Cuando abrí mis ojos, vi el techo de mi habitación, y supe que todo aquello había pasado ya, cuando me fui a levantar, sentí que alguien sostenía mi mano, mire hacia ella y definitivamente alguien sostenía mi mano con mucha fuerza, como si yo fuera a escapar, gire mi cabeza, y ahí estaba, tumbado a mi lado, dormía como un angelito, - cosa que pasa solo cuando duerme-, se ve tan malditamente hermoso, levante mi mano para acariciar su rostro, pero no lo logre, se movió como si se fuera a despertar, así que tomé mi posición anterior y fingí estar dormida. Sentí su mirada y quería abrir los ojos, pero ni modo que le iba a decir, - si mira, es que me desperté, te vi dormir y luego fingí estar dormida-, pues obvio no, de pronto sentí su mano acariciar mi cabello.
-Despierta ya por favor…- dijo y me dio un beso en la frente
-¿Despierta ya?, eso que quiere decir, ¿que eh estado dormida?- pensé, al segundo sentí como se ponía de pie y sus pasos, cuando abrí los ojos vi que se dirigía a la puerta, sin pensarlo dos veces lo llamé por su nombre
-Kai…- dije, la voz apenas y salió
El se dio la vuelta y sus ojos demostraban sorpresa, pero se veían, no se como explicar esto, - ¿como si su cuerpo se hubiera invadido de tranquilidad?-, se dirigió a mi muy velozmente
-Despertaste! ¿Estas bien? ¿Necesitas algo? ¿Te duele algo? - todas esas preguntas me dejaron anonadada nunca lo había visto tan preocupado, así que solo sonreí
-Tengo sed…- dije-… y mucha – agregué con voz rasposa
-¿No te duele nada?- volvió a preguntar y yo negué moviendo mi cabeza
-Solo tengo mucha sed…- volví a decir
-Muy bien, voy a la cocina por agua, y a informar a la enfermera que despertaste - dijo y se voltio para irse, pero lo tomé de la mano impidiéndole que se vaya
-¡Gracias!- dije- sabía que vendrías por mi…- agregué sonriente
De sus labios salió una hermosa sonrisa, al oírme decir eso
-Claro hermosa, nunca te dineraria en manos de alguien más, daría mi vida por ti…- dijo y mi corazón dio un brinco de felicidad
Nunca me imagine que esas dulces palabras, podrían salir de él, sin darme cuenta mis lágrimas empezaron a caer, él volvió a sonreír y limpio mis lágrimas con su dedo pulgar
-Ahora todo está bien mi niña hermosa…-dijo-…¿tranquila si?, voy por tu agua…- Terminó de hablar y se marchó...
Me acomode en la cama y tomé el libro que me había regalado Marcus el día de mi cumple, mire hacia la ventana y me dio ganas de ir allí, cuando me levante, sentí un dolor inmenso que recorrió toda mi pierna, haciéndome caer al suelo y gritar a la vez, en ese momento vi como entraba Roy, su cara mostraba preocupación.
-¿Estas bien? Que no te das cuenta que aún estás lastimada!, necesitas terapia para recuperarte…- me dijo eso en un tono muy elevado, me dejó muy tensa, nunca lo había oído gritarme, jamás
-Yo... - dije soltando lágrimas - …me da gusto verte Roy – murmure llorando
-Mi hermosa princesa! A mi también me da gusto verte y oír tu voz, discúlpame por levantar las voz, ¿si?- me dijo y me tomo en brazos levantándome del suelo
-Sentí miedo por un momento sabes, pero sabía que te tendría de nuevo…-continuó y me dio un beso en la frente
-Y ahora me vas a decir, ¿donde ibas con tanta prisa?- dijo con una sonrisa en sus labios -a caso ¿te ibas a escapar de nuevo?-
-Tonto!- dije goleando su pecho suavemente - solo quería leer un poco allí…- dije apuntando la mecedora frente a la ventana
-Muy bien, vamos hacia allí…- dijo sonriente -…a por cierto, por lo visto te gustó el regalo de Kai - dijo y yo fruncí el seño
-¿Regalo de quien?- pregunté arqueando una ceja
-Si el libro! - dijo y en eso entró Kai
-¿Que haces con ella en brazos?- preguntó él
- o nada, nada, solo la llevaba a la mecedora, ya que su pierna aun duele…- respondió Roy - …No es para que te pongas celoso hermano – agregó burlón
-¡Cállate! Y ya llévala – bufo Kai - te traje tu agua…- dijo dirigiendo su mirada hacia mí
Roy me dejó en la silla mecedora y él se acercó a mi, con un vaso de agua y una mini bandejita con medicamentos
-Gracias…- le dije - y...por esto también – continúe, poniendo el libro a la altura de mi rostro para que lo viera
-De nada!- dijo y me mostró la sonrisa más hermosa, que jamás había visto en él.
