| Dos visitas inesperadas |+18

3266 Words

Un gemido involuntario escapa de mis labios cuando sus dedos apartan la tela de mi tanga con una facilidad endemoniada, como si mi ropa interior solo fuera un obstáculo molesto que debía ser removido cuanto antes. Su boca caliente se posa sobre mis labios vaginales con una devoción perversa, dejando besos cortos, húmedos, tortuosos, preparándome, separando mi piel con sus labios antes de deslizar su lengua con una lentitud agonizante. Mis piernas tiemblan con el primer contacto, mi coño palpitante recibe su lengua y un jadeo entrecortado se filtra entre mis labios cuando succiona mi clítoris sin piedad. No hago ni el menor esfuerzo en ocultar lo mojada que estoy, en disimular cuánto me enciende su toque, cuánto anhelo que siga devorándome como lo hace. Porque Malachi no me come con calma,

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD