Ese día llamé a Henry. —¿Conseguiste algo? —Buenos días para ti también, Ramsés —reí. —Buen día, Henry. —Y respondiendo a tu pregunta, sí. ¿Cuándo tendremos el honor de contar con tu presencia? —¿Cuándo podríamos hacerlo? —Podría tener todo listo en dos días. ¿Te parece? Sonreí victorioso, ya que, eso me daba tiempo de contratar seguridad para Bree, porque, lo que había pasado la noche anterior, no podía repetirse. Contraté seguridad enseguida, guiado por recomendaciones de Caden y los presenté a Bree, quien me miró no prestando la suficiente atención. La primera orden para Andrew fue que no perdiera de vista a Bree y que movimientos extraños me fueran informados enseguida. Cuando le dije a Bree que, tenía que ir de viaje, se quejó y con tono mandón preguntó. —¿Te vas de via

