—Señor Vasileiou, la señora está en riesgo de tener un parto prematuro, no es conveniente que ella dé a luz ahora, ni ella ni los bebés están preparados —advirtió la doctora en el área del pequeño consultorio que hay en el área de la emergencia. —En ese caso, ¿Cuál es la solución para evitarlo? —preguntó Orestes. —Hemos controlado las contracciones, ya han disminuido, lo que quiere decir que el riesgo va disminuyendo pero eso no sucederá del todo este día —afirmó la doctora—. Debemos hacer todo lo posible por extenderle lo más que se pueda el momento del parto, si logramos prolongarlo hasta los nueve meses habremos ganado. —Ajá, no le estoy entendiendo, ¿Qué van a hacer? Ese es su trabajo ¿O no? Para eso es que la traje a este lugar —preguntó Orestes sin comprenderla. —Sí, mi trabajo

