Como quiera que había concertado reunirse con los iraníes al día siguiente al día siguiente en su empresa. Orestes despertó temprano, incluso antes que Peyton, la miró por un breve instante y por la misma sensación de inseguridad que lo había ido acompañando decidió vestirse e irse para estar temprano en su empresa. Desayunó algo ligero y salió inmediatamente terminó. La reunión se llevó a cabo, estuvo buena parte de la mañana discutiendo las ideas que los iraníes querían y él allí les planteó varias propuestas. De ambos lados recibieron con agrado las propuestas y para Orestes eso era algo positivo, pues con ello tendría algo que no admitía distracción alguna. El proyecto requería toda su atención y más porque se comprometió a presentar en una semana los primeros planos de las embarcaci

