Seguí escribiendo mi historia hasta que sentí que estaba bien, y mire el tiempo que llevaba. Más de 1800 palabras en casi 2 horas, me habría encantado continuar escribiendo, pero no lo hice, sería más tiempo y lo mejor que podía hacer era corregir la ortografía. Me detuve unos minutos descansando la mano que ya me dolía de tanto escribir sin parar, a veces me pasaba eso y dejaba de escribir por unas horas. En ese momento no podía parar tenía que seguir escribiendo, debía continuar y terminar todo antes que se acabará el tiempo. Me faltaban mil palabras más o menos para terminar. Lo único que pude hacer fue unos masajes en la mano mientras pensaba, debía evitar a costa un bloqueo mental o escribir frases sin ningún sentido. Cuando el fastidio de la mano, poco a poco se me recuperaba

