Pov Luciano. —Yo me opongo, esa mujer no se puede casar porque sigue casada con el Demonio —espeto lleno de maldad con todos los demonios de mi lado, incluyendo los que tengo a mis costados. Miro a todos en un repaso rápido, y no puedo evitar mirar la cara de Phillips lleno de desconcierto, mientras que la de la perra de Caeli y de Francesco es de total rabia, y la de Paula, Paula me quiere matar y seguramente con sus propias manos, pero no le doy tiempo a nada, porque corro en su dirección y la guindo en mis hombros como si fuera un costal de papas. —¡Suéltame maldito, suéltame! —la escucho gritar pero no me inmuto. Salgo con ella mientras Terzo y Mattia se encargan de destruir la fiesta. Miro a Terzo quién asiente a mi petición mientras grita: —¡Que comience la matanza! —sonrío porq

