Narra Max Miller
Me despierto cuando escucho sonar la alarma y la luz del sol me da en la cara mi reloj marca las 9:30 am , me levanto de muy buen ánimo, no sé qué me está haciendo esa chica que hasta me levanto con una perfecta sonrisa en mi rostro, cosa que no me había pasado antes, es muy extraño pero se siente bien y debo reconocerlo.
Me meto a la ducha a tomar un refrescante baño y mientras lo hago canto mi canción favorita, wow de veras que me siento genial, estoy seguro que el abuelo estará feliz y emocionado con la noticia.
Salgo de la ducha, me visto casualmente tomo un vaso de jugo y me voy directamente a la compañía, al llegar saludo a Ann la secretaria del abuelo, según tengo entendido Ann quedó viuda hace muchos años y vive sola, a pesar de todo siempre tiene una hermosa sonrisa en su rostro, ella debe tener unos 60 años, aún así se conserva muy joven, de veras admiro a esa mujer y le tengo mucho respeto y aprecio.
Al llegar a la oficina del abuelo entro directamente porque le quiero dar una sorpresa, lo saludo calurosamente y sé que está feliz de verme.
— Tan rápido por aquí, espero que me tengas excelentes noticias, el tiempo está corriendo y una boda no es nada fácil de planear — Dice el abuelo, estoy ansioso por ver su cara cuando le escuche lo que tengo que decirle.
— Justamente a eso venía abuelo, ya tengo a la candidata perfecta, anoche salí con ella y hubo mucha química — Se lo digo con mucha emoción para que él sienta lo que yo estoy sintiendo, no es amor claramente sino que esa chica es perfecta, es preciosa, educada, amable, de buena familia y si me voy a casar debo hacerlo con lo más cercano a la perfección y esta chica definitivamente lo es.
— Veo que te haz puesto manos a la obra, eso me alegra mucho, dime ¿ Quien es la afortunada Sra Miller? — El abuelo si que es curioso, si yo fuera el estaría igual de ansioso.
— Es la Srita Madisson Phonix, hija de los Srs Lucca y Julieta Phonix y creo que el resto ya lo sabes — Era una de las 10 candidatas que incluyó el abuelo en la lista, su perfil estaba bien definido así que doy por hecho que el ya sabe el resto de la información.
— Sabía que la escogerías y sinceramente estoy muy feliz de que lo hayas hecho, no solamente es la más hermosa de la lista, sino también la más pulcra, de todas las candidatas ella es la única que no tiene registros amorosos y ningún tipo de escándalos, además de ser la única heredera de esa gran compañía, sin duda será una excelente fusión, ahora dime ¿ Como van las cosas con ella? — El abuelo tiene razón no es que sea egoísta o machista por así decirlo, pero el hecho de que la srita Phonix no tenga registros amorosos me gusta porque eso significa que no hay exs no superados ni traumas amorosos, esta totalmente libre y con un registro amoroso totalmente limpio.
— Antes que nada debo darte las gracias por haberla seleccionado, de otra forma no habría encontrado tal joya, esa chica es perfecta abuelo y por otro lado anoche salí con ella y quedamos en vernos hoy nuevamente para cenar, si todo sale bien te la presentaré este fin de semana, ya sabes no hay tiempo que perder — Está noche la voy a convencer de ser mi esposa, todos tenemos intereses y yo le puedo cumplir cualquiera que sean los suyos, así que si voy decidido a hacerle mi propuesta hoy, anoche por lo calurosa que estuvo la velada olvide entregarle mi obsequio, así que esta noche lo recibirá doble.
— Ya lo sé hijo, por eso personalmente me encargué de seleccionar a las candidatas porque sé que tus gustos son vulgares y corrientes — De cierta manera el abuelo tiene razón, pero no podemos culpar solamente a las mujeres ya que a mi me gustan las cosas fáciles y mucho más cuando se trata de mujeres, sin compromisos y sin relaciones amorosos todo meramente de carácter s****l, así se ahorra tiempo y dinero en las salidas a comer, los ramos de flores, los regalos y el romanticismo hipócrita que usan los hombres para llevarse a las mujeres a la cama, simplemente soy directo y sin rodeos.
— Tienes razón abuelo, te lo agradezco mucho, ahora sin más que decir debo ir a prepararme para la velada de esta noche, pero antes deberíamos ir a almorzar juntos — Desde que regrese de mi doctorado en Indonesia hace un par de meses no he tenido un almuerzo con el abuelo y esta me parece la ocasión perfecta para hacerlo.
Después del almuerzo con el abuelo, llamé a Ron y quedamos de encontrarnos en la joyería hoy compraré el anillo para hacerle oficialmente la propuesta a la Srita Phonix, sienta que esta vez ella aceptará. Al llegar Ron ya está esperándome en la entrada, vemos algunos de los modelos y me decido por un anillo con un diamante en forma de corazón de 24 quilates, es precioso el anillo en sí es en forma de infinito con pequeños diamantes incrustados por todo el contorno, sin duda es bellísimo digno de las bellas manos de la Srita Phonix, me lo entregan en su respectiva cajita, voy decidido ha hacerle la propuesta como ella se lo merece.
Llame a la florería para que me alisten un lindo ramo de rosas, sé que a ella le gustan las rosas blancas, así que de esas encargué y también llame al restaurante para que nos preparen una mesa para nosotros solos en la terraza sin que nadie nos interrumpa y para que designen a alguien para que al momento de que me arrodille hayan fuegos artificiales, quiero impresionarla para que Madisson no se niegue a mi propuesta.
Llego a mi apartamento y ya se me hizo tarde, rápidamente tomo una ducha y me visto con mi mejor traje, es un smoking azul oscuro, peino mi cabello y mi barba está perfectamente acomodada, me veo genial con mis labios rosas mis cejas pobladas y mis pestañas crespas. Esta noche esa chica se enamorará de mi.
Al llegar al restaurante me llevan a la terraza y se ve espectacular, el camino está adornado con velas y pétalos de rosas, en mis manos llevo el ramo de rosas, el collar que le iba a entregar ayer y el anillo lo llevo en mi bolsillo, estoy nervioso nunca había hecho algo parecido y jamás había pensado hacerlo. Le pedí al mesero que únicamente la llevara a la entrada y que le indicara el camino para que llegue ella sola hasta aquí.
Después de unos minutos la veo entrar muy formal para mi gusto pero se ve perfecta, muy perfecta y sonrio al verla, le entrego el ramo de rosas y nuevamente beso despacio y suavemente su mejilla, ella nuevamente se ruboriza y se pone nerviosa. La veo directamente a los ojos y le acomodo su silla para que tome asiento y empezamos nuestra charla.