SEÑORA RODRÍGUEZ

953 Words
ETHAN Escuché como los pasos de la mujer que amo se alejaba de mi, llevándose a mi hija en brazos, quería golpear todo, nunca había sentido tanta necesidad de golpear cosas como ahora, me odie por la debilidad que sentí frente a ella, por aquel momento en el que estuve a punto de pedirle que se quedará, pero el recuerdo que estaba grabado en mi mente me lo impidió. Apreté los puños molesto por estar pensando en ella, parece que mi mente no sabe hacer nada mas, pase la noche en vela intentando ahogar mi dolor con alcohol, pero ninguna cantidad fue suficiente, nada la hace desaparecer y cuando mi mente dejo de recordar, mi corazón se encargo de mantenerla cerca. Entre en la ducha eliminando los rastros del alcohol y las marcas de labial sobre mi cuello. Una hora después estaba entrando en la editorial y para sorpresa de nadie, recepción estaba sola, resople molesto de camino al ascensor para ir a mi oficina y lo primero que veo al abrirse las puertas es a Marion, conversando alegremente con una pasante del departamento de diseño. — Señorita Hill, si en algo le importa su empleo, le aconsejo que pase más tiempo en su área de trabajo que en los pasillos. — Digo con tono despectivo. Puedo ver como le molesta el tono que uso con ella y puedes ser que este desquitando mi furia contra todos pero estoy cansado de la ineptitud, que les des tu confianza y decidan aprovecharse. Sin decir nada más subí al ascensor obligandolas a salir de el. — Señor Rhys, Buenos días. — Salida mi asistente kyle mientras se pone de pie. — Hay alguien esperándolo en su oficina. — Anuncia y parece tenso. — ¿Cómo mierda es posible que cualquiera pueda entrar a mi oficina? — Grito sin detenerme. — Señor yo.... — Intenta poner alguna excusa. Me giro para mirarlo de tal forma que estoy seguro que entendió que tenía que guardar silencio si quería conservar su trabajo o su vida. Abro la puerta y la imagen de un hombre sentado frente a mi escritorio me recibe, lleva un traje azul y puedo notar que su espalda está tensa. Para alguien que entró a mi oficina sin mi presencia no parecía lo bastante seguro. Cerré la puerta de golpe y el hombre salto de la silla para ponerse de pie. — Señor Rhys. — Saludo casi tartamudeando. Esto comenzaba a parecer un chiste que clase de tipo es este, camine en dirección al mini mar y mero servi una copa mientras el hombre me seguía con la vista. Me acomode en mi silla con la espalda recta y di un sorbo a mi bebida antes de hablar. — Largo. — Dije mientras dejaba el vaso sobre mi escritorio. — Señor Rhys, yo...— Nuevamente tartamudeo, nervioso por mi reacción. — Mi nombre es Morgan Kelly. — ¿Algo en mi expresión supone que me interesa su nombre? lo quiero fuera de mi oficina. — Señalé la puerta y vi cómo se movía hacia ella. — Soy abogado familiar, represento a la señora Alessandra Rhys, perdón Rodríguez, la señora Alessandra Rodríguez. — ¿Que carajos acaba de decir? — Despegue la vista de mi computadora y lo mire como si pudiera matarlo con una sola mirada, quería destrozarlo por haber dicho eso. Se alejo de la puerta y camino con cautela hasta mi escritorio, está vez sin sentarse, era tan escuálido y demostraba poca seguridad al hablar. — Señor Rhys, mi nombre es Morgan.... — Eso ya me lo dijo. — Interrumpí. — Dígame ¿que hace aquí? — Me pareció apropiado presentarme personalmente para informarme que se interpondrá una demanda de divorcio por parte de la señora Rodríguez, yo estaré a cargo de todos los asuntos legales. — Saco una tarjeta del interior de su saco y la coloco sobre el escritorio. — Me gustaría ponerme en contacto con sus abogados. No sabía cómo ese tipo tan insignificante había logrado ponerme de tan mal humor, tenía la respiración acelerada y los puños apretados, listo para golpearlo si se atrevía a decir cualquier otra estupidez. — Largo. — Dije entre dientes. — salga de mi maldita oficina ahora mismo. — Me puse de pie en un movimiento y golpee con las palmas mi escritorio. Al tipo no le quedó más remedio que salir corriendo, valoro su sentido de supervivencia. ¿Que mierda fue eso? ¿una demanda de divorcio? y está usando su apellido de soltera, ¿tantas ganas tiene de largarse con ese tipo que ya está pidiendo el divorcio, termine mi trago y me deje caer sobre la silla. Quería enojarme, quería odiarlo y en cambio la amaba con todas mis fuerzas y eso hacia que doliera cada vez más. Saque el teléfono de mi bolsillo y marque su número, una, dos ,tres ,diez veces y no respondió, no sabía cómo contactarla, no respondía el teléfono y no tenía ni puta idea de dónde se estaba quedando. Mire mis manos temblorosas de ira, tenía los nudillos rojos y algo hinchados, con pequeños cortes provocados por los golpes que le di al.... No podía mencionarlo, no quería revivir ese momento. — Señor Rhys, tiene una junta con Annel Collins, a las 5:00pm para programar la firma de autógrafos.— Anuncio kyle por el intercomunicador. — Llama a mi abogado. — ordene sin responder a lo que había dicho antes. Lo que menos quería era trabajar ahora mismo, no tenía cabeza para hacerlo e irónicamente era la única forma de olvidar lo que está sucediendo. Me trague el odio que crecia en mis entrañas y me concentre en hacer lo que mejor me sale, trabajar.
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