Lucifer se encontraba en su mansión, había dejado el infierno por un breve periodo, no sin antes dejarlo al cuidado de uno de sus hijos, pero sabía que tenía que regresar, esperaba que Lilith, ahora llamada Elizabeth no se opusiera como en otras ocasiones.
La última vez , la muy zorra había desatado una guerra, en otra una enfermedad muy rara, siempre cuando iba a atraparla, el mismisimo Dios, lo había llamado, para decirle de cosas, su padre tan odioso como siempre, y todo por culpa de odiosa pelirroja.
Esperaba que con el favor que le había hecho con lo de esa niña, ella recapacitara y viera que era capaz de hacer todo por ella, pero habia algo raro, no lo reconocio cuando se presento bajo ese pseudonimo.
Miraba el vaso con bebida que tenía sobre la mesa, no tenía hambre o mejor dicho, hacía milenios que no comía, la comida terrenal no le llamaba la atención,pero la bebida era digna de seguir probándola, en la casa de la familia donde ahora habitaba Lilith, era tranquila, ahora estaba bajo la vigilancia del santurrón de Michael, ese vanidoso, hijo de zorra.
Tendria que tener cuidado, e igual vigilar a su hermano, se iria acercando a Lilith, ahora conocida como Elizabeth, tendria que ser cauteloso y ganarse su confianza, ¿que le pasaria para que no lo recordara?, sus pensamientos se encontraban bastante revolucionados.
---¡MALDICIÓN!--- grito lleno de colera, tenía que salir de esa casa, <<¿donde podria ir?<< penso con curiosidad, necesitaba diversión y unas cuantas zorras, se río ante su pensamiento, ya que su linda ramera Lilith no recordaba nada de su vida en el infierno, ¡ay como extrañaba su casa!, tendria que volver en unos cuantos días, si bien, desde que Lilith habia escapado despues de una discusión domestica, eso hace unos cuatro días, en el mundo terrenal habian sido unos cuantos siglos.
En la casa de los Thompson,Elizabeth, miraba su rostro pálido y su cabello rojizo que caía en hermosos bucles, su sonrisa se reflejaba en el opaco espejo que tenia en el tocador en su habitación, miraba cada detalle de esta última, las fotografias eran escasas en esa epoca, pero habia recuerdos en su mente, la cabeza le comenzo a doler así que se iria unos momentos a su cama.
Durmio intranquila unos cuantos minutos, era como si alguien la llamara, si alguien conociera su nombre, un nombre que alguien le habia dado en otra vida o en otro mundo, esa voz dulce e igual llena de sensualidad, pero que en ocasiones daba terror escucharla para quienes no se encontraban acostumbrados a ella; se miraba en un trono alto y hermoso, pero a la vez oscuro. Elizabeth despertó asustada miro alrededor y no habia nadie en su habitación, la oscuridad se encontraba rodeandola, sus ojos podian ver a traves de ella y se sentía bien.
Una de las mucamas entro con una lampara de keroseno para alumbrar su propia habitación, --- señorita Elizabeth, ya despertó--- dijo la mujer en tono afable--- sus padres la esperan para la hora de la cena, su madre se encuentra de terrible humor, pero si se pone el lindo vestido verde, estoy segura que se le pasara—la mujer saco un vestido del armario.
Elizabeth miro el vestido y sonrio, creo que tendría que ver el significado del sueño y ese trono.
---días atrás en el infierno---
--- quiero un poco de libertad--- dijo una Lilith enojada---- hemos estado aqui, durante milenios, y todo por tu enojo con tu padre--- le comento al pelirrojo que estaba sentando frente a ella, en la elegante mesa del infierno---
---no sabes de lo que hablas, Lilith---hablo Lucifer--- no es un tonto enojo, mi padre siempre hace lo que quiere, no se conformaba con nosotros sus hijos, sus hijos celestiales, casi igual que él, por ejemplo los creo a tí--- señalo el voluptuoso cuerpo de ella con veneración--- y a tu insulso ex-marido--- comento con asco--- luego a tu suplente--- ahi hablo con burla--- ¡eres malvada, querida mía!--- tenía una sonrisa cínica en los labios---- mira que convertirte en serpiente y darle esa idea a Eve--- la miro con orgullo a su esposa.
