Pov Paula. La cara se me descompone, y no solo a mí, sino a todos los que están reunidos en la mesa. Las copas que estaban alzadas bajan de inmediato mientras ella se acerca tan perfecta como siempre; con un vestido n***o que apenas cubre sus glúteos y unos tacones de quince centímetros del mismo color; su rostro está perfectamente maquillado, y su cabello rubio está perfectamente amarrado en una coleta alta. No puedo negar que es una mujer hermosa, cuando la tengo de frente no puedo evitar sentirme más pequeña que ella, y no solo por los tacones que tiene, sino por algo más. —Anna, por favor lleva la maleta a mi habitación —le dice a Anna que enseguida se levanta y toma la maleta. Luego se acerca a Luciano como si yo no estuviera ahí, y le da un beso en la mejilla, que aunque él no rea

