Pov Paula. El sol se filtra por la ventana de la habitación logrando que abra los ojos somnolienta, y aunque no quiero levantarme de la cama me pongo de pie en busca de mis pantuflas de conejo; meto mis pies entre ellos y camino directo a la ducha en busca de un baño de espuma. Ha pasado una semana después de lo que pasó en la fiesta, una semana que he pensado muy bien lo que debo hacer, y dónde he tomado la decisión correcta. Miro mi silueta en el espejo y sonrío, entre tristeza y alegría, para luego meterme en la bañera que lleno de espuma. Me sumerjo con cuidado dejando que el agua cubra mi cuerpo por completo. Estoy ahí por varios minutos hasta que siento mi estómago rugir de hambre. Me pongo de pie y me envuelvo en una bata de baño para luego salir a la habitación; ya el desayuno e