__________________________
A pasado una semana desde que me secuestraron, bueno en realidad dos, Roy me dijo que había estado una semana y dos días inconsciente. De todas formas desde que yo desperté paso una, hice terapia durante ese semana, ahora puedo andar por mi misma, - con un bastón pero sola de todas formas -, antes necesitaba de una silla de ruedas y que también Blue estuviera conmigo en todo momento.
Por cierto Blue se ha hecho mi amigo durante este tiempo, ya que Roy y Kai han estado ocupados con el "trabajo", casi no los veo por la casa. Le pregunté a Blue que por qué su apodo era un color y el solo respondió, - No seas metiche niña-, pues es que me entró la curiosidad, ya que no es el único, pues hay otro chico el cual su apodo es un color, le dicen Black, entonces yo me pregunto, por que sus apodos no son más como, "diablo" o "tigre", parecen más temibles siendo que ellos son mafiosos, se imaginan que a uno de ellos le digan “Pinky”, de solo pensarlo me muero de la risa.
…
En este momento me dirijo a la cocina, por un muffin y un vaso con sumo de naranja, y luego hacia mí nuevo escondite, -la biblioteca-, así es, me vi en la obligación de cambiar de escondite, los muchachos me tienen vigilada 24/7 y aparte de eso, mi rodilla no esta en condiciones de andar saltando muros.
-Bluueee!! - grite al llegar al comienzo de la escalera
-¡Por dios Bleir! , ¿a quien quieres dejar sordo?- escuche su voz
-Kai…- dije, con una sonrisa y sacudiendo mi mano en modo de saludo -…Yo solo quería bajar, y Blue no estaba a en la puerta de mi habitación - continúe haciendo una mueca y encogiéndome de hombros
-Bien, pero enserio… ¿Era necesario el grito?- me respondió mientras subía las escaleras para cargarme y luego bajar con migo en brazos
-Blue no va a estar por unos días -dijo
-¿Fue a matar a alguien?- dije y eso lo dejo pasmado, me bajo y solo se fue, no dijo nada - estúpido …- dije en un susurro
-Te escuché niña!- me dijo y levantó su mano en modo de saludo, para despedirse.
Después de haber ido a la cocina por lo que quería, me dirigí a la biblioteca, allí me quedé como por dos horas leyendo, Marcus me hizo una habitación secreta, esta de tras del librero más grande de la biblioteca, allí puso plantas y una mini cascada eléctrica, nadie sabe de ella, por eso es mi nuevo escondite secreto, allí hay mucha paz y tranquilidad.
Nadie sabe que eh venido aquí hoy, de pronto escucho un grito que me saca de mi mundo, salí lo antes posible cerrando el librero de tras de mi, en ese momento entro Kai a la biblioteca.
-Aquí estoy…- dije
-dónde te metes Bleir, llegó media hora buscándote! - me dijo - ¿por que carajos no avisas donde vas? - eso lo dijo en un tono tranquilo, pero sus ojos no decían lo mismo
-Lo siento, yo me entretuve leyendo…- dije - …perdí la noción del tiempo, lo siento!- volví a repetir
-sube a tu habitación Bleir, voy a salir y no quiero que salgas de allí…- me dijo mientras se daba la vuelta para marcharse
-¡No!- dije - No voy a ninguna parte Kai, ya suficiente tengo con no poder salir ni al jardín, como para que también ahora me obligues a permanecer en mi habitación - continúe, eso lo dije con un claro tono demandante
-Bleir, ve a tu habitación y no digas nada más!- demandó
-No voy, al único lado que puedo irme, es de esta casa, ya soy mayor y puedo hacerlo!- no se por que, pero en ese momento mis lagrimas me traicionaron
-¡PUES VETE!- dijo en un grito, eso me dejó pasmada -¿ves? ¿Por qué no te vas?, te estoy dando permiso -dijo girándose al fin para mirarme, sus ojos se abrieron como platos al ver los míos con lágrimas
-Muy bien! - dije y empecé a caminar en un paso lento hacia la puerta, cuando llegue hasta donde él estaba me impidió seguir, me cargo en sus hombros como bolsa de papa
-¿Que acaso eres boba? Sobre mi cadáver te vas de esta casa!- dijo y me dio una nalgada, haciéndome gemir de dolor
-Bájame ya Kai! Ya basta, te comportas como un niño…- le dije pero no funcionó
Subió las escaleras cargando conmigo, entro a mi habitación, se acercó a la cama y allí me dejó, no pasó ni un segundo de eso, en cuanto se separó le plante una cachetada en su mejilla
-eso es por la nalgada…- dije arqueando una ceja
En ese momento y sin previo aviso, junto sus labios con los míos, en un beso corto pero tierno
-Y eso es por llamarme niño…- me dijo, sonriendo de lado para después morder su labio inferior
-quiero mas- dijo la vos en mi cabeza, - Yo también -dije, sin darme cuenta en vos alta
Kai me miró con cara de que no entendía nada, luego volvió a sonreír y se marchó.
-Dios! ¿Que dije? No, no, no ¿que fue eso? Me beso…- dije tocando mis labios
Puedo jurar que en este momento me estoy volviendo loca...