Reconciliación

1579 Words
La segunda persona fue Ana Castillo. Un juez se dirigió hacia ella. —Bueno, tiene una de las mejores historias, un buen comienzo atrapante y entretenido. Una de las mejores historias del día. Como se lo dijimos a Marlon tengan cuidado, están rayando con el plagio y probablemente tomemos medidas sobre eso. El tercero fue Esteban, mejoro bastante para llegar allí. Eso me hacía sentir más presión ya no solo manejaba el genero romance empezó a explorar otros y le iba bien. Yo no era el único que estaba sobreponiéndose a sus debilidades. Todos lo estaban haciendo. No escuché lo que le dijeron, solo por tener ese lugar ya me dejaba inquietos la ventaja que creí que tenía ya no me iba a servir. Tenia que levantar la cabeza y reconciliarme con Cristina. Me llamaron a mi de cuarto. Fue bastante sorpresivo, no estaba tan mal como pensé. Me levanté y me dirigí al frente de ellos. La jueza con más edad me habló. —Jhon, sabemos la presión y el ambiente que estas sufriendo, además eres la persona a la que más le han sucedido cosas, esto sin duda te hace el más conocido. Además eres un subí baja, un día eres uno de los mejores y al otro estás en el puesto de abajo. Bueno volviendo a los resultados de hoy. Tu historia no fue mala, solo que no llama mucho la atención, la trama es buena, pero es tediosa leerla, muchos personajes, y el lector se pierde. Solo es eso, sin embargo es bueno y hay que hacer algunas correcciones. Me fue bien en ese día de competencia a pesar de todo. Me sentí algo aliviado, pero aún tenía que resolver mis problemas, con todos. Después del reto camine por el coliseo, evitando encontrarme con los otros participantes, o con el grupo de fan de alguno. Sin embargo vi a Lucía por allí, y me sentí mal, por su bien y el mío no le hable ni nada por estilo. Solo cruzamos miradas por unos segundos. Ella estaba con otras personas dialogando. Fue algo raro para mí, estaba dando vueltas por ese lugar como loco. Me choque de frente con uno de los jueces el de gafas con el que me crucé hace un rato —Eh…disculpe, estaba un poco distraído. —¿Huyes de algo?. —Eh…si… Evitó encontrarme con cualquier persona que sea del concurso, ya sabe, todos creen que hice trampa, todo el día del reto fue así, esas miradas de odio son incomodas, yo la verdad no sé qué hacer. Ese hombre me miro y se tomó del cabello. —Entiendo, pero por favor, ten más cuidado pareces un loco huyendo. Como ya te dije debes esperar que pase esta situación. Después algunos tomaran Espere que se fuera la mayoría de gente y tome un carro hacia el hotel dispuesto a pedir perdón y explicar todo, en un momento pensé en hablar con Lucía, e ir a hablar con ella a su casa, pero lo mejor era hacerlo cuando el ambiente se calmarse un poco. Cristina era mi principal objetivo. Fui hasta su cuarto de hotel y toque la puerta, tratando de que ella me abriera, pero no lo hizo, la llamé en repetidas ocasiones, pero no me abrió. Fue desesperante, no poder verla y explicarle todo, me hacía sentir culpable, mientras todos me veían como tramposo quería tener alguien en quien refugiarme. Camine por los pasillos del hotel, no tome el ascensor, preferí bajar caminando y allí vi a Esteban, el solo me miro como si yo no fuera nada, en está ocasión no podría decirle nada todos estaban en mi contra. A su lado venia Mónica, ella si le habló. —Interesante, bueno parece que te ha ido bien, no crees que lo mejor es que abandones el concurso, si tú ganas eso causara mucha controversia. Eres un tramposo, el recibió todas las críticas por lo que hizo, pero a ti te ayudaban en cada concurso, ¡cerdo! Trate de responderle de la manera más cordial posible, y evitar una discusión entre los dos. —Yo hice mis historias por mi cuenta, como todos ustedes, nadie me ayudó no abandonaré solo porque a ustedes se empezaron a imaginar eso, están equivocados, por algo el resto de los jueces. No hicieron nada, ustedes no tienen nada que ver allí. Vivan sus vidas y no me molesten —Jhon eres un tramposo, comprobaremos de una o otra manera que ella te ayudo, y por eso hasta esta fase, ya lo verás, cuando menos esperes vas a ver lo que haremos. Esa chica se fue de allí, dejándome solo en el pasillo. Se notaba la rabia