoltada, no nací para estar encerrada en seis muros, para nada.
…
En menos de 15 min Adam estacionó su auto en mi nariz y cuando digo eso es por qué así fue, su auto rozó mi rostro ya que estaba agachada, me levante abrí la puerta y entre al auto, no pasó ni un segundo de eso, mi móvil comenzó a sonar, dirijo mi mirada hacia la pantalla - Roy- decía.
-Así que ahora sí se interesan por mi!- dije al contestar
-Más te vale que regreses ahora mismo a la casa, cuando llegue quiero que estés ahí!- me dijo, es inconfundible su voz
-Kai yo...- tragué en seco -…No voy a volver!- dije, al principio la voz me tembló, pero luego intente aclararla.
-Nos vamos ya hermosa…-dijo Adam, juro que lo fulmine con la mirada cuando hablo, sabía que si Kai lo escucho yo estoy muerta
-¿Con quien carajos estas Bleir?- pues si lo escucho
-Con alguien que a ti no te interesa… - dije
-Bleir ya estoy furioso y no quiero estarlo mas, así que te regresas a la casa ahora…-
En ese momento más que miedo, sentí horror, sabía que si se enoja aun más, yo iba a estar en serios problemas, así que colgué la llamada, no dije nada más, mi móvil volvió a sonar, pero no atendí y lo apague. Fuimos al centro comercial, me compre un vestido color carne, que ¡madre santa! se me veía impecable, es muy pegado al cuerpo, si me miras muy rápido parece que estoy desnuda, me queda hasta un poco más abajo de mis nalgas, lo convine con unas zapatilla bajas blancas y un bolso del mismo color.
Después de haber pasado un buen rato en el centro comercial, de que Adam también busco algo para el y también fuimos a comer, nos fuimos para su casa, allí me vestiría y arreglaría mi cabello para irnos a la fiesta. Como a las nueve de la noche, después de estar listos ambos, nos marchamos a la fiesta.
Cuando llegamos, habían muchos autos y motocicletas de esas grandes, estacionadas afuera, y ni que hablar de la casa, era inmensa; Adam estacionó su auto enfrente y bajamos del auto, al llegar a la entrada, nos recibían con unos vasos que tenían algún líquido de color dentro, nos dijeron que teníamos que beberlo para poder ingresar, yo quería fiesta así que ni lo pensé, cuando pasó por mi garganta sentí como quemaba, eso si que era fuerte, entramos y buscamos a la chica del cumple, la felicitamos y entregamos su regalo, nada del otro mundo era un bolso Gucci, Adam dijo que a ella le gustaban esas cosas de marca, no lo se, creo que soy la única chica que no le interesan esas cosas así, de maraca.
Luego de haber entregado su regalo, Adam me llevo a la barra, y pedí un refresco para pasar un poco aquello que quemo mi garganta, hace tiempo no tomaba nada, bailamos un buen rato, hace mucho más tiempo que no me divertía así, Dios hace tiempo que no hago nada, me eh vuelto una insociable, creo que esa es la palabra que me describe. Luego me llevaron a una sala donde habían muchos chicos, jugando a algo así como quien aguanta más bebiendo, lo había visto antes, tienes que beber hasta desmayar por tanto alcohol. Pues es obvio que me arriesgue y lo jugué, tenia que aprovechar, ya que mañana puede que ya no exista mas, Kai me matara cuando vuelva a casa.
Ahora me arrepiento de "disfrutar", todo a mi alrededor da vueltas; mientras volvíamos Adam me compro un refresco, para bajar el alcohol de la sangre. Eran las 03:30 de la madrugada cuando salimos de la fiesta, demoramos como media hora en llegar a la mansión, baje del auto, me despedí de Adam y entre como pude, esos portones pesan como muerto, luego de entrar me dirigí a la puerta, casi caigo subiendo las escaleras de la entrada, pero Ross me sostuvo del brazo.
-¿Esta bien señorita, Necesita ayuda?- me dijo y yo levante la mano, negando con la cabeza
-Puedo sola gracias Ross…- contesté y entré
Cuando ingrese a la casa, estaba todo escuro, encendí las luces de la entrada y ahí estaba, sentado en el sofá frente a la entrada, tenía cara de cansancio combinada con una de enojo
-Holaa!- dije levantando mi mano en modo de saludo – volviste…- murmure
-Bleir… Sube ya y date una ducha por favor - me dijo y negué con la cabeza, al mismo tiempo estire mis brazos haciendo puchero, cual bebe
Al verme hacer ese gesto se levantó y se dirigió a mi, se acercó lo suficiente, así que solté el bolso y las zapatilla que traía en mis manos, y pegue un brinco, quedando con mis piernas envueltas en su cintura y mis brazos al rededor de su cuello.
-Te extrañe mucho!- dije y acerque mi cabeza a su hombro para recostarme.