Pov Paula. Me quito la última toalla y canto victoria cuando se cumplen los cuatro días de mi menstruación; Luciano ha estado impaciente estos últimos días, lo he notado pensativo y se la ha pasado entre llamadas de negocios que no han parado. Terzo, está mejor que nunca, aunque tiene la venda aun, pareciera que no, ya que sigue haciendo de las suyas como si nada. Entro a la tina y me sumerjo con el shampoo en la mano. Estando dentro lo aplico en mi cabello, mientras dejo que el agua masajee mi cuerpo; no es igual al de la suite, pero igual me agrada el agua caliente que deja mi cuerpo en las nubes. Después de una hora ahí, salgo más fresca que nunca, lista para ir a al Spa a depilarme, ya que han pasado varias semanas desde que lo hice y no quiero parecer la selva del Darién ahí abajo.