que tenía por lo que se decía. No podía imaginar el juego sucio que estaban apunto de montar, pero no iba a abandonar el concurso, seguiría aquí. Hasta que terminara. Cuando llegue a mi cuarto ví varias panfletos pegados que decían “Cerdo tramposo”, “Rata”, cosas así, yo no le hice mucho caso a eso. Solo los recogí y los tiré a la basura. Me fui a dormir temprano. Pensaba en Cristina aún, eso me hacía sentir peor mi desconfianza me había hecho cometer un error del cual yo no podía escapar. Si tan solo hubiera tenido el valor para enfrentarlo que paso en ser momento no tendría porque soportar nada de esto. Yo estaba sentado en mi cama, cuando moví el brazo sentía algo, y trate de tocarlo, era la tablet de Cristina, me sentí mal, ella había hecho tanto por mi, de devolvió las ganas de seguir aquí, y no quería seguir así. Ya que no tenía celular más, solo pude aprovechar y mirar la tabla. Primero estaba Esteban, luego Marlon y yo. No quería salir de esa zona. A faltaban pocos días para que esto se acabara y no podía alejarme mucho. De pronto entro en mensaje a la tablet, un correo de un juzgado le había llegado a ella, debido a una denuncia, por acoso de una persona. Eso confirmo lo que ella me dijo. No tuve el valor de leerlo, ya sabía más o menos de que trataba eso y que todo lo que me dijo fue verdad. Me levanté de nuevo a hablar con Cristina. Salí corriendo de mi habitación sin pensarlo y toque la puerta de una forma apresurada, pero no dije su nombre. Ella abrió, pero de inmediato quiso cerrar, yo puse mi pie allí. —Ay… —Enserio. —Solo déjame hablar, yo no hice nada ayer, solo las circunstancias sucedieron así. Cristina se detuvo, y la abrió. —Esta bien, solo te escucharé un rato, sino me convences hasta allí, termina todo. —Si, lo haré Entre rápido y me quedé parado mientras ella escucha. —Ayer después de el reto vi que el te beso, ya alguien me había hablado de el, era incapaz de preguntarte, porque tú me dejaste todo claro solo esto era una aventura, donde estaríamos por estos días. Yo no tengo derecho a reclamarte por tu vida, lo sé, pero yo no soporte verte así. Después del concurso te busque y los vi. El te tocaba a ti, no se tal vez mi perspectiva allí no fue la mejor. Me sentí traicionado, usado. Yo me fui caminando entre la lluvia y ella me encontró, me llevo a su apartamento, pero no pasó nada, lo juro. Cristina me seguía mirando y se levantó. —¿Si viste que esa escena?¿Porque no te acercaste?¿Porque no trataste de acércate a mi?. —No tuve valor. No lamento no soy alguien que pueda enfrentar este tipo de cosas. Ella me besó en el cuello y siguió hablando. —El me quiso obligar primero tocándome, pero después desistí hacer eso, y se puso violentó, yo no hice nada con el, como tú piensas, Aún no te perdono, pero te creo. Solo dame unos días. Fue bueno que arreglamos en parte las cosas, pero ahora debía concentrarme un poco más para terminar bien. Yo la abrace demostrándole mi cariño, y mi apoyo, no tenía el permiso para tocarla como antes, pero podía darle fuerza para que continuará. Seguía haciéndolo hasta que se empezaron a convertir en caricias, la bese en la boca y me apoye en su hombro. —Necesito, tu ayuda, todos creen que hice trampa, acompáñame, por favor. No se porque le dije eso, tal vez estaba inseguro de mi mismo. Demasiadas cosas pasaban por mi mente. —Por ahora no puedo, pero te ayudaré a planear dos géneros que posiblemente pongan en cualquier momento. Ella se sentó en la cama, estoy algo cansada, mañana temprano podemos hablar de eso. Tuve una noche difícil. —Entonces, me quedo a dormir contigo. Su mirada era de alguien, triste, no sabía que le había sucedido anoche, así que no podía deducir nada, pero ella respondió de una forma tranquila. —Si. Con su respuesta, empecé a pensar en comprar algo para cenar esta noche, los dos aquí, pero debía planearlo todo con ella. —Voy a salir por un momento, te traeré algo, no te preocupes, yo sé cómo moverme en esta ciudad, por favor espérame. Me fui tan rápido que no le di tiempo para responder. Solo pensé en ella, y como ponerla feliz de nuevo, aunque no sabía los gustos de ella para comer. Estaba dispuesto a todo en ese momento.
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