Nunca le dijeron a dónde iría. Solo le dijeron qué tipo de ropa debía llevar, que era de invierno y que no fuera mucha cantidad...vestimenta que fuera funcional y combinable, y resistente al frío.
Obviamente también le ordenaron que dejara su teléfono celular.
Fue cuando los trasladaron a la cabaña que pudo conocer al ex compañero de Jake, Michael Falcone . Ya que fue el mismo en un helicóptero privado quién los traslado. El hombre era muy alto y muy musculoso mucho más que Jake, incluso parecia un luchador de la UFC.
A pesar de que no le dijeran el destino final ni dónde se encontraba la cabaña, ella por el tiempo que demoraron en llegar y por las características del lugar llegó a reconocerlo desde lejos. Eran unas cabañas que estaban en un bosque junto a un lago y cómo estaba entrando el mes de diciembre ya comenzando el invierno, había un poco de nieve en las copas de los árboles de pino.
María se alegro de haber llevado su abrigo con piel ya que para ese tipo de temperaturas era lo ideal.
Michael los despidió dejándolos en la cabaña y les dijo en qué fecha los volvería a buscar.
Ella igualmente sabía que Jake tenía un teléfono satelital con línea directa a Michael que era imposible rastrear, por cualquier eventualidad, justamente para poder preservarla a ella era que se habían tomado todo ese trabajo.
Ella estaba muy agradecida aunque no dejaba de incomodarla un poco el hecho de tener que compartir durante tantos días la cabaña junto un hombre, especialmente ese hombre, que le provocaba algunas reacciones en su cuerpo con las que no estaba familiarizada.
La cabaña de troncos de madera aunque rústica estaba bien equipada. Tenía una sala con la chimenea y una alfombra de un oso y en las paredes estaban colgados algunos trofeos de caza, característico de ese tipo de cabañas. Tenía dos recámaras y una cocina, era justo lo que necesitaban ellos.
Ella tomó el cuarto principal mientras Jake se instaló en el otro cuarto donde había camas cuchetas. Esto no parecía importarle ni le dijo nada al respecto a ella, cuando fue directamente al cuarto principal.
La verdad era que todo eso le resultaba bastante incómodo a ella pues nunca había convivido con un hombre en un lugar tan pequeño. La única convivencia que había tenido fue en el campus dentro de la hermandad cuando era más joven en la Universidad de Nevada y luego en Argentina con su tía pero era como un m*****o mas de una familia. En cambio, esto era completamente diferente, eran un hombre y una mujer adultos viviendo en un lugar de 70 metros cuadrados aproximadamente.
Cuando termino de acomodar sus cosas no había llevado demasiada vestimenta de todas maneras así que no estuvo mucho tiempo acomodándola, salió de la habitación y le pregunto
- Necesitas ayuda con algo?- él estaba arreglando las alacenas.
- Solo quería ver qué es lo que había para comer- ...de todas maneras el prefería comida más fresca... y con comida fresca Jake pensaba en comida recién cazada por él, cosa que pensaba hacer en el transcurso de los días ya que veía difícil la posibilidad de la convivencia permanente con María en esos m2 sin cruzarse y sin provocarse mutuamente.
La realidad era que a él le gustaba María, pero no quería dar ningún paso en falso con ella dada su situación tan compleja.
El no estaba del todo seguro hasta qué punto había podido ella superar el trauma de la violación de la que fue víctima por un lado y por otro lado él no era bueno para ese tipo de relaciones. De hecho, nunca había tenido una novia que le duraste mucho tiempo y ni siquiera se había casado a pesar de la edad que tenía.
Desconocía si tenía que ver algo con su niñez pero la verdad es no había logrado vínculos amorosos permanentes con personas del sexo opuesto a lo largo de su vida. Claro que tenía compañeras mujeres incluso algunas que podía llegar a considerar amigas pero esto se trataba de otra cosa.
-Te parece si prendemos el hogar?- sugirió ella. Y remato con un
-Hace frio- mientras se frotaba las manos.
Jake le contesto
-Sí pero me parece que falta leña, voy a ver qué encuentro afuera- le dijo luego de ponerse la chaqueta y salir al frío del bosque donde se encontraba la cabaña.
Mientras tanto María aprovecho y a su vez revisó lo que había en las alacenas ya que a ella se le daba bastante bien la cocina, gracias a las lecciones aprendidas en Argentina con su tío cheff, así que separó algunas latas como para preparar un guiso improvisado por la noche con algunas cosas que había también en el freezer de la refrigeradora.
Luego de un rato largo, él entro. Las mejillas rojas por el frío y ella lo observó. A pesar de estar abrigado se notaba su cuerpo musculoso aunque no tanto como el de Michael que era excesivamente marcado, este hombre 'era muy atractivo realmente' pensó.
Ella se lo quedó mirando bobamente y él se dio cuenta de eso así que solo se acercó hasta el hogar, acomodo la leña prendió el fuego y luego se acercó hacia ella a una distancia prudente y le pregunto viendo los cacharros que ella había sacado y su incipiente preparación
-Qué estás haciendo? huele delicioso- ante lo que ella respondió
-Estoy preparando algo para la cena. - Ante lo que él le ofreció
-Quieres que me siga ocupando yo de esto???- -No está bien... prefiero ocuparme de algo para pasar el tiempo si no te molesta, sino me voy a aburrir- la realidad era que ella tampoco había llevado ningún otro dispositivo móvil como una PC o un iPad y solo había llevado material de lectura. Aunque también tenían una tele en la sala de la cabaña. Pero bueno era una TV que debían compartir si querían ver alguna película y la situación ya de estar en un sofá los dos juntos viendo una película de solo pensarlo le resultaba en cierta incomodidad a María.
