Peyton no le permitió profundizar en el beso como él hubiera querido. Sabe que algo entre ellos ha ido cambiando, es innegable. Ella ha notado cierto cambio en las actitudes de él, más sin embargo, tiene dudas, Orestes no le ha dado motivos trascendentales para ella ceder como por momentos sueña. Se separó lentamente de él e hizo que quitara sus manos de su rostro. No dijo nada, solo giró su rostro hacia el frente. El beso pasó a segundo plano la emoción del avance que lograron en esa audiencia. Era normal. Ambos se sintieron perturbados, y se negaron a hacérselo saber al otro. Ya estaba agotada de insinuarle la idea, y hasta decirle lo que ella espera de él —Vamos a casa, por favor—le pidió en voz baja. Él la observó por unos segundos y luego le hizo caso. En silencio manejó hacía la

