"El destino se lleva siempre su parte y no se retira hasta obtener lo que le corresponde"
Haruki Murakami.
Siempre soñé con el momento de volver a estar en frente del que considere el amor de mi vida, me imaginé un perfecto diálogo de todas las cosas que le diría si lo volvía a ver.
Ahora, estoy frente a él, y siento que el tiempo se detuvo a nuestro alrededor.
No pensé verlo tan pronto, existía la posibilidad de reencontrarnos, por que Matt con el tiempo retomo contacto con él, no me molesto, su amistad no tenía nada que ver conmigo, por ende, supuse que estaría invitado al matrimonio, pero si me extraña verlo tan pronto, la boda es en dos semanas.
Se que se hablan y se ven de vez en cuando, también se, que esa amistad tan estrecha que tenían antes se quebró cuando me traiciono hace tanto tiempo atrás, mantienen más que nada un contacto de conocidos que de mejores amigos como en el pasado.
En estos momentos, de pie frente a Nate, me doy cuenta lo cambiados que estamos los dos, y que esa famosa frase del que "El tiempo todo lo cura" es una absoluta estupidez, no puedo negar que todavía siento algo de amor por él, pero las ganas de matarlo son más grandes.
El tiempo no ha curado ni una mierda, de solo recordar el pasado me duele el alma.
Mi corazón salta en mi pecho, no por emoción, si no, por rabia. Tengo tanta ira acumulada para con él, que no se por donde comenzar a descargarme.
Quisiera golpearlo y maldecirlo hasta el cansancio.
Él me ve impresionado, y no es para menos, ya no soy la chiquilla de entonces, durante estos años cambié en todos los sentidos, me volví un mujeron que muchos quieren o quisieran a su lado, soy más fuerte de lo que era cuando él me conoció, independiente, decidida, empoderada y fría, para bien o para mal, él provocó estos cambios en mi.
En mi rostro Nate puede ver solo desprecio, asco y odio hacia su persona, su ojos demuestran tristeza y arrepentimiento, y la verdad...me vale una mierda que sienta eso.
No tiene derecho a sentir nada, él ocasionó todo esto, es su culpa que terminaramos así, él me traicionó y humilló de la peor manera.
Quería tanto unas explicaciones de su parte, que ahora, al tenerlo solo a pasos de mi, me doy cuenta, que esas explicaciones ya no sirven de nada...nada cambiará entre nosotros aunque me diera mil excusas.
El dolor, daño, tristeza, soledad y humillaciones que sufrí por su culpa estarán por siempre conmigo, el pasado no se puede borrar, menos con patéticas excusas que puedan salir de su asquerosa boca.
Mientras más pienso, más me hierve la sangre de rabia e impotencia.
Él se percata de mis cambios de expresión conforme van pasando los segundos, y los ojos se le nublan de tristeza.
¿Que esperaba?
¿Que lo recibiera con los brazos abiertos?
¿Que saltaría hacia él y lo besaria como antes?
¿Que sería su amiga después del daño que dejó en mi?
Es un idiota si cree que conseguirá algo de eso de mi parte.
Al girarme y enfrentarlo generé una coraza en mi corazón para que no se diera cuenta de los sentimientos que me provocan verlo, me niego a que vea una Amina vulnerable, no pienso derramar lágrimas por personas que no valen nada, aunque en el fondo me esté muriendo por salir corriendo a llorar desconsolada en algún rincón del planeta, pero no le daré el lujo de verme destruida.
En apariencia está casi igual, no puedo negar que sigue estando igual de guapo, pero ahora se le ve más adulto, y claro, ya tiene 30 años. Lleva el cabello recortado, barba bien cuidada, traje a la medida de alguna marca carisima y un reloj último modelo.
¡Vaya! este Nate que tengo enfrente es una lamentable versión del hombre que algún día amé, no queda nada de ese Nate rockero, amante de lo simple y sencillo, hoy grita poder y lujo por doquier, se convirtió en lo que tanto decía odiar.
No quito mi vista de él y él menos de la mía, estoy con la frente en alto, no tengo nada más que temer, lo que tanto pavor me daba se dio sin siquiera esperarlo.
El destino nos puso frente a frente mucho antes de lo esperado.