---Mi padre se enojo todo por el berrinche de Michael, y luego vio a su querida Mary, y ya conoces la historia, tu puede hacer lo que quieras, querida mía,yo no te detengo aqui, puedo irme con cualquier rica mujer, y satisfacerme---- le dijo con indiferencia---
--- ¿entonces si me voy no te doleria?--- dijo la mujer mirandolo con ira----
--- no, la verdad no, tú puedes hacer lo que quieras, nunca me ha importaddo lo que hagas, anda vete, como te fuiste del lado de Adam, y veras como te encuentro un sustituto rápido---- Lúcifer le comento de manera burlona.
Lilith salio enojada del comedor del infierno, y llego a la tierra,por puro enojo, comenzo a decir que los gatos traian la mala suerte, que eran las mascotas de las brujas, sus queridas y adoradas brujas; pasaron años, casi siglos en el mundo mortal, donde vivio y fornico con distintos hombre, el mundo era divertido, siempre tomaba un lugar en alguna familia, eso si llena de dinero y con lujos, hasta que fingia su muerte para no levantar sospechas de que el paso del tiempo en ella no era evidente.
----Día actual----
Elizabeth se encontraba ya en la mesa de su casa, su padre tenía una platica amena y su madre lo escuchaba atentamente, ella parecía perdida mientras sus hermosos ojos veían el fuego de las velas incandecentes, el brillo de estas le recordaban una vida pasa, el fuego de las hogueras, la caza de brujas en nuevo mundo, la inquisición española, en su interior se rio,¿por qué recordaria todo eso?, una única respuesta era: tantos libros que se la pasaba leyendo.
-- mañana a la hora el té invitare al señor Demian Morningstar--- hablo su madre--- ese día que sucedió lo de los Smith--- dijo apenada---- ya no lo hemos podido invitar, creo que se quedo prendado de tí-- la mujer miro a su bella hija con orgull.
Elizabeth sonrio, no tenía ganas, el ambiente en Londres se sentía completamente frio, y con miedo, asesinatos, crimenes se habían comenzado a propagar, cosa que le preocupaba a la corona britanica, su madre decía que un asesino en seríe estaba atacando por igual, tanto a mujeres como hombres.
-- creo que el crímen de las Smith, debe de estar relacionado con estos crímenes--- dijo el padre--- si bien la nueva señora Smith,no me agradaba en lo más minimo, no la creo capaz de hacer todo esto, es como si el mismisimo Diablo estuviera detras de esto----cerro la edicion vespertina del diario.
----y si me parece bien, que invites al señor Morningstar--- dijo el padre--- quiere que lo represente, debemos tener una buena relación con él--- Thompson se encontraba recuperando su prestigio, esperaba que, si este hombre lo contrataba como abogado, sonrió para sí, su familia recuperaría todo el prestigio, dinero, que, si bien no la estaban pasando mal, su pequeña Lilith no tendría que volver a trabajar como institutriz.
La cena paso tranquila, a la joven Elizabeth le llamaba mucho la atención que el señor Demían fuera a su casa, y poder hablar con él, en su mente, en lo más profundo de su psique le decía que tenían algo que ver, quizás que casi la matara atropellada, habían despertado un extraño deseo de ella hacía él.
En la elegante mansión que se encontraba Lucifer una gran fiesta se llevaba a cabo, al parecer todas las prostitutas y hombres de dinero, poder, se estaban divirtiendo a lo grande, el único que parecía no estar disfrutando era el mismo Lucifer.
---- ¿qué sucede? --- le dijo una de las prostitutas--- mi señor tiene una cara de no estar pasándola bien en su propia fiesta--- la mujer le dio un beso en el cuello al señor y amo de todos los demonios---¿acaso su amada, no le correspondió? ----
--- no, es eso, al parecer sufrió un accidente ya que ni me recuerda--- hablo él con tono de fastidio-- << ¿qué te sucedería, Lilith? <<---- pensaba Lucifer--- un simple golpe no le haría daño a ella, a la emperatriz del infierno, sentía que era algo proveniente de Michael o de Gabriel, sus queridos y moralinos hermanitos.
--- quizás tendría que decirle algo usted--- la mujer tenía su mano en la entrepierna de Lucifer, quien ese momento se levantó tirando a la joven que se encontraba en sus piernas-- ¡qué gran idea! --- exclamo el hombre--- ya la encontré, ahora veré que hacer para que me recuerde — la voz de Lucifer se escuchaba extasiada y feliz.
— ¡Vino y mujeres, gratis para todo! — grito entusiasmado — por fin encontré a mi novia y de nuevo hare todo lo posible para que regrese conmigo — los vítores que se escucharon por el regalo que brindaba el anfitrión se escucharon literalmente hasta la puerta del cielo.
La fiesta duro toda la noche, hasta casi al amanecer, las orgías y el vino consumido en esa fiesta corrieron por todo el lugar, Lucifer estaba ideando su plan para recuperar a Lilith y encontrar cual era la causa para descubrir que era lo que había sucedido con ella y que se olvidara de él.
En otro lugar.
— ¡Ay, Michael! — hablo Gabriel — solo le di un golpecito pequeño con mi bastón, al parecer — sonrió con alegría — la reina del infierno no es tan poderosa como nuestro querido hermano pregona —
Michael quien se estaba quitando la gabardina que usaba en su trabajo como policía — creo que te pasaste, el trabajo era llevarla de vuelta al infierno con su marido —Michael se sirvió un vaso de agua — esta agua es deliciosa —
— pero fue más divertido darle el golpe y hacer que se olvidara de Luci — dijo en tono cariñoso — nuestro hermano es un niño berrinchudo que tiene problemas maritales, además es su casi cuñada, ja,ja,ja — Gabriel se encontraba atacado de risa — además mira, hermanito, su pelea de cuatro días en nuestro tiempo, han sido casi 3 siglos o un poquito más, y ha traído desgracias para el mundo que queremos, así que unos cuantos meses o días que sufra Luci, no es mucho tiempo — Gabriel se acercó y comió un poco de queso que tenía Michael — en verdad que la comida humana ha ido mejorando conforme pasa el tiempo — afirmo mientras tomaba asiento.
Michael se rio, su hermano mejor Gabriel era uno de los favoritos de su padre, pero era el más travieso, pero podía ser de temer cuando se enojaba, y si se encontraba junto con Lucifer sería una batalla que no quería presenciar, por otro lado, sabía que uno de los demonios hijos de su hermano estaba poseyendo a un humano o varios para cometer asesinatos en este lugar donde se encontraban viviendo.
— y ¿qué dice padre? — pregunto Michael —
—pues está contento, al parecer viendo que los humanos están bien, él es feliz, pero no le gusta que estes tanto tiempo fuera, debes de regresar a casa — Gabriel hablo — si ya se quieres atrapar a ese demonio, pero te llevará tiempo y papá quiere que regreses, y a mí me castigo — el ángel asintió la cabeza — se enojó por lo que hice con Lilith, cuando se suponía que tenía que llevarla con Luci — hizo un gesto dramático el cual hizo reír a su hermano mayor.
—¡vamos Gabriel! — hablo el mayor — bien sabes que hiciste mal, ahora yo ya encontré a Lilith, se hace llamar Elizabeth Thompson, y como siempre que se encuentra demasiado cerca de alguna familia le trae desgracia, pero por el golpe que le diste — suspiro — no recuerda ni quien es, ni que hace en este mundo, además cree que es hija de esa familia, y que ha vivió todo el tiempo con ellos — le dijo a su hermano — pero bueno, igual casi me encuentro con Lucifer, y eso no es bueno.
La tarde/noche paso tranquila, mientras otro asesinato se cometía cerca de la casa de los Thompson.