Cam se encontraba nuevamente en su jaula de cristal en el Zoo, donde pasaba sus noches bajo la atenta “mirada” de los visitantes del club. Desde que regresó luego de la visita a su abuela y su niña, su vida se había vuelto aún más surrealista. Ahora no solo se sentía atrapada físicamente, sino también emocionalmente, debido a las persistentes visitas de John. El Alpha, que parecía incluso un Changer de apariencia más imponente y poderosa que otrora, había estado visitándola religiosamente durante todas las noches los últimos días. Parecía obsesionado con ella, ofreciéndole constantemente más y más dinero a Sergei con el fin de pasar un momento de intimidad con Cam. Aquel día, sin embargo, Sergei, su amigo y gerenciador del lugar, le reveló que John había llegado al punto de ofrecer el equ

