—Hola, nené, buen dí... Thiago pasó de largo, ignorando el saludo de Iliana, quien ya estaba en el pasillo, afuera del salón. Llegó hasta el baño de hombres, que por fortuna estaba desierto, y allí se metió, para ver si lavando su cara, se relajaba un poco. —Thiago, ¿Estás bien?. Él se sorprendió al escucharla, ya que no esperaba que aquella pelirroja lo siguiera. —¿Qué haces en el baño de hombres?. La chica, al percatarse que estaban solos, cerró la puerta con seguro y se acercó tímidamente. —Solo me preocupé, al verte tan... de mal humor. Dime, ¿Pasó algo?. El rubio suspiró. —No pasó nada importante; Ahora, vete, no puedes estar aquí —pidió, lo más calmado que pudo. La chica negó. —Ayer te estuve llamando. —Sí, lo sé... Estaba ocupado. —¿Por qué?, ¿Por qué me desprecias de e