Ninguno habla, nuestro alrededor prácticamente desapareció, siento mis manos frías al tener una lata de cerveza en cada una y a pesar de que me están comenzando a doler, no cambio mi postura, no seré yo la que comience a hablar.
Estoy decidida a dejarle en claro el profundo rencor que tengo hacia él y su maldita existencia.
Quiero que se de cuenta de lo que perdió, que sufra al verme ahora como una mujer fuerte y decidida por la vida.
Una mujer que no se doblega ante nadie.
Que vea a la mujer que alguna vez lo amo como nadie en el mundo y que ahora solo siente odio hacia él.
Se que le duele mi indiferencia, lo conozco lo suficiente como para saber que no se esperaba verme aquí y del como lo estoy viendo ahora...como una escoria humana.
- Nate, no te esperaba aquí...hmmm...como nunca respondiste mis mensajes - Escucho que dice Matt, se acerca a él para aligerar la tensión del momento y lo aleja un poco de mi, estábamos a escasos pasos de distancia.
- Lo lamento, no tuve tiempo - dice escuetamente sin quitarme la mirada.
- Ya veo - dice algo incomodo Matt y veo como Lucía quiere ahorcar a Nate por estar aquí.
- Ami, conseguiste la cerveza? - escucho como me habla Ethan llamando mi atención, él si la merece.
- Si, aquí están - corto el duelo de miradas que tenía con el innombrable y me giro para ver a Ethan ingresando a la cocina, le sonrió amablemente y le entrego la cerveza.
- Gracias preciosa - responde él tomando la cerveza y pasando su brazo por mis hombros para acercarme a él y dejar un beso en mi frente.
Un acto que no pasa desapercibido por nadie, veo de reojo como Nate aprieta la mandíbula y pone sus manos en puños.
Joder! Me vale una hectárea de mierda si le molesta, al contrario, espero y le duela verme bien.
Ethan se percata de lo tenso que esta el ambiente y ve la presencia de alguien más, veo como fija su mirada en Nate y su cuerpo se tensa de inmediato, me da una rápida mirada como preguntándome si estoy bien, le doy un pequeño guiño para que vea que está todo controlado.
- Hmmm...vamos al patio para seguir con nuestra tarde. Nate eres bienvenido - dice cordial Matt, me mira como esperando mi aprobación.
No contesto, tomo la mano de Ethan, las cervezas y me voy al jardín con él.
Nos sentamos juntos y veo como me quiere decir algo, pero niego con la cabeza..no ahora, lo que menos quiero es conversar.
Luego de unos minutos llegan los demás a hacernos compañía.
El ambiente sigue igual o peor, no se con que cara está aquí, fingiendo que nada a pasado.
"Hola Amina"
¿Es en serio su actitud? Saluda como si nada? ¿Como si aún fuéramos algo? ¿Es que este hombre no tiene vergüenza?
Desde que llego, hace escasos minutos, no le veo ni siquiera intenciones de hablar conmigo, solo se queda ahí como idiota mirándome y mirando con rabia a Ethan, nunca le cayó bien, además que él sabía el interés amoroso de Ethan conmigo.
¿Por que mejor no se va con su esposa y nos deja en paz? Falta para el matrimonio, así que no es necesaria su presencia aquí.
Pero como esta no es mi casa, no me queda de otra que quedarme callada.
Analizando la situación, creo que lo mejor es que me vaya a un hotel, por que si Nate esta en la ciudad quiere decir que me lo toparé muy seguido aquí en casa de los chicos y no me gusta para nada ese panorama.
Luego de un rato en silencio, Matt y Ethan comienza a charlar a viva voz, con Lucía aportamos a su tema un par de veces, Nate se mantiene rígido y serio en su puesto, al menos, tuvo la decencia de sentarse lejos de mi, pero eso no quita, que me esté aniquilando con la mirada todo el rato y más cuando ve cercanía de Ethan para conmigo.
- Y Nate, que te trae por la ciudad? - veo como un relajado Ethan le pone tema de conversación y este lo mira con cara de odio.
¿Pero por que le habla? Mientras menos lo tomemos en cuenta mejor, así se va pronto.
