Cap.V

1002 Words
Pasado el medio, en la mansión Thompson los habitantes se encontraban un tanto preocupados el asesinato había sido muy cercano a su casa, pero no tenían tiempo de preocuparse en esos momentos; el señor Thompson tenia el periódico y se encontraba leyendo las preocupantes noticias. —Es el quinto en lo que va de mes! — exclamo con preocupación, las fotografías eran solo impresiones que no se podía ver todo de forma exacta, mostraban los charcos de sangre en n***o y el rostro lleno de dolor — no quiero que salgan de casa — miro a su esposa y a las mucamas — daremos la lista de las provisiones al cochero y demás, cuando se levante Lilith, le comunicaremos mi decisión — hablo en tono severo. La señora Thompson miro a su esposo, en verdad no quería que su hija estuviera todo el día encerrada y mucho menos si lograba que el señor MoorningStar se fijara en ella, la situación de su hija, la de ellos mejoraría bastante, tendría que poner mas hermosa a Elizabeth ese día. El señor Thompson siguió leyendo las noticias, al parecer la salud de la reina estaba un tanto delicada, eran días de incertidumbre, pero mas por esos asesinatos. — ¿ ya tienes todos listo para la visita a la hora del té? — pregunto a su esposa que se encontraba bordando unas servilletas para la tarde — —estoy terminando este bordado — le enseño las servilletas de tela fina con hilos de color plateado, donde ella bordo el escudo familiar — es nuestro escudo familiar, es hermoso, ya tenia tiempo que encontraba realizando este bordado, esta es la ultima servilleta, y que mejor ocasión, es un hombre importante —dijo la mujer mientras daba la ultima puntada. Las servilletas eran elegantes, la mujer veía el producto de su trabajo y labor hermosa, ya había enviado a una de las mucamas por unas cosas que necesitara su hija por la tarde, unas hermosas cintas para decorar su cabello rojo como el fuego, y algo de carmín para el rostro, a veces sonrosado, pero ese día estaba pálido como el algodón. La mujer levanto la mirada con dirección a su esposo, y sonrió, tendría que hablarle de su plan para emparejar a su hija con el señor MoorningStar; aunque la situación económica era cada vez mejor, muchas personas no querían tomar como esposa a su hija menor, y eso que era la más hermosa de sus vástagos. La reputación de su familia estaba entredicho, su esposo se había inculpado de su delito, y eso les había traído las desgracias, no recordaba muy bien el evento, solo que el periodo en la cárcel de él fue duro para ella y sus pequeñas hijas. — ya tengo preparado lo que daremos a la hora del te — dijo la mujer — será unos sándwiches salados, algo dulce, queso y mermelada de duraznos, la preparamos hace unos momentos, por la mañana — comento — quiero que todo salga bien y perfecto para esta tarde. —¿por qué Lilith no nos acompañó en el desayuno? — comento el padre con curiosidad, dejando el periódico en la mesa que se encontraba frente a él — — la volví a encontrar despierta en la madrugada, antes que todos se encontraran despiertos, así que le dije que el día de hoy se quedara en cama hasta la hora del te, y así que yo subiré y la arreglare, quiero que se vea hermosa en esta ocasión —la madre hablo de forma obsesiva y un tanto ansiosa. El hombre miro a su esposa y movió la cabeza, por su mente sabía lo que intentaba hacer su esposa, era poner a su hija como carne fresca para su invitado, frunció el entrecejo de forma evidente; el hombre comenzaba a ver a su esposa realmente enojado, su hija no era carne para satisfacer a un hombre; había investigado al señor MoorningStar y no tenía muchos registros de él, era nuevo en Londres. —no quisiera que ese hombre sea pretendiente de nuestra hija, ella es hermosa y joven, el señor Demian realmente no tengo muchos antecedentes de él, su familia no es antigua, y apellido me recuerda a algo, algo muy siniestro, solo que no recuerdo de donde — el señor Thompson se miraba algo preocupado con respecto a su hija y a los planes de su esposa para su hija menor. La señora Thompson se quedó mirando a su esposo con creciente irritación, el pareció no comprender que si ella lograba que su hija conquistara al hombre en cuestión su situación financiera comenzaría a mejorar, ser la esposa de una persona millonaria no era lo mismo que un simple empleado de banco, así que ella haría todo lo posible para que su hija tuviera todo lo que se merecía. —Señor Thompson, sé que se preocupa por nuestra hija menor y yo igual, ella se encuentra en una agradable edad casadera, y no ha tenido nunca un buen pretendiente y lo que más deseo es que ella tenga algo seguro para sy futuro —la mujer hablo con ansiedad — así que sí el señor MoorningStar quiere a nuestra hija para él, la tendrá. El señor Thompson miro con miedo a su mujer, puesto que sabía que ella siempre obtenía lo que deseaba y quería; si quería que su hija se casara con MoorningStar lo haría, pero lo que más temía es que pusiera a su hija como amante del misterioso hombre. Sabia que su esposa era reacia y terca, no la podria hacer desistir, tendría que vigilar todo, MoorningStar era bastante misterioso, nadie sabía de donde había salido, y eso que tenia muchos contactos con ScottlandYard, al parecer el hombre igual tenia y de la clase más alta; quizás tendría que hablar con su majestad, pero la mujer en esos momentos se encontraba delicada, quizás pronto la torre de Londres Caeria, y no podía llegar con un un problema tan pequeño como ese.
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