La penumbra del atardecer envolvía el claro del lugar donde John y Cam se encontraban, creando sombras que danzaban entre los árboles. El suelo estaba alfombrado con hojas crujientes que susurraban historias ancestrales. Pero en ese instante lo importante era lo que ocurría en ese momento y lugar, algo que podría cambiar literalmente la historia de la humanidad tal y como todos la conocían hasta entonces. — Cam, no te muevas— le susurró John, con la preocupación reflejada en sus ojos verdes penetrantes, mientras la había envuelto más firmemente en un abrazo protector. Sin embargo, Cam le regaló una sonrisa y negó con la cabeza, ante la advertencia casi silenciosa de él. Aunque comprendiendo de inmediato su preocupación. — Estoy bien, no pasa nada John. De hecho, hay algo que necesito c