- El matrimonio de Matt y Lucía - responde más por educación que por querer hacerlo, su frialdad al hablar es peor que antes.
- Ah, que bien, pero sabes que el matrimonio es en dos semanas, no? - insiste Ethan, si lo que quiere es molestar a Nate, lo está consiguiendo.
- Hmmmm - Nate lo mira con cara de asesinarlo, esto no terminará bien.
- Vendrá tu "esposa"? - ahora sigue Lucía, diablos, que quieren estos dos.
Le doy una mirada a Matt a ver si me ayuda a detener lo que sea que esten haciendo.
- No, mi esposa está en Nueva York - Aush! eso dolió, fue como si mil agujas de incrustarán en mi corazón a la misma vez, me dolió su respuesta y que hablará con tanta normalidad de su esposa.
¿Pero que esperabas corazón? Por algo te cambio hace tantos años, lo más probable es que hasta hijos tengan.
- ¿Y eso por que? ¿No estamos a su altura que no vendrá acompañarte en la boda de tu mejor amigo? - hablo con rencor y odio, ahora me picó el mismo bicho a mi y quiero ver arder el mundo.
Centra su mirada en mi, veo pasar varias emociones en solo milésimas de segundos, no alcanzó a distinguir ninguna.
- No, simplemente no viene - responde tenso y algo molesto.
- Que pena...nos hubiera gustado conocerla - digo con evidente sarcasmo y una sonrisa cínica en mi rostro.
No dice nada y da un leve asentimiento con la cabeza.
- Entonces, por que llegaste tan pronto? Tu esposa te puede estar extrañando - necesito picarlo, molestarlo, que se fastidie tanto hasta que se largue.
No miento cuando reconozco que me iría yo a encerrar en un cuarto para gritar a todo pulmón lo que tengo retenido desde que lo vi, pero no le daré en el gusto, ni a él, ni a nadie.
- Por que soy el padrino de Matt - ¿Qué, queee? ¿Cómo que el padrino? eso quiere decir....mierda!
- ¿Co-como dices? - respondo con un leve titubeo y enfoco mi mirada en Matt que se encuentra nervioso y evadiendo la mirada de todos.
Lucía por otra parte los fulmina con la mirada a los dos, al parecer no estába enterada o no estaba de acuerdo con esa decisión.
¡j***r!
¡j***r!
¡j***r!
No estoy molesta con Matt por elegir a su amigo como padrino, insisto, su amistad no tiene nada que ver conmigo...pero si me molesta que no me avisará, al menos habría venido preparada psicologicamente, esta noticia fue como un balde de agua fría.
Ni el mejor comediante del mundo, podría hacernos reír en estos momentos.
Lo que me faltaba, tener que aguantar a Nate durante dos semanas...se me harán eternas y no creo que nada bueno salga de esto.
- ¿Matt? - dice Lucía con los brazos cruzados y el ceño fruncido, ante las palabras dichas por el dichoso padrino.
- Hmmm, si...lo que pasa...Le pedí a Nate que fuera mi padrino, pero...nunca me aviso...de hecho me estoy enterando que acepto mi propuesta - esto es el colmo, se aparece como si nada a proclamarse padrino cuando no se había dignado con anterioridad avisar que aceptaba dicha petición. ¡¡¡Este si que es un descarado!!!
Niego con la cabeza ante lo absurdo de todo y sigo insistiendo que todo esto terminará mal.
Siento a Ethan moverse a mi costado para atender una llamada telefónica, me mira con preocupación y le indico que esta todo bien, que puede contestar sin problema, me mira dudoso hasta que asiente y se aleja de nosotros para hablar tranquilo.
- ¡Esto es el colmo! - Lucía grita a los cuatro vientos y se va hecha una furia dentro de la casa y Matt la sigue como perrito faldero, sabe que cometió un error y ahora le tocará calmar a su futura esposa.
Quedamos solos Nate y yo, mi cuerpo comienza a temblar levemente, no se por que lo hace, un frío me recorre la espalda cuando veo sus perfectos ojos observándome.
Esos ojos que ame con locura, los cuales me provocaron pesadillas durante meses, los cuales podía mirar y perderme por horas, los que en algún momento me miraron con...con amor.
