"Hay que endurecerse sin perder jamás la ternura"
Ernesto Che Guevara.
Hoy, particularmente hoy tengo una extraña sensación en mi cuerpo, como si me estuviera avisando que algo va a pasar. Ese mal presentimiento que no me abandona desde que desperté, no tengo motivos para tenerlos, pero es algo que no puedo evitar.
La ultima vez que me sentí así fue cuando Nate me traicionó.
Creo que esta sensación que tengo en el pecho es por que hoy, se cumplieron cinco años desde que descubrí a través de televisión nacional como Nate se casaba, mandando al carajo lo que teníamos.
Recuerdo todo lo que sufrí y llore por él, me da rabia pensar en todo lo que pase por su culpa.
No volví a saber nada mas de él, durante un tiempo se filtraba información de él y su esposa frente a mis narices, trate de hacer la vista gorda, me costaba pero al final lo conseguía...nunca me busco o llamo, nada de nada, ni siquiera le pregunto a Matt sobre mi, literalmente desaparecí para él como si nunca hubiera existido.
¿Qué diría su supiera que tenemos una hija?
¿Me la quitaría?
¿Pelearía por la custodia?
No creo que sea tan animal e inhumano en querer quitármela, o si? Por que si eso llegara a pasar, pelearía con uñas y dientes por mi bebé.
Durante meses, inclusive años, intente ponerme en contacto con él para que supiera que era padre, nunca contesto mis llamadas, mensajes o correos electrónicos, recuerdo incluso, que deje recados en su empresa, pero nada, nuca tuve respuesta de su parte, eso me daba a entender que yo ya no existía en su vida, pero mi intención de comunicarme con él no era por mi, si no por mi hija, él tenia que saber que teníamos una niña en común, se hiciera cargo o no.
Si en algún momento existe la posibilidad de tener a Nate presente en la vida de Sofia, no me interpondré, pero si llega a querer quitarme la tuición peleare con todo lo que tengo, no dejaré que me la quiten, tengo un as sobre la manga como escudo, como nunca contesto ninguno de mis intentos de comunicación entre los dos, opte por la decisión de aprovecharme de eso y dejar evidencias que me protegerían en algún momento.
¿Qué hice? como sabia que no contestaba ningún correo electrónico de mi parte, comencé mes a mes a enviar información sobre nuestra hija, fotografías y videos, dejando en claro que mi intención siempre fue que él supiera de nuestra hija y que al final, fue él quien nunca se acerco a nosotras, de esa manera estoy protegiendo a Sofia y a mi. Ante un juez eso será una prueba muy potente.
¿Lo odio? No, bueno si, un poco. Considero la palabra y el sentimiento de odiar a alguien muy fuerte, se merece mi odio? por supuesto que si, pero quizás no lo odio tanto por mi niña, en el fondo, se que si algún día Nate esta presente en su vida, quiero llevar la fiesta en paz, es el padre de mi hija después de todo.
¿Lo sigo amando? No lo se, no se que sentimientos tengo por él, por una parte se que mi corazón todavía lo anhela, mi cuerpo todavía extraña sus caricias y mi alma extraña su compañía. Se que el tiempo cura todo, incluso un mal amor, pero carajos, hasta cuando tengo que seguir esperando para que mi tonto corazón lo olvide, Que tengo que hacer para sacar sus recuerdos de mi mente? Como se reconstruye un corazón herido? Hasta cuando tengo que sufrir y llorar por quien no merece nada de mi?
Estas preguntas me las he hecho un montón de veces y aunque no lo quiera reconocer solo existe una respuesta...verlo nuevamente.
Si, así como lo leen, creo que lo que mi corazón necesita es verlo una ultima vez para tener la conversación que nos debemos y que esta pendiente desde hace cinco años.
No, no quiere decir que perdonaré y haré borrón y cuenta nueva, solo creo que necesito esto para dar por finalizada una etapa y cerrar el capitulo de Nate en mi vida.
Necesito liberarme de ese peso que cargo hace tantos años.
Analizando mi entorno me percato que en mi escritorio tengo una linda invitación de matrimonio, se me forma una sonrisa de oreja a oreja al leer el nombre de los novios.
¿A que no saben quienes se casan?
Ja! ni se lo imaginan, nada mas y nada menos que Lucia y Matt, si, como leen, mis mejores amigos se casan en dos semanas y me pidieron, mas bien, exigieron, que estuviera con ellos dos semanas antes del esperado día, para que les ayudará con los preparativos, no me pude negar, por dos opciones, una; por que son mis mejores amigos y dos; por que soy la dama de honor, y debo decir que fue terrible la experiencia y mas a tanta distancia, ayudar a coordinar todo a kilómetros es bastante complejo, por eso me iré antes del famoso día para dejar todo en regla.
