Cientos de años antes un terrible virus, el virus animal o como se conocía popularmente, el VIRUS A, había diezmado a la población dividiendo a los sobrevivientes de la pandemia en dos razas: los humanos y los CHANGERS, humanos con su ADN mutado por la enfermedad, que obtuvieron a cambio increíbles dones y poderes entre los que se encontraba la posibilidad de convertirse en animales.
Los humanos resentidos y miedosos de estos nuevos seres, los combatieron en una guerra sin igual, pero perdieron y a cambio fueron esclavizados por años, primero literalmente y luego estableciendo un régimen donde los humanos estaban segregados cobrando sueldos magros y viviendo en pobres condominios mientras los changers llevaban adelante el gobierno, alzándose con el poder y el dinero en cada forma que pudieron.
Las razas se dividieron, por un lado, estaban los changers viviendo en manadas agrupadas por sus rasgos como animales y por otro lado los humanos, viviendo generalmente (salvo contadas excepciones de humanos que a pesar de todo habían logrado obtener cierto dinero y poder) en construcciones muy pobres.
La segregación trajo consigo leyes que indicaban qué podrían hacer los humanos y qué no.
Por ejemplo, no podían casarse con changers, y estaban bajo la lupa del Consejo y el primer ministro de cada país: el primer mandatario elegido por un Consejo formado por los alphas más importantes de las manadas (los dominantes que gobernaban cada uno dentro de sus propios territorios).
Los changers hacían pareja con semejantes con quienes formaban un lazo único e inquebrantable llamado mate, el emparejamiento que les garantizaba un compañero de por vida, una familia con descendencia y el amor hasta la muerte…
Pero las leyes decían que un humano no podía ser mate de un changer y hasta los libros de texto del colegio lo afirmaban… claro que se equivocaban y aunque esas relaciones estaban penadas incluso hasta con la muerte, aun así, había humanos y changers rebeldes que desobedecían y formaban vínculos… y a escondidas, hasta tenían hijos…
Sin embargo, en esta historia contada solo por los vencedores, hubo changers que fueron excepcionales y desde lugares de poder intentaron cambiar esas leyes que sometían a los humanos y los relegaban esta especie de nueva forma de esclavitud con derechos humanos nulos.
Pero también hubo humanos insurgentes que intentaron cambiar las cosas, que formaron grupos y se rebelaron formando una resistencia, la Resistencia Humana...