No supe de Bree en el resto de la tarde, supuse que estaba ocupada y yo estaba sin ganas de hablar con otra persona, así que, no la molesté el resto del día. Cuando volví al hotel, era bastante tarde. Miré el teléfono de Bree y no tenía ni un solo w******p de ella. Había estado tan absorto en mí, que no había pensado en que ella estaba sola en Miami. Me preocupé y la llamé enseguida. Una Bree somnolienta me contestó con un solo ojo abierto. Bromeé diciéndole que estaba enojado, porque no sabía de ella, mientras solo estaba dormida. Se disculpó conmigo diciendo que estaba muy cansada y bostezó. Me sentí mal por despertarla y me despedí tranquilo, sabiendo que ella estaba bien. Y, aunque quería preguntarle por su día y cómo se había sentido tan lejos de casa, prefería dejarla descansar. Me

