Defenderme de ti mismo

2539 Words

Al día siguiente, Peyton estando en la habitación terminando de vestirse, se vio sorprendida al ver aparecer a Orestes en la entrada del vestidor. —Em.., disculpa —le escuchó decirle, no encontró nada extraño, con suerte ella agradeció estar ya vestida porque él no es de los que anuncia su llegada, hace acto de presencia así no más—. Buenos días, vine a decirte que a las diez estarán aquí en casa uno de mis abogados y el investigador al que le encomendé aclarar toda la verdad en torno a la situación de las niñas. —Está bien, a esa hora estaré abajo —le respondió Peyton en una actitud diplomática. —Bueno, estaré en mi despacho, trabajaré desde aquí mientras ellos llegan —le informó y se dio la vuelta para abandonar el vestidor y la habitación. Lo que menos quería era terminar alterándol

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