Deshecho esos pensamientos y pongo mi mejor cara de seriedad e indiferencia, no le demostraré que me desestabiliza el quedarme sola con él.
Nos estamos mirando tan intensamente que me pierdo por unos segundos en esos profundos ojos azules, iguales a los de mi sofi.
- Amina - suspira con pesar y se levanta de su asiento y veo como lentamente se acerca a mi.
¡Mierda! Que esta haciendo? Que no de un paso más o no respondo.
Niego con la cabeza por lo que intenta hacer y me levanto para ir a cualquier lugar menos este.
- ¡Amina! - vuelve a decir mi nombre, pero con otro tono, con uno de...súplica?
No, no quiero hablar con él y menos aquí. No lo he mirado ni un segundo desde que vi sus intenciones.
- ¡Amina! - ahora súplica el bastardo, explotaré en cualquier segundo, esto tendría que haberlo hecho cinco años atrás, no ahora.
No lo escucho, decido salir de aquí e ir a mi habitación. Siento pasos a mi espalda y se que es él, de la nada siento como me toma de la muñeca para detenerme y me gira hacia su cuerpo.
- ¡SUELTAME! - fijo mis ojos en los de él y le digo con todo el asco y odio que siento.
- Por favor, hablemos - Ja! ¡¿Ahora quiere hablar el animal, cínico, hipócrita, egoísta hijo de puta?!
- ¿Hablar? Tuviste cinco años para hablar, ahora ya es tarde - le grito en su cara y respondo enfadada y roja de ira, me suelto bruscamente de su agarre, me mira sorprendido por un segundo por mi arrebato.
- Amina - que deje de decir mi nombre maldita sea.
- Deja de decir mi nombre, j***r, queda demasiado grande para tu sucia y asquerosa boca - mis palabras lo hieren y me alegro, de alguna forma tiene que pagar por todo lo que me hizo.
Camino de un lado a otro, ofuscada, nerviosa, con rabia, pena e ira corriendo por mis venas.
Tengo miles de palabras atoradas en mi pecho.
- ¿Hablar? ¿Quieres hablar? pues bien, explicame por qué me traicionaste hace
cinco años? ¿Por que me hiciste todo eso? ¿Por que te escondite como un maldito cobarde? - Se queda mudo y perplejo en la misma posición que ha estado segundos atrás, endurece sus gestos antes de responder, pena, tristeza y arrepentimiento pasan por sus ojos.
- No puedo - tenso mi cuerpo, abro los ojos como plato, mi corazón salta en mi pecho, lágrimas quieren caer por mis ojos ante su respuesta.
En serio respondió eso? Me quiere ver la cara de tonta o que? Me pide hablar y ahora que le doy la posibilidad para que me de una explicación me sale con eso? Ni siquiera un lo siento de su parte? Es que no tiene sentimientos? No tiene vergüenza? O algo de conciencia?
Definitivamente se convirtió en un bastardo
hijo de puta sin corazón, o quizás siempre lo fue y yo como estúpida enamorada que no lo vi.
- ¿No puedes? O no quieres? O es que en realidad no tienes excusa alguna? - respondo con un nudo en la garganta, ahogo las ganas de llorar, me cruzó de brazos y elevo una ceja de forma retadora respirando con dificultad.
No dice nada y en este caso, las palabras sobran. Me quedo clara su posición.
Me vuelvo a decepcionar de él, cuantas veces uno se puede decepcionar de alguien? Existe un límite?
Suspiro resignada, mis ojos se llenaron de lágrimas por su frialdad.
- No me busques de nuevo y menos cuando no eres capaz de darme una explicación a tus acciones pasadas....considerame una desconocida para ti durante estas dos semanas que nos veremos las caras, que yo así lo haré - le digo con un nudo en la garganta, esperaba algo más, no dos patéticas palabras.
Subo corriendo a mi habitación, busco mis cosas y me voy a cualquier parte para sacar la tristeza y frustración que tengo en el cuerpo, alma y corazón.
Una vez en el taxi que encontré me permito derramar las lágrimas que tenía atoradas en mis ojos.
Duele, duele muchísimo.
No esperaba esto...en realidad no se que realmente esperaba.