Los chicos me insistieron en que llevara a sofí conmigo, pero me negué, no por que no quiero que la vean, al contrario, son los padrinos más amorosos del mundo, por que si, se salieron con la suya y son los padrinos de mi pequeña, y Sofia los adora. Pero como estaré dos semanas muy ocupada con los preparativos, preferí dejarla con mis padres, se que ellos la cuidarán bien en mi ausencia, la extrañare un montón, pero estará bien regaloneada mientras yo este lejos.
Ellos vienen constantemente a Atlanta, yo desde que me fui, no he puesto un pie en LA. y hoy tendré que hacerlos por mis amigos, no me perdonarían si falto. Solo quedan un par de horas para tomar el avión que me llevará de regreso al lugar que tanto daño y alegrías me trajo.
- ¿Estas lista? - escucho que me habla quien se ha vuelto mi compañía, mi mejor amigo y confidente estos últimos 6 años, es un excelente hombre, mi corazón debería haberse enamorado de él. Suspiro con pesar ante mi ultimo pensamiento.
- Si, ya estoy lista. Tomo mis cosas y nos vamos - le respondo mientras le sonrió y recojo mis cosas.
Duramos uno minutos más en la oficina hasta que nos vamos, me despido de Kathy en el camino.
Vamos primero a mi casa por mis cosas y para despedirme de mi niña.
- ¿Estás bien? -me pregunta mi acompañante.
- Si, por que preguntas? - lo miro al sentirme confundida por su pregunta.
- No se, te ves rara...pensativa - me conoce bien este hombre, por que si es cierto, voy pensando en las miles de posibilidades que me esperan en LA y ninguna me gusta.
- No es nada, ya se me pasará - le resto importancia.
- No es necesario que me ocultes tus sentimientos Ami, somo amigos y te conozco bien - suspiro por sus palabras, nunca le he podido corresponder como yo se que él quiere.
Se que no me haría daño, pero y si lo pierdo? eso es algo que no estoy dispuesta a perder, se ha vuelto alguien importante en mi vida.
Ethan, si...el mismo ethan que conocí hace tantos años atrás y que a pesar de todo se mantuvo a mi lado, que daría por volver al pasado y aceptar lo que me ofrecía por ese entonces.
Aunque no me lo ha dicho, se que aún tiene sentimientos por mi, pero mi corazón se niega a darle una oportunidad.
Lo miro con pesar durante un largo trayecto mientras vamos camino a mi casa, es bastante guapo, todo un caballero, atento, simpático, alegre, cariñoso, jamás me ha tratado mal o hecho algo siquiera para enfadarme y con Sofía, es un siete, que digo un siete es un mil, la trata con mucho amor y mi hija lo adora.
Estuvo presente en mis peores momentos, fue testigo de mi embarazo, me consintió como si fuera su esposa esperando su bebé, practicamente fue él quien vio dar sus primeros pasos y decir las primeras palabras de Sofía y se que le dolió cuando nos fuimos de LA.
Nunca perdimos contacto a pesar de la distancia. Hace un año me comentó que donde estaba trabajando lo habían desvinculado y que andaba en búsqueda de trabajo, y como para entonces yo ya era vicepresidente de la compañía decidí abusar de mi cargo y le ofrecí trabajo, el cual, acepto de inmediato.
Dos semanas después se instalo aquí en Atlanta en un bonito departamento y desde entonces trabajamos juntos, somos un excelente dúo, Ethan es excelente en los negocios.
Y como ambos somos amigos de Lucy y Matt, es que decidimos irnos juntos al matrimonio de los chicos, Ethan se ofreció en ayudar en lo que fuera necesario.
No me doy cuenta que ya llevamos unos minutos detenidos frente la casa de mis padres, salgo de mis pensamientos cuando veo a Ethan bajar y a una pequeña rubia corriendo a sus brazos.
Se sonríen con amor ambos, Ethan adora a mi hija y que no daría yo por que él fuera el padre y no otro.
Niego con la cabeza y bajo del auto.
- Mami, vino etan - no puede pronunciar bien su nombre y por eso le dice así. Sonrió en respuesta y asiento con mi cabeza.
- Si mi amor, Ethan esta aquí - veo como comparten miradas y sonrisas cómplices.
Ethan la mira con un profundo amor, como le gustaría a él ser su padre.
¿Por que si lo intente con otros no lo puedo hacer con él?
