Tantas horas sentado frente a la computadora, habían dejado mi vista agotada, así que, decidí dormir un rato, aunque sin Bree, me costó mucho conciliar el sueño. Era increíble lo rápido que me había acostumbrado a que estuviese a mi lado. Fui despertado por Bree, encima de mí, llenándome de besos. Esto, definitivamente, había sido un buen despertar y se lo hice saber también, diciéndole que la había extrañado. Cuando ella me dijo que también lo había hecho, sonreí como un tonto y ella continuó melosa, abrazándome y besándome todo el tiempo. Cosa que era totalmente extraña, así que, bromeé diciéndole que había bebido más de la cuenta. Me miró extrañada y preguntó a qué me refería. —Hueles a alcohol y, además, estás muy amorosa, algo propio de la Bree ebria, primero tóxica y después amoro