Ella vestia un sweater con motivos navideños con un jean ajustado que marcaba sus curvas y unas botas acordonadas. El cuando se sacó su chaqueta dejo ver una camisa leñadora con una camiseta por debajo con unas botas también acordonadas para la nieve y el frío.
Cómo no había mucho para hacer mientras ella cocinaba, el aprovecho y acomodo un poco algunas cosas en la cabaña y también limpio un poco ya que a pesar de que se la entregaron en buenas condiciones pensó que sería bueno limpiar un poco más a fondo sobre todo el baño.
Cuándo terminó los quehaceres de limpieza sin que ella le dijera nada puso la mesa para dos.
Maria a su vez llenó los dos platos con un cucharón con el guiso que había preparado y le aviso
-Ya está la cena!- ya que el estaba Enel dormitorio suyo, y ante lo cual él concurrió rápidamente a la mesa.
Cenaron hablando de banalidades acerca del clima, acerca de cuestiones que no tenían que ver con nada relacionado con cualquier situación íntima o álgida para cualquiera de ellos pero especialmente para María por el tema del juicio inminente y lo que implicaba para ella. Jake no quería alterarla, tocando esa clase de temas, de ninguna manera.
Cuándo terminaron ambos en simultáneo se levantaron para llevar los platos a la encimera para poder dejarlos en la lavadora y sin querer se chocaron. El soltó el plato y la tomo para que ella no se cayera como lo había hecho hacia tanto tiempo en la puerta de la casa de los Taylor.
Ella se quedó impavida y lo miró fijamente a los ojos. Por un momento sus caras se encontraron muy de cerca.
-Disculpa- le dijo ella para cortar la escena.
A su vez él le respondió
-Perdón fue culpa mía me apuré y eso provocó que chocáramos- luego de esto la soltó.
Ella le dijo mientras ponía su pelo detras de su oreja bajando la mirada
-Está bien no hay problema fue culpa mia-
le costaba sostener mucho tiempo su mirada y aunque él ya la había soltado a María aún le incomodaba mucho mantener el contacto visual y estar tan cerca de él..A su pesar le resultaba muy intimidante a ella.
Ese hombre a pesar de los sentimientos que le despertaba y sabía íntimamente que más allá de todo la protegería, no podía evitar aún sentir esa sensación de desprotección absoluta ante un hombre que podría atacarla, aún sabiendo ella conscientemente que él no lo haría.
El trauma estaba tan metido en el inconsciente de María que era muy difícil exorcizarlo a pesar de todo el tiempo que había pasado, y todas las terapias que había intentado.
El le ofreció ver una película y ella
terminó accediendo, contrario de lo que había pensado anteriormente no le resultó muy difícil imaginarse con el compartiendo ese momento. Justo coincidieron en ver Jerry Mcguire, lo cual era un poco extraño puesto que era una película más bien romántica o femenina y ella nunca se imagino que él le podría gustarle ese tipo de películas. Ella por supuesto que acepto aunque la había visto por lo menos 20 veces.
En determinado momento, ella se relajo a tal punto que quedó dormida apoyada sobre el.
Fue cuando él la estaba recostando en la cama, pues la había cargado hasta la habitación, que María despertó. El para evitar malos entendidos le dijo
-Disculpa, es que te habías dormido...yo solamente te estaba trayendo tu habitación.- le aclaro
-Está bien no hay problema. no te preocupes- le dijo ella. Tratando de simular su inquietud.
María también se sentía incomoda viendo como el hombre caminaba sobre vidrios cada vez que estaba cerca de ella. Quería de alguna manera transmitirle que eso no era necesario, a pesar del miedo que por momentos podia aún sentir, habiendo sido una víctima de violación. Pero por otro lado se sentía incomoda con el accionar de él y quería decirle que no era necesario se manejara con tanto cuidado con ella, que a pesar de todo e incluso sus miedos tenían confianza en él. Entonces cuando él ya estaba saliendo de la habitación María le dijo
-Espera Jake- y él se volteo.
-Quiero que sepas, aunque no me lo hayas dicho ni me lo hayas preguntado, que yo confío en ti ...no tienes que andar a mi alrededor en puntillas de pie o como si yo me fuera a romper o me fuera agarrar una crisis de nervios.-
El exhaló un largo suspiro. La verdad es que lo había sopesado durante ese tiempo desde que habían decidido ir a la cabaña hasta llegado ese momento.
-Para serte sincero no sé muy bien como tratarte María...casi no nos conocemos y lo poco que se de ti es lo que ya sabemos- le dijo el siéndole sincero en clara alusión a la violación que ella había sufrido y al inminente juicio que se acercaba junto con las amenazas.
-Lo entiendo y te lo agradezco- le dijo ella
- Se que pones mucho de ti para que yo no me asusté Pero si yo no confronto esto nunca podré superarlo. - admitió ella
-En lo que yo pueda ayudarte, quiero que sepas que estoy dispuesto- le respondió el.
Entonces ella finalmente entendió que lo que ocurriría en esa cabaña sería mucho más profundo de lo que había pensado inicialmente, ya que si tenía que confrontar sus demonios, lidiando con Jake revoloteando a su alrededor, iba a ser un poco más visceral e íntimo que unas simples vacaciones alejadas en una cabaña de cuento de hadas.