Corazón...deja de amar a quien se olvidó de mí, por favor.
Caminamos los tres juntos hacia donde están mis padres, hablamos un rato con ellos, para despues tomar mi maleta, cuando ya estamos justos en la hora me despido de mis padres y princesa, le prometo que la estaré llamando todos los días para saber como está.
Nos fuimos como flash al aeropuerto, se nos pasó la hora y estuvimos a punto de perder el vuelo.
En el avión nos dedicamos a descansar, ninguno de los dos durmió mucho anoche, además que tuve que dejar mucho trabajo al día para no tener tantos pendientes al volver.
Luego de unas horas de viaje, siento como me mueven ligeramente, abro los ojos para ver a Ethan frente mío con una boba sonrisa.
- Despierta bella durmiente, ya llegamos - me gusta como es conmigo, sonrió en respuesta.
Veo por la ventana la ciudad de LA. y me entra unos nervios por estar de vuelta en este lugar, tengo muchos sentimientos encontrados.
No me siento preparada para enfrentar nada que tenga que ver con mi pasado, vengo solo a organizar la boda de mis amigos y a estar presente para ellos. Luego de estas dos semanas volveré a mi cómoda vida y haré como si nada hubiera pasado.
Vamos en el taxi camino a la casa de Matt y Lucy, hace un año que la compraron y comenzaron a vivir juntos, nos acomodaron una habitación a cada uno para que no buscáramos algún hotel, no queríamos molestar pero ellos insistieron.
Al llegar esta Lucy con una radiante sonrisa esperando por nosotros, camino acá le avise que ya estábamos en camino, por eso no me sorprende que nos esté esperando.
Cuando nos bajamos lo primero que escucho es el grito de Lucía y veo como salta encima mio y comienza a dar saltitos de alegría conmigo en el proceso.
Ingresamos después de esa efusiva bienvenida para ver en el patio como está Matt haciendo una parrillada.
Si que nos esperaban, no pensé que estarían tan emocionados por vernos, además que los vi hace unos 4 meses, tampoco es tanto tiempo.
- Estas bienvenidas me gustan - suelto jocosa a espaldas de Matt quien está frente a la parrilla, eél se gira a verme y me abre los brazos para que me acerque a saludar.
Lo abrazo con cariño y dejo un baboso beso en su mejilla.
- Asco, tú y tus cosas - se limpia para después sonreír. Largo una carcajada al ver su cara.
- ¿No que me extrañabas? - Le digo haciendo un puchero de lo mas falso.
- Claro que si enana, te extrañabamos un montón. Como esta mi rubia preferida? - yo igual a ellos, estoy muy feliz de saber que dos de las personas más importantes en mi vida terminarán juntos. Le comento que su rubia preferida, que es la forma de decirle a Sofi, está muy bien y hablamos unos minutos de ella.
Charlamos un rato más solos, hasta que se acercan Lucy y Ethan a la conversación.
Llevamos ya un rato en la terraza bebiendo y hablando de la vida cuando tocan el timbre y Lucía va a ver quien es.
Estoy bebiendo una cerveza cuando noto que Lucia aún no vuelve y se me hace extraña su demora, pero no le tomo importancia, me levanto por otra cerveza y me encaminó a la cocina.
Escucho algunos gritos a la distancia pero no me detengo a ver de que se trata.
Abro el refrigerador y saco dos cervezas, una para mi o otra para algunos de los chicos que le haga falta.
No alcanzó a girarme cuando escucho esa voz que tan bien conozco, siento como unos pasos se vienen acercando a donde estoy parada, congelada, quede petrificada. Se me atora la respiración.
Me tiemblan las manos y casi se me caen las latas de cerveza, tengo un nudo en la garganta y un sudor frío recorre mi cuerpo.
Mi mente me transporta por unos segundos al pasado, me muestra los buenos y malos momentos que viví junto a él, por un momento dejó de pensar, dejo de existir.
Esto no puede estar pasando y menos tan pronto, no estoy preparada.
《Da igual si lo estás, dale la cara y enfrenta a quien tanto daño te causo》me grita mi conciencia y si, tiene razón, no puedo ser cobarde, yo no hice nada malo, fue él quien me defraudó y utilizo.
Vuelvo a negar...No, no es él, mi mente y mis sentidos me están jugando una mala pasada, no quiero creer que es él después de tantos años.
La ira se hace presente al recordar lo que me hizo y mi cuerpo comienza a reaccionar.
- Hola Amina - su voz, su maldita voz.
Me giro para encararlo y lo miro con toda la frialdad de la que soy capaz de transmitir.
- Hola Nathaniel....