CAPITULO 16-4

3059 Words

—Preferiría que te dejaras de tonterías, Hilda. —No es mi intención decirlas. Pero alguien tiene que pensar en las cosas. Hay que tener alguna especie de continuidad en la vida. No puede andarse por ahí poniéndolo todo patas arriba. Hubo una pausa momentánea. —¡Ah, continuidad! —dijo él—. ¿Y eso qué es? ¿Qué continuidad tiene usted en su vida? Creí que andaba divorciándose. ¿Qué clase de continuidad es esa? La continuidad de su obstinación. De eso sí me doy cuenta. ¿De qué va a servirle? Estará harta de su continuidad no tardando mucho. Una mujer entestada y su egoísmo: sí, esas corren bien con la continuidad, desde luego. ¡Gracias a Dios, no soy yo quien tiene que ocuparse de usted! —¿Qué derecho tiene a hablarme de esa manera? —dijo Hilda. —¡Derecho! ¿Y qué derecho tiene usted a ech

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD