Cam, tenía aspecto cansado y estaba con los ojos hinchados de tanto llorar, se encontraba sentada en el suelo junto a la cama, aferrando su bata arrugada. Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras sufría en silencio por lo que acababa de pasar. De repente, la puerta se abrió y un preocupado Sergei, de apariencia impecable, entró a la habitación y la observó para ir inmediatamente junto a ella. — Cam, cariño, ¿estás bien? Te escuché llorar desde afuera. ¿Qué pasó? — inquirió tocando una de sus brazos con cuidado. Cam levantó la mirada y se abalanzó en los brazos de Sergei, sollozando sin control. — John... John se fue. Me acosté con él, yo… no pude…— su voz se entrecortó —. No pude resistirme Sergei, no sé como pasó, en un momento estábamos discutiendo y al otro...— ella desvió la

