El fuego que no se apaga-3

916 Words

Zoran sonrió apenas. —Entonces te tomas dos tazas. Pantera soltó una risa seca, sin humor, pero con algo de alivio. Se llevó el vaso de licor a los labios y bebió. Zoran lo imitó. Era una especie de brindis silencioso entre hermanos de guerra. En ese club medio olvidado por el tiempo, en ese rincón donde las palabras pesaban más que el humo, dos hombres marcados por las sombras compartían un ritual antiguo: callar, mirar, beber… y sobrevivir. La madrugada había caído con un silencio espeso cuando Azran llegó a su mansión, esa estructura sobria de líneas modernas y elegancia oculta tras sus altos muros de concreto y acero n***o. A lo lejos, incluso antes de entrar al patio, escuchó el raspar de garras contra piedra y un gruñido que no era amenaza, sino bienvenida. Simon su perro. El e

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD