Pov Luciano. Salgo de la maldita boutique con las venas ardiendome de la rabia que siento, para luego con pasos pesados y con las sienes palpitando con fuerza subir a mi auto. No obstante, le digo al chófer que me lleve directo a la mansión, ya que Benjamin me llamó hace unos minutos para indicarme que ya está ahí. «Terzo lo fue a buscar» Aprieto mis nudillos todo el camino logrando después de un rato no se sentirlos. Es que siento que la sangre a dejado mi cuerpo, siento que estoy ardiendo de rabia, de angustia. Me siento tan malditamente molesto que si no me calmo puedo cometer una locura. «Como capar a Phillips» Esa sería una excelente locura. Sonrío al imaginarme al muy imbécil sin bolas, y aunque no se si estuvieron juntos, solo la idea de que llegó a tener una erección por ell

