Conviviendo con el enemigo

3190 Words

—Listo —le anunció Carson a Orestes al teléfono. El reloj marcaba pasada la una de la madrugada, cuando Carson entró a su departamento. Hubiera podido esperar al día siguiente para notificarle lo sucedido. Media hora atrás acababa de llevar a su prima a su casa. —Carson, ¿No ves la hora? —le reclamó Orestes somnoliento. Es poco lo que Orestes ha alcanzado a dormir en los últimos días, esa noche era una de esas donde logró descansar temprano y conseguir la relajación total, por lo que se sentía molesto al ver el nombre de su socio reflejado en la pantalla del móvil. —No te quejes, te llamo para darte un reporte de la tarea que me encomendaste —le dijo su socio. —Podías perfectamente notificarme esto mañana —cuestionó Orestes—. ¿Qué tan extraordinario puede ser para que seas imprudente?